La bachata constituía una forma
de recreación popular: una fiesta que se realizaba en cualquier patio, bajo
la sombra de un árbol callejero, o en una esquina cualquiera
La bachata es un ritmo nacido en
la bellísima isla de República Dominicana
El repunte de la
bachata tradicional
Con los cambios económicos, sociales y culturales ocurridos desde los años
setenta, la bachata tuvo un proceso de expansión y de transformación en el
decenio de los ochenta. Este catapultó su presencia social y su éxito
comercial, dentro y fuera del país. Factores como los constantes flujos
migratorios, el crecimiento de los medios de communicanción, el nacimiento
de grupos sociales urbanos necesitados de canales de expresión social,
prepararon el ambiente en relación con la bachata, facilitando su proceso
expansivo.
Luego emergió una tercera promoción de interpretes de la bachata
tradicional con un formato de características urbanas, que se dividia en
dos partes. Podemos citar: Blas Durán y Luis Vargas, donde estos se
destacaban con letras procaces. y los que les cantaban al desamor, la
pasion, que con letras un poco mas cuidadas le dieron un giro
importantisimo a la proyeccion de este Genero. podemos citar a: Antony
Santos, Raulín Rodríguez,Teodoro Reyes, Joe Veras, frank reyes y
nuevamente mecionar a Luis vargas ya que este desistio de la corriente
musical prosaica y se fue a lo romantico lo cual le aha dado resultado
hasta los dias de hoy.
Al propagarse en las ciudades, la bachata recibió el influjo de los
músicos urbanos, más acostumbrados a los ritmos acelerados, con lo cual su
ritmo adquirió más velocidad. Este es propagó rápidamente al concitar
mayor énfasis en el baile.
A principios de los años ochenta se produjo el boom de la bachata, con
Luis Segura a la cabeza, quien llegó a penetrar incluso en segmentos
urbanos hasta entonces renuentes al género. Teófilo Barreiro dice que:
"Hasta la quisquillosa pequeña burguesía, tan poco dada a que se le
confunda con gente sin cultura, adoptó una actitud de alegre
condescendencia y recibía con aplauso esas canciones, que se interpreteron
por todas partes". A su vez, "con el ascenso de la escala económica de los
dominican-yorks, el amargue se vistió de gala y poco a poco ha ido
instalándose en discotecas, clubes y permitiéndosele en bodas y cumpleaños
de los nuevos ricos". Barreiro sostiene que la extensión de la bachata
sirve de canal de expresión a gentes que anteriormente no tenían medios
para ello. "La bachata les sirve como discurso cultural a muchos sectores
que antes no hablaban". Refiere que algunos sectores de reciente auge
económico son rechazados y vistos con ilegitimidad por los grupos
económicos tradicionales, que adoptan una actitud defensiva y de desafío
ante aquellos, los cuales a su vez, para expresarse y hacerse sentir,
recurren a medios como la bachata, ligada a su mundo de gustos y
preferencias.
A los grupos que
amenizaban las bachatas se les llamaba "conjunto de bachata". Nuestras
indagaciones indican que el género musical denominado bachata se originó
como resultado de una lenta evolución de la música interpretada en la
tipología de reunión social que ese nombre designaba, y que sus creadores
anónimos fueron los conjuntos que las amenizaban. Recuérdese que los ritmos
que predominaban en ellas eran el bolero rítmico, la guaracha y el son,
entre otros, bastante extendidos en las Antillas
La forma musical de la
bachata, refleja el predominio del bolero rítmico, que es más acelerado que
el tradicional español, y era interpretada por unos músicos generalmente
empíricos. A estas formas de canto y de música se le agregó un cambio en la
coreografía del baile, incluyendo un elevamiento de los pies al concluir
cada ciclo de los movimientos del baile, con lo cual quedó conformado el
género como un ente musical y danzario autónomo, en los años sesenta del
siglo XX.
