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En la
mente archivamos la comprensión, que resulta de
convertir el conocimiento en verdad comprobada por la
experiencia de la vida, se la denomina el ciclaje medio,
mientras más vibraciones bajas y
densas como el miedo y el odio se experimenten en la
vida, más baja dimensionalmente se encontrará su mente,
pero por otra parte, mientras más
momentos de alegría y paz se hayan vivido, más alto se vibrará, esto ubica a la
mente en una dimensión más alta, de energía.
Cuando el ser humano está en un estado permanente de vibración y paz
interior, su conciencia se alinea con nuevas realidades y percepciones que
corresponden a dimensiones más altas.
Para los Mayas una de las cosas
más importantes en la vida es mantener y elevar el nivel
de energía vital interna,
pues su disminución hace perder la paz interior y lleva
a estados de sufrimiento. Ellos creían que respetando la
NATURALEZA, teniendo conciencia permanente de los ciclos
que esta genera, y aprendiendo a respirar adecuadamente
se logran niveles cada vez mayores de energía vital,
al encontrar este estado de paz interior, la energía
acumulada pone en funcionamiento programas inactivos en
el código genético, que producen los cambios físicos
necesarios para comunicarse con el pensamiento, se
genera en su mente un campo de energía sagrada, que
activa la glándula pituitaria y pineal, esas glándulas
segregan unas enzimas que activan Codones inutilizados
en el código genético. Al activarse nuevas cadenas de
aminoácidos se producen cambios en el interior del
cuerpo, generando un súper sistema inmunológico que
elimina las enfermedades, la vibración baja del miedo y
aumenta la duración de la vida. Simultáneamente estas
nuevas proteínas generan niveles más altos de energía
vital en el interior del organismo
consolidando la aparición del sexto sentido, la capacidad de leer y transmitir
el pensamiento.
Dios en su
sabiduría hace que el siguiente peldaño evolutivo sea
sólo a través de la paz y la armonía. El universo tiene
todo el tiempo, no tiene prisa, el hombre deberá
continuar su proceso de reencarnaciones sucesivas, hasta
encarnar en una vida en la que pueda subir al siguiente
peldaño evolutivo, muchos son los llamados, pero pocos
los elegidos, confirma que no todos los hombres llegan
simultánea y automáticamente a niveles altos de energía
interna, se requiere de un esfuerzo personal, y voluntad
en la búsqueda de la paz interior, cuando se aumenta la
frecuencia de vibración durante la vida, se logra nacer
en la siguiente reencarnación por nivel de
correspondencia en una sociedad más evolucionada, es
decir, si el hombre no tiene paz interior, le
corresponde vivir en una sociedad que no la tenga, hasta
que por esfuerzo aumente su nivel de vibración y se haga
correspondiente de otras circunstancias.
El universo es fundamentalmente energía e información
que vibra en diferentes frecuencias y fluye organizada
en matrices a diferentes niveles, la mayor parte de la
materia en la tercera dimensión está formado por agua,
el 85 por ciento de nuestro planeta está formado por
agua. El ser humano es básicamente agua, nace dentro de
una bolsa de agua y el 95 por ciento de su organismo es
agua, a través del agua se mueve la energía por todos
los fluidos del cuerpo, las emociones y los sentimientos
son energía, vibraciones en distintas frecuencias que se
mueven en matrices interconectadas a diferentes niveles,
Si
nuestro dial interior está sintonizado en una frecuencia
baja, en una estado de odio o de miedo, eso es lo que se
percibe, la conciencia del ser humano define la realidad
por la energía que perciben sus sentidos, las
percepciones de los sentidos, repetidas a increíble
velocidad en el tiempo, son las que producen la
conciencia, la materia es una ilusión que se produce en
nuestra mente como resultado de miles de percepciones
que conjugamos para armar la realidad, como un sólido
continuo, cuando lo cierto es que todo es energía.
