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La doctrina de
Mazdaznan, indica los ejercicios y posturas que se deben seguir para
tener salud física y mental y adquirir conocimientos que pueden ser
útiles en cualquier emergencia.
El régimen y reglas que se enseñan en la filosofía de Mazdaznan, no
son de moderna invención y por eso no debe existir duda de su
eficacia, puesto que han sido ensayados y experimentados en todas las
épocas por muchos pueblos bajo distintas zonas y diferentes
condiciones y el resultado ha probado siempre la excelencia y eficacia
del sistema. |
| Para ayunar de un
modo agradable y beneficioso, sin tener que sufrir molestias ni
inconvenientes, es preciso tratar el asunto con suma atención e
interés. Es natural presumir que así como una máquina cualquiera
necesita de vez en cuando ser llevada al taller para limpiarla y
reajustar sus piezas, del mismo modo nuestro cuerpo, que es el más
complicado de los mecanismos, necesita cuidarse. Si una máquina se
repara cuidadosamente, está fuera de duda que su buen funcionamiento
asegura útiles y largos servicios, pero si, por el contrario, se
descuida, no tardará en tenerse que tirar al montón de hierro viejo.
El cuerpo humano es lo mismo. Los órganos necesitan descanso de vez en
cuando para que puedan reanudar su funcionamiento con renovada
energía. Parece que esté en la naturaleza de las cosas que de cada
siete días, dediquemos uno al descanso y debemos también ayunar alguna
que otra vez para restablecer la normalidad del cuerpo. |
| L'Esprit de
l'homme, Emanation de <i>'Individualité siégeant en son cœur, se
manifeste grâce au
Respir agissant dans les
poumons ; par l'activité de la moelle épinière, la vie de l'âme
se fait connaître aux sens, en connection avec
la concentration mentale à la
glande pinéale, agissant par
l'intermédiaire de la mémoire. L'intuition
est ce sens par lequel nous percevons spirituellement un appel, un
ordre, une directive... Alors : « Ecoute... et sache... que Dieu c'est
Moi ». Et rappelons-nous que «celui qui entend les
paroles du Moi et ne les met pas en pratique est semblable à un
insensé qui bâtit sa maison sur le sable |
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Le
respir étant le premier chaînon qui relie l'âme à la vie
terrestre, et le dernier à se rompre lorsqu'elle la quitte. |
| affirme que,
l'homme étant le produit final de l'Evolution au cours des âges, il
renferme en lui la somme totale des expériences acquises dans toutes
les formes de la vie terrestre qui l'ont précédé, depuis la forme
protoplasmique jusqu'à la perfection du corps humain. Ainsi, le fait
de toute éducation vraie et rationnelle doit être d'évoquer et
de raviver ces expériences, ainsi que de développer les pouvoirs
latents et énergies dynamiques acquises dans la lutte pour l'existence
en toutes les phases évolutionnaires que l'homme a dû traverser. |
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Prenez tout d'abord une attitude
aisée, assis sur une chaise, et tournez le dos à la lumière. Asseyez-vous
au fond de la chaise, mais sans vous appuyer au dossier, et de manière
que vos pieds reposent à plat sur le sol ; les cuisses sont
horizontales et parallèles. Maintenez la colonne vertébrale droite,
les épaules tombant naturellement un peu en arrière ; la poitrine,
légèrement bombée, conservera sa position durant tout l'exercice, sans
jamais s'affaisser ; l'abdomen en retrait ; les yeux ouverts, les
regards abaissés vers la pointe du nez. Les bras descendant le long du
corps, posez les mains sur les cuisses, les pouces en dedans ; les
doigts ouverts, détendus, forment avec le pouce la figure d'un V ; les
pieds aussi forment un V entre eux, les talons ne se touchent pas ; le
pied gauche est très légèrement plus en avant que le droit. Toute la
posture est parfaitement droite, sans aucune rigidité.
Inspirez par les narines,
rapidement, profondément, et expirez, par les narines aussi,
comme si vous poussiez un gros soupir ; inspirez tout de suite de la
même façon, expirez, inspirez, etc..., six ou sept fois de suite, de
manière à aérer vos poumons à fond, et terminez par une très longue
expiration.
Au cours de cette très longue
expiration, vous procédez à la relaxation complète du corps et du
cerveau. Vous passez tout votre corps en revue et ramenez par la
volonté toutes les tensions nerveuses des extrémités vers le centre de
gravité, qui est le cœur.