Es probable que los
antiguos "conjuntos de bachatas", en sus interpretaciones del bolero la
guaracha y el son, chocaran con las limitaciones propias de una débil
preparación musical al intentar hacerlo por las reglas. Esto, probablemente
llevó a simplificar esos ritmos, dando origen a una nueva forma de
musicalización e interpretación, que con el tiempo adoptó el nombre de la
actividad que designaba la bachata.
Ahora bien, resulta
importante establecer dónde y cuándo se produce el paso final hacia la
constitución de la bachata como especie musical autónoma. Sabemos lo
dificultoso que resulta establecerlo con precisión, principalmente si
tomamos en cuenta que la evolución fue espontánea y anónima. De manera
tentativa, y en base a los datos que se han podido recoger, se puede
sostener la hipótesis de que el paso definitivo se produjo en el ámbito sub-urbano,
contrario a la idea de que su origen es rural.
En otras palabras,
aunque el término bachata designaba en sus orígenes una actividad de
preeminencia rural, por estar inserta en una sociedad también rural, el
género musical bachata, que resultó de la evolución de aquélla, es de origen
urbano o más bien, sub-urbano, producto de un movimiento de traslación que
convirtió a las ciudades en el epicentro de actividad.
El espacio urbano, en
comparación con los campos y por razones culturales, era más proclive a
favorecer la evolución de los patrones culturales. Esto no ha de
extrañarnos, si tomamos en cuenta la explosión demográfica y el brusco
proceso de urbanización desde los años cincuenta, producto de una acelerada
migración rural-urbana de la población dominicana, cuyo punto más alto
comienza con la caída del régimen de Trujillo en 1961.
En sus orígenes más
remotos conocidos, a comienzos de los años veinte del siglo XX, el término
bachata designaba un tipo de reunión social, emparentada con la jarana de la
época, definido por la presencia de varios géneros de música y baile
populares. Etimológicamente, la palabra bachata es sinónimo de juerga,
holgorio, parranda
Puede pensarse que en
esta primera etapa, la Bachata era una música marginal. Sólo escuchada en
los llamados cabaret o prostíbulos. Sin embargo, constituía parte de una
maquinaria cultural que estaba apoyada por una casa disquera local que
poseía también una emisora de carácter nacional: La
Guacharita. Esta empresa fomentó y difundió esta música para consumo
de esos grupos sociales marginales, migrantes del campo a la ciudad y que
con la caída de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, desató la
población sub-urbana en las ciudades dominicanas.
La bachata ritmo de cuerdas y percusión
que tiene su nacimiento en la preciosa isla de la República Dominicana.
Este ritmo se podría decir que es una mezcla del bolero de cuerdas y él
son cubano. Podemos destacar a algunos grupos e interpretes que se
podría decir que inspiraron a los creadores de la bachata como son; Trio
Los Panchos, Olimpo Cardenas, Julio Jaramillo, Jibarito de Lares, el
Trio Matamoro, Los Compadres y otros mas. La bachata tiene sus inicios
en los inicios de la década de los 60's, durante una difícil situación
política que reinaba en el país por causa del derrocamiento del dictador
Rafael Leonidas Trujillo Molina. En sus inicios la bachata fue
considerada por muchos en la República Dominicana como un ritmo de la
clase baja, música de barrio, música del campo, música de guardia
cobrado, música para emborracharse entre otras cosas mas. A la bachata
nunca se le dio el mérito merecido en la República Dominicana y es una
pena decir que este ritmo que ha alcanzado fronteras nunca imaginadas
sea discriminado en su propia tierra. Fue descrimanada de tal manera que
no se vendía bachata en tienda frecuentadas por la clase media y la alta
de la sociedad Dominicana, en discotecas, ni en emisoras de radio, con
la excepción de Radio Guarachita cual era la única emisora que
transmitía bachata durante las primeras décadas de este ritmo.Hasta que
un día este gran músico Dominicano llamado Juan Luis Guerra saco al
mercado el álbum Bachata Rosa (1989), el cual alcanzo récords de ventas
en el país y en el ámbito internacional.Este álbum ayudo a prender la
mecha que ha hecho a este ritmo explotar a nivel mundial. La bachata
ahora goza de popularidad en tales plazas como Alemania, España,
Holanda, México, Estados Unidos, y muchas mas.