Pulsos vibrando a diferentes frecuencias cristalizan la
luz en diferentes formas. La materia es luz que se ha
densificado en una forma y en un rango de vibración que
reconocen nuestros limitados sentidos. Todo lo que
existe es luz, pues la oscuridad sólo se produce cuando
la luz, en forma de materia se interpone entre el órgano
sensor y la fuente de luz, como el día y la noche, aun
cuando el sol nunca se apaga. Si el rango de percepción
de los sentidos aumenta o si aparece un nuevo sentido,
la conciencia se amplía, cambiando totalmente la
realidad. Desde 1999 tenemos 13 años para saber que la
realidad está más allá de los sentidos, vivimos una
oportunidad única en 26000 años recibiendo una energía
especial del centro de la galaxia, si comprendemos el
proceso evolutivo eterno de la conciencia, podremos
aprovechar esa oportunidad y quitarnos los límites auto
impuestos, si decidimos abrir la mente y encontrar
nuestra paz interior, seremos parte de los elegidos para
transformar nuestra realidad, en un universo de paz y de
armonía.
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“Según la sabiduría amerindia, la “integridad”
o “totalidad” no es el tiempo que uno ha vivido sino mas bien la plenitud con
que ha iniciado cada momento completo
Es
la vibración del amor la que abre la puerta para la aparición del superhombre
La
palabra es una forma de energía, una fuerza vibratoria, podemos emitir
diferentes tipos de energía a través de la palabra, el amor es una forma de
energía en una frecuencia alta, cuando nos sintonizamos con ella, es decir
resonamos con ella estamos en paz interior y armonía.
Al caminar sobre la
Madre Tierra, posamos siempre los pies con cuidado porque sabemos que las caras
de de las generaciones futuras nos miran desde abajo. Nunca las olvidamos”
La América india tiene valores propios que
comparte a lo largo y ancho del continente. Una premisa fundamental de
las culturas amerindias es la ubicación que hacen del hombre en la
Naturaleza:
El ser humano es parte de ella y
se debe a la misma.
No se
atribuye ninguna majestad del género humano sobre los ecosistemas, el
hombre fue creado, de acuerdo a la filosofía maya para cuidar y proteger
el patrimonio natural, tomando de él solamente lo necesario.
La
sabiduría indígena, demostrada a través de cientos de años, nos ha
enseñado a manejar los recursos naturales a través de un conocimiento
profundo de los ecosistemas y de los ciclos de la naturaleza
Uno de los valores básicos de
estas culturas es la manera de entender la vida, el respeto y reverencia
a la Naturaleza, el trabajo, la rica vestimenta, los ritos, el alimento,
el arte y la manera de entender la muerte
El hombre es naturaleza; no domina ni
pretende dominar: convive, existe en la naturaleza, como un momento de ella
-
Esta
cruz andina es la “Tawa-chakana” que significa precisamente
“cruz-puente” de comunicación entre uno y el otro cosmos, dado que
vivimos en un cosmos PAR, o lo que es lo mismo: Existimos en un “dúo-verso”. En este concepto “par” del cosmos binario
y “su puente” que es la Tawa-Chakana existe una ruta de
interrelación que es el QHAPAQ ÑAN
Los
cuatro principios siguientes, basado cada uno de ellos en un arquetipo,
componen lo que llamo el cuádruple sendero:
-
Muéstrate, o elige estar
presente. Estar presentes nos permite acceder a los recursos humanos
del poder, la presencia y la comunicación. Ésta es la senda del
guerrero.
-
Presta atención a lo que
tiene corazón y significado. Prestar atención nos abre a los
recursos humanos del amor, la gratitud, el reconocimiento y la
validación. Ésta es la senda del sanador.
-
Di la verdad sin
culpabilidad ni juicio. Decir la verdad sin emitir juicios
nos hace ser auténticos y desarrolla nuestra visión interna e
intuición. Éste es el camino del vidente.