El llamado bolero
rítmico latinoamericano de los años 30 al 50, penetró en el gusto popular de
los dominicanos. Estos boleros se mezclaron con otras expresiones
latinoamericanas que fueron muy populares en los años 50 en Dominicana (el
corrido mejicano, el hupango, el bolero cubano, el pasillo, el vals, entre
otros)
Las dos menciones más
antiguas acerca de la bachata que hemos encontrado en documentos datan de
1922 y 1927. La primera la contiene un informe que se refiere al hombre
común del poblado de Sabaneta, en la Línea Noroeste, y dice que este
encuentra en el pueblo "todo lo que puede halagar sus vicios y apetitos
mal contenidos: peleas de gallos, golosinas y ron; pero lo que más le
encanta y atrae es la fiesta (si es de acordeón) o la bachata si es de
guitarras y cantos o boleros. Allí se está largas horas, entre trago y
trago, sin que le preocupe para nada la heterogeneidad social de conjunto,
ni el hálito asfixiante con que el polvo y el sudor enrarecen el ambiente,
ni la forma incivil con que se arrebatan unos a otros las bailadoras, hasta
que muy entrada la noche vuelve achispado al hogar."
La Bachata es una música genuina del pueblo y los
asiduos a las barras y colmados, los vendedores ambulantes y los
choferes del servicio de transporte, todos ellos contribuyen a contar la
historia. Observando las similitudes con el blues norteamericano, la
bachata era el himno infame del hombre bebedor, mujeriego y desdichado;
consagrado como el entretenimiento propio de los burdeles y los cabarets,
y reverenciado por el pobre y oprimido como la más profunda expresión de
sus sentimientos. Con letras cargadas de una fuerte insinuación sexual,
dobles sentidos y la más directa obscenidad, los bachateros abordan
temas del hombre ordinario, cantando historias cómicamente exageradas
sobre romances devastados y amores no correspondidos, de camaradería de
barras y aventuras embriagadas de sentimentalismos.
En la segunda, Arzeno
definía la bachata como animados jolgorios en los que "el trovador
popular se hacía rey y comentarista de todo suceso empleando para ello el
repentizado bolero."
De ambas menciones
podemos extraer algunas características de la bachata antigua: conjugaba
música, canto y baile; el bolero era inicialmente el género predominante,
pero se trataba de un bolero rítmico, antillano, puesto que era bailable, lo
cual a su vez significa que participaban hombres y mujeres; y era frecuente
el consumo de ron.
De estas
caracterizaciones se puede colegir que la bachata era un complejo
socio-musical, del cual, fundiendo ritmos, melodías e instrumentos y
adaptándolos al ambiente nativo, nació posteriormente un modo musical e
interpretativo de aspecto autóctono, que es el género musical de la bachata.
Hoy la Bachata se escucha en la radio por
todo Latinoamérica, desde Nueva York hasta Buenos Aires, y este género
hoy rivaliza con el Merengue y la Salsa como la música preferida del
mundo latino. Luis Vargas ha tenido resonantes éxitos en años recientes,
su más alto logro: haber fundado La Suprema, su estudio de grabación y
hotel en el que cada habitación est· dedicada a uno de sus éxitos
musicales y está decorado al “estilo Luis Vargas”. El día de Carnaval en
Santiago, lugar donde hoy reside, el “Rey Supremo del Amargue” fue
coronado Rey del Carnaval y así disfrazado actuó para un público que lo
venera. Sin embargo, hace unos años la prosperidad de Luis casi llega a
un abrupto final cuando estuvo envuelto en un serio accidente
automovilístico y dado por muerto. La experiencia le llevó a cuestionar
el valor de su éxito material y regresa al mundo con un tronante himno
de reafirmación de vida llamado “El Accidente”, cuya interpretación
abarca la secuencia final de este documental. “La muerte llega más
rápido que abrir y cerrar los ojos”, nos canta, “pero soy millonario de
cuna porque tengo un pueblo que me quiere”. Fuente:
www.santodomingoblues.com/pelicula
Precisamos que en
aquellos años se diferenciaban los términos fiesta, baile y bachata, como
señalaba Ramon Emilio Jiménez
ya en 1955. Se entendía, comúnmente, que las tres eran celebraciones
diferentes: se consideraba baile las que tenían lugar en salones de lujo,
donde primaban las danzas selectas de la época, cuya realización se hacía
con orquesta; a su vez, las fiestas eran las celebraciones con güira,
tambora y acordeón, o sea, donde la música predominante era el merengue, el
zapateo y otros ritmos folclóricos similares; las bachatas eran
específicamente las celebraciones que se hacían con guitarras, bongó,
palitos o cucharas, y otros instrumentos afines, y donde se bailaba
predominantemente boleros y guarachas, pero también se entonaba son,
ranchera y merengue con guitarra. Pacini Hernández define la bachata como
una música popular dominicana autóctona, que emerge en 1961, teniendo como
base las músicas latinoamericanas tocadas con guitarra, como bolero,
ranchera y son. Indica, además, que el típico conjunto de bachatas se
compone de dos guitarras, maracas -sustituidas recientemente por la güira- y
el bongó -sustituido ocasionalmente por la tumbadora-.
Videoclip Musical
Director: Rafael E. Muñoz La Bachata era considerada “música de barrios”, vulgar y no
sofisticada por la élite dominicana que controlaba las estaciones de
radio, estudios de grabación y fábricas de discos. Los bachateros
tocaban su música en los patios traseros y cantinas a través de los
campos, lanzando discos de 45 rpm. a partir de crudas grabaciones que
eran vendidos por vendedores ambulantes en los barrios de mala muerte
para el negocio de velloneras en la barra de la esquina.
En tal celebración los
instrumentos eran ejecutados por músicos las más de las veces improvisados y
aislados en su medio, lo cual le imprimía a los ritmos que servían al baile
las matizaciones propias de aquél universo marginal. Los espacios físicos de
las bachatas eran principalmente los habitáculos marginales urbanos o
rurales. En el campo, en una sociedad predominantemente rural como la de
entonces, podía ser la enramada rústica o la sombra de un árbol, y en la
ciudad, el parque o el patio de una vivienda. De esa manera, la bachata se
extendió lentamente.
Jiménez, quien, como se
evidencia a continuación, detestaba tal celebración, dice: "Las bachatas
eran un foco de atracción de todos los hombres, y que nivelaba las clases
sociales que a ellas concurrían, predominando las formas más burdas y libres
de la democracia, el arroyo en toda su naturalidad pecaminosa". Sobre el
escenario favorito para ese desborde de pasiones "pecaminosas", lo
que él llamaba "placer disoluto", era "una salita impregnada de
fuertes esencias" que parecían "conjuradas para desafiar la honestidad y
poner sobre las armas los sentidos. Las más airosas formas de suburbio están
allí desafiadoras y audaces". Y agrega: "La presencia del trago, la
tonada zandunguera y las ansias provocadas por las guapas indias de pícaros
ojazos de noche, maestras en el arte de imprimir temblores a su fresca carne
virgen, quebranta la tranquilidad nocturna de la barriada para ceder espacio
a la acción de bachatear o jaranear".
El nombre designaba,
pues, más que un tipo de música, un ambiente social de vecindario o de
barrio, definido básicamente por la presencia del baile y un conjunto de
músicas populares. Esa diversión "conjugaba música, baile, relaciones
amorosas, galanteos, amistades, alcoholismo y otras muchas actitudes".