-
Permanece abierto al
resultado, no atado a él. La
apertura y el desapego nos ayudan a recuperar recursos humanos como
la sabiduría y la objetividad. Éste es el camino del maestro.
El
alimento (el fruto de la tierra) era mucho más que un elemento
nutritivo; era el resultado primario de la comunión entre Cielo y
Tierra, y el hombre era el más logrado fruto de esa unión.
Todos
vivimos bajo la luz del Sol, y los miembros evolucionados de la Iniciación
Solar deben asumir, otra vez, su papel en una sociedad saludable
“Los pueblos
indígenas son una de las voces de conciencia más persistentes del
mundo, que alertan a la humanidad de los peligros de la
destrucción medioambiental.
Y mientras el mundo busca
alternativas estratégicas para tratar los problemas globales,
se dirige cada vez más a los pueblos
indígenas.
Gran parte de su respeto por la
naturaleza,
de sus
métodos de gestión de recursos,
organización
social, valores y cultura
están
encontrando eco en los escritos de científicos,
filósofos, políticos y pensadores” -Julian Burger.

Para nosotros las
leyes del Creador
nunca cambian o se rompen. Para los Hopi el Gran Espíritu es
todopoderoso. El se apareció a la primera gente en forma de hombre y les
habló al principio de la creación de este mundo. El nos enseño cómo
vivir, cómo venerar, dónde ir y qué alimento llevar, nos dio semillas
para plantar y cosechar. El nos dio una serie de tablillas de piedra
sagrada en las cuales el infundió todas sus enseñanzas para salvaguardar
la tierra y la vida. En estas tablillas de piedra se colocan
instrucciones, profecías y advertencias. Esto fue hecho con ayuda de una
Mujer-Araña y sus dos nietos. Ellos eran sabios y poderosos ayudantes
del Gran Espíritu esto aconteció antes de que él se ocultara. El y la
Mujer-Araña colocaron ante los líderes de los diferentes grupos de gente
muchas mazorcas de maíz de diferentes
colores y
tamaños, para que ellos escogieran su alimento para este mundo. El Hopi
escogió la mazorca más pequeña de maíz . Entonces Masáu dijo: "
Tú me has
mostrado que eres sabio y humilde por esta razón tu serás llamado Hopi
(pueblo de paz). Y yo he de
colocar en tu
autoridad toda la
vida y la tierra para cuidar de ellas, protegerlas y serme fiel hasta
que yo retorne a ti en los días postreros, pues Yo soy el primero y el
último. Por eso es que cuando un Hopi es ordenado en la orden religiosa
más elevada , la tierra y todas las cosas vivientes son colocadas en sus
manos. El se convierte en un padre para toda la vida sobre la tierra. El
esta autorizado a aconsejar y corregir a sus
niños en
cualquier manera pacífica que sea posible hacerlo. Así que nunca podemos
renunciar a reconocer que nuestro maestro de paz alcanzara a nuestros
niños. Somos instruidos en mantener a este mundo en balance con la
tierra y los muchos universos con oraciones y rituales especiales que
perduran hasta nuestros días.