La música previa solía
ser heterogénea, pero la línea temática esencial de sus canciones, al decir
de Jiménez, era desde un principio de corte trágico-melancólico; enfocaban
la traición amorosa, al desprecio, recuerdos de ayer, los obstáculos que
impedían la felicidad, el agobio económico; en otras palabras, tenía un
texto narrativo y descriptivo, con frases figuradas muchas veces cargadas de
doble sentido.
Por su origen y social
y su temática, desde un principio aparecieron sectores aficionados a la
bachata casos de los putos ,Tabas, campesinos y peones, entre otros. Puede
señalarse que en estos grupos sociales, "la música es síntesis de cientos de
años de vivencias en la marginalidad".
En relación con ellos
surgieron distintas denominaciones para la bachata, con sentido peyorativo,
tales como: "música de guardia", "canciones de amargue:", o "discos
de vellonera".
En general, esto no era
más que evidencia de la actitud despectiva predominante en la sociedad
formal acerca de lo popular, y que implicaba al merengue y a la bachata
tanto como a las demás músicas populares, y casi todas las actividades de
las clases populares: música, arte, recreación. A todos estas
manifestaciones se les consideraba "bajas" por su origen social plebes,
inmorales, indecentes, impuras, pecaminosas. estas nociones puritanas de lo
social, lo moral y lo cultural, resultan de interés en cuanto implicaron una
aversión ideológica hacia lo popular, íntimamente asociada al predominio de
la cultura autoritaria en la elite hegemónica en la sociedad.
Los primeros
fenómenos de masa de la bachata: años 60's y 70's
Como elementos del contexto, recordemos la influencia que ejercieron a
comienzos de los años sesenta Julita Roos, Bienvenido Granda, Olimpo
Cárdenas, asi como el ecuatoriano Julio Jaramillo y el puertorriqueño
llamado El Jibarito de Lares (Odilio González), quienes exhibiero un
estilo acelerado del bolero latinoamericano.
A la par con esas influencias fue que alcanzaron notoriedad intérpretes
como Rafael Encarnación, José Manuel Calderón, Rafaelito Pimentel, Tommy
Figueroa, Inocencio Cruz, Bernardo Ortíz y Luis Segura, quienes lograron
niveles de proyección importantes desde principios del decenio.
Encarnación se inició en 1963 con la grabación de dos temas, "Muero
contigo" y "Pena de hombre", y desde un principio constituyó el primer
intérprete de gran impacto social de lo que para entonces se conocía como
"Canción de amargue". La popularidad de sus temas fue tan amplia y rápida
que llevó "a los locutores de esa época a incluirlos en las programaciones
regulares de las radioemisoras." En 1964 grabó los temas "Loco anhelo",
"Castigo de amor", y "Sin rencores", y su carrera quedó trunca al morir en
un accidente el 23 de marzo de ese año, dejando grabados "Ay qué amor" y
"Logré olvidarte". El caso de Calderón también es relevante, puesto que su
éxito atrajo la atención de artistas como Johnny Ventura, quien grabó con
él. El éxito de Calderón lo recuerdan sus temas "Declaración de amor"
(Amorcito de mi alma), "Borracho de amor", "Quema esas cartas" y
"Condena". Bernardo Ortíz grabó con éxito el tema "Dos Rosas".
El caso de Luis Segura, apodado luego "El Añoñaíto" por su forma de
interpretación, es también ilustrativo. Se inició en el canto en 1964, con
el tipo de canciones que después serían llamadas "de amargue", influido
por Jaramillo, pero también por Calderón. Su primera grabación fue
"Cariñito de mi vida", tema que en cierto modo causó furor en las clases
populares y que sirvió para proyectarlo hasta nuestros días. Desde
entonces, su labor ha sido bastante fértil, llegando a grabar alrededor de
treinta álbumes con temas propios hasta 1986. Su mayor elevación la tuvo
en 1982, cuando "Pena" fue lanzada al mercado y abarrotó campos y
ciudades. Con ella comenzó la bachata a penetrar las discotecas y las
emisoras, en su mayoría poco dadas a sonar ese género. La canción fue
grabada por otros cantantes, varios de ellos no bachateros.
Con Posterioridad a esta primera promoción de la bachata, que podríamos
considerar como fundadora en términos de producciones musicales, surgieron
otros intérpretes con miveles de difusión considerables entre las capas
campesinas y marginales urbanas, en las cuales la bachata ocupó
tradicionalmente un lugar de preferencia. El alcance social de Radio
Guarachita así lo atestiguaba. Entre los más destacados de la segunda
promoción citamos a Leonardo Paniagua, Ramón Cordero, Ramon torres, Marino
perez, Mélida Rodríguez ("Mélida La Sufrida"), Aridia Ventura, La India
Barahonera, Julio Angel, Oscar Olmo, El Chivo sin Ley, El Solterito del
Sur, Miguel Félix, Orlando Jiménez, Roberto Mesa, Pablo Martínez, Rafo
Alcántara y Tony Santos. Con éstos se confundía Eladio Romero Santos,
prácticamente el único, entre ellos, que se dedicó a la interpretación del
merengue con guitarra.
El ascenso progresivo de la bachata encontró su base de apoyo empresarial
en un hobre como Radhamés Aracena, dueño de Empresas "La Guarachita",
propietaria de Radio Guarachita, surgida el 14 de agosto de 1964 y que se
convirtió en breve lapso en el medio por excelencia del género. Aracena
tenía, además, un tienda de discos y una prensadora o fábrica de discos,
con todo lo cual se convirtió en su principal promotor. Debe señalarse que
hubo otros empresarios discográficos dedicados al género. Fue
comercializando con la bachata que se inició Bienvenido Rodríguez, quien
luego se convirtió en el principal magnate del negocio discográfico en el
país, y uno de los principales promotores de la vertiente moderna del
género, que se conformó en los años ochenta, bajo la denominación de
Neobachata.
Así, desde un principio la bachata encontró canales de promoción y
comercialización, contando con empresarios que contrataban los grupos, les
hacían grabaciones y vendían sus producciones. En el caso de Aracena, sus
niveles de intervención llegaban al grado de corregir la música y las
letras, introduciendo los cambios que creía convenientes.
En otras palabras, la emergencia de la bachata y su conversión en fenómeno
musical masivo, se enlaza directamente con el nacimiento y desarrollo del
mercado de la música en República Dominicana. Por eso mismo, pronto pasó a
ser muy popular, puesto que, por lo general, los intérpretes de la bachata
han sido personas de origen campesio o marginales urbanos, de escasa
remuneración y bajo nivel educativo, cuando no iletrados.
Por otra parte, los costos de producción discográfica estaban lejos del
alcance de estos intérpretes. Para 1989, el costo aproximado de una
grabación oscilaba entre quince y diez mil pesos dominicanos, pese a lo
cual, el promedio de grabaciones por año era de alrededor de veinte temas.
La compensación de las inversiones estaba en los niveles de rentabilidad
que proporcionan su comercialización y las contrataciones de los números
musicales. Para ese año, sólo por Radio Guarachita se anunciaban cada
semana unas veinticinco fiestas de bachata en el área del Distrito
Nacional, lo cual sirve para tener un estimado de su alcance nacional,
contando con el repaldo de las difusiones de estaciones de radio como la
Guarachita en el Distrito Nacional, Radio Norte, Radio Ritmos y Radio
Quisqueyana, en Santiago, Radio Barahona, Radio San Juan, Radio Anacaona y
Radio Enriquillo, en el sur y casi todas las emisora de amplitud modulada
del interior del país.