Según Deloria Jr., los
pueblos amerindios tienen un mejor conocimiento de los cambios y cataclismos de
la Tierra desde el comienzo de los tiempos. La experiencia de lo sagrado guía a
todo pueblo amerindio a fin de que encuentre las medidas que van a ayudarlo a
vivir sin problemas en una situación dada así como a proteger el sitio que le es
confiado por lo sagrado
Entre los pueblos amerindios no encontramos una historia como la de Adán y Eva
para justificar la presencia del mal en el mundo ni la necesidad imperiosa de
combatir a dicho mal. El universo amerindio es fundamentalmente “bueno”, y éste
procura toda la abundancia que necesita un pueblo a fin de que éste pueda
encontrar su plenitud, y así vive en armonía con todos los seres. No hay
animales terriblemente peligrosos o maléficos ya que todas las formas de vida
colaboran profundamente con este universo. Así pues, los amerindios dirán que
las piedras, los animales y los vegetales son también pueblos, naciones o
comunidades

Los amerindios no intentaran controlar jamás
las creencias de los otros puesto que este no es el propósito de sus
tradiciones. Según los amerindios, el Principio supremo jamás toma la forma de
un ser humano, y si estos lo antropoformizan es por necesidad de hacerse
comprender por el "hombre blanco", entonces lo llaman “Gran Padre”, “Señor”,
“Creador”, etc. Esto se debe, entre otro, a que los amerindios no se representan
al Principio supremo y sus hierofanias de la misma manera; hay tantas formas de
representación de la "divinidad" como pueblos amerindios existen en el
continente Abya Yala. Para los amerindios el Principio supremo es un Gran
Misterio, sin nombre e incognocible, el cual se manifiesta gracias a su
presencia benévola que guía sus pasos. Ellos no tienen una relación individual
con la "divinidad", a pesar de esto tienen el conocimiento de su presencia
benévola que protege a su comunidad, a su pueblo o a su nación.
La concepción de la
enfermedad para nosotros, no es como la concepción occidental de que el hígado
únicamente está enfermo, o el riñón, las neuronas, el cerebro, las amígdalas,
así particularizado. No, para nosotros el ser humano es un todo, es ínter
completo. La enfermedad no son los síntomas, los síntomas son el dolor en el
hígado o en la frente. Pero eso no es la enfermedad, es solamente un síntoma
porque su ushai, su sami, en castellano: su energía se ha dañado desde hace
mucho tiempo atrás. Entonces, orgánicamente está muy bien y fisiológicamente
también, pero él ya se siente mal. La
enfermedad comienza desde el ushai, desde el hálito de vida, aunque
inicialmente no tiene nada físicamente. Después, al último va cristalizándose,
materializándose en diferentes órganos del cuerpo humano. Entonces la enfermedad
viene desde mucho más allá de la parte física; por eso es muy amplia nuestra
concepción de la enfermedad y nosotros adoptamos esa forma
La base de la estructura del
pensamiento amerindio fue la observación sistemática. El descubrir y entender el
funcionamiento de los fenómenos celestes le permitió desarrollar una
organización social que mantenía una reciprocidad con el ser cósmico. El mundo
celeste significó el sustento para una acepción más alta en el proceso del
pensamiento creador del hombre evolucionado, del filósofo, del artista y del
científico. A partir de ella, realizaron sus prospecciones en la astronomía,
matemática, arquitectura, ingeniería, medicina, agricultura, literatura,
religión, arte; sin que ninguna de ellas hayan estado separadas una de otra,
sino por el contrario en conjunción armónica y unificadora.
Las leyes humanas indias no son
diferentes de las leyes naturales. Imposible vivir fuera de éstas. El
microorganismo construye en su interior un reflejo del exterior. El átomo repite
al sistema solar, al Sol con su protón y a los planetas con sus neutrones. Lo
mismo se repitió a nivel social, haciendo de la familia la molécula básica de la
organización social, repitiendo al Sol con el padre y a la Tierra con la madre,
ninguno superior, ambas imprescindibles e inescindibles, es decir, sin ninguna
visión o actitud machista, como ahora se maneja la vida.
La unión de familias-moléculas
forma la Comunidad India. El Ayllu o el Kalpulli cumple función de célula,
asegura la vida del organismo social completo asegurando su propia vitalidad
interna. La vida no es sino la unidad armónica de las células que se multiplican
y organizan. Nuestra organización social nació espontáneamente de la evolución
natural, no del capricho de un cerebro ajeno a la naturaleza, es decir
dictatorial. Nuestros calendarios nos ligaron al Cosmos, ordenaron nuestra vida
con el ritmo de las constelaciones, aprendimos de ellas a no sufrir prisa, ni
competir unos con otros, ni levantar jerarquías. La igualdad o democracia
sideral se refleja en la igualdad de la comunidad.
FUENTE
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