Portez d'abord toute votre attention
sur l'extrémité du pied droit ; puis remontez par la pensée le long du
pied, de la jambe, de la cuisse, jusque dans le tronc. (Quand vous
êtes à bout de souffle, inspirez rapidement et continuez la relaxation
en exhalant toujours lentement). Relaxez de même le bras droit, en
remontant par la pensée progressivement depuis le bout des doigts
jusqu'à l'épaule. Ensuite, dans le cerveau, coupez court à toute idée,
à toute préoccupation, à tout souci, cessez de penser. Relaxez le
visage, les yeux, la mâchoire, les lèvres, la gorge, la nuque, la
langue, qui doit reposer toute molle dans la cuvette de la mâchoire,
sa pointe appuyée aux incisives inférieures ; les lèvres fermées, mais
non serrées, les dents séparées, le menton en retrait ; la physionomie
exprime un état de complète indépendance. Retirez encore de la main
gauche, puis du pied gauche, de la même manière qu'à droite, toutes
les tensions nerveuses des extrémités vers le centre. Relaxez pour
finir tous les viscères et concentrez toute l'attention sur le cœur,
siège de l'Individualité, en n'ayant plus conscience que d'une
seule chose :. Arrêtez tout. Un moment de silence parfait, puis
inspirez de nouveau comme d'habitude. |
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Tout être vivant devient
conscient en respirant ; il ne devient conscient qu'en respirant ; en
respirant consciemment nous devenons de plus en plus conscients |
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Mazdaznan ciencia de la
respiración
Puesto que existimos en un mundo de sensaciones y
que el conocimiento del objetivo depende del estado de nuestros sentidos,
es natural que deseemos ejercitar el poder o facultades de los mismos del
modo más conducente a nuestra felicidad. Analizando la condición en que se
hallan podemos apreciar que si alguno o algunos de ellos funcionan
imperfectamente nos falta comprensión para interpretar lo que depende de
sus funciones. Por esta razón es muy importante corregir cualquier defecto
que notemos y creemos que en nuestro poder está hacerlo.
Dios y la Naturaleza han dotado al hombre con doce sentidos, siete de
ellos vulgarmente conocidos : vista, oído, olfato, gusto, tacto,
sentimiento e intuición. Los cinco sentidos restantes o sentidos
intermedios son poco conocidos, casi considerados como fenómenos; pero los
que se dedican al estudio de las más sutiles facultades del hombre los
conocen, como : Transmisión del
pensamiento, Telepatía, Clarividencia. Discernimiento espiritual y
Verificación.
No son raras las personas que poseen en mayor o menor grado el desarrollo
de algunos de dichos sentidos; a estas personas se las supone muy
equivocadamente dotadas con dones excepcionales o sobrenaturales cuando en
realidad no poseen más que la floración de sentidos generalmente
ignorados. La perfección del hombre o de un instrumento, el cuerpo, el
bienestar, la salud depende necesariamente del grado de evolución de sus
doce sentidos y el desenvolvimiento de estos depende de las siguientes
cláusulas en las cuales se basa la higiene física, moral y mental.
1. --- El poder acumulador de Ga-Llama, el principio atómico y
centralizador de la vida o el germen de la luz.
2. --- Del poder o capacidad respiratoria.
3. --- Generación del fluido eléctrico por la expansión de los ganglios
del sistema nervioso.
4. --- Regularización de la circulación de la sangre por el perfecto
funcionamiento de los pulmones.
5. --- Distribución rítmica de la sangre por todo el cuerpo en virtud del
movimiento funcional del corazón.
6. --- Equilibrado desarrollo de las células cerebrales.
7. --- Germinación del pensamiento por medio de las vibraciones de la
medula espinal. (Shusumna).
8. --- Expansión de los círculos magnéticos
por las vibraciones de los centros del nervio simpático. (Kundalini).
9. --- Asimilación perfecta de los alimentos por la total digestión.
10. --- Purificación del cuerpo por medio de su propia actividad.
11. --- Generación del fluido vital o Regeneración por las funciones de
los órganos superiores hacia la conservación de la vida.
12. --- Conservación de las energías y conciencia de Todo lo
existente.
Atentos a los intereses humanos y teniendo en consideración la importancia
y trascendencia del estudio del Aliento hemos formado algunas reglas para
ayudar a establecer el funcionamiento perfecto de todos los sentidos. Cada
sistema tiene un método o reglamentos por el que sus adeptos esperan
lograr la realización de sus aspiraciones.
El régimen y reglas que se enseñan en la filosofía de Mazdaznan, no son de
moderna invención y no es necesario mentarlos, puesto que han sido
ensayados y experimentados en todas épocas por muchos pueblos bajo
distintas zonas y diferentes condiciones y el resultado ha probado
siempre la excelencia y eficacia del sistema. Todos los medios tienden
hacia el mismo objeto y nos son tan necesarios corno el tenedor y el
cuchillo de los que nos servimos para comer, y tienden a adquirir nuevas
luces aprendiendo a darles su verdadero valor.
El acto de respirar y las actitudes por los
cuales lo ejecutamos son diferentes métodos para adquirir una victoria
duradera. El que desde luego posee determinadas luces adquiere
otras y el que está desprovisto de esta clase de conocimientos llega a la
comprensión de la verdad.
Nosotros no pedimos a nuestros discípulos ningún sacrificio, nada
desagradable, ni molestias ni humillaciones,
sólo resolución y esta resolución
debe ir acompañada de voluntad de concentración. Cuanto más
se concentre en lo que se ejecute y con más fidelidad y resolución se
observen las instrucciones recibidas y más religiosamente se practiquen
los deberes que nos imponen, tanto mejor será el resultado que se obtenga;
infinitamente mejor de lo que se hubiera esperado.
Cuando se siente el ánimo deprimido y el
corazón desalentado por las contrariedades de la vida, colóquese el cuerpo
en una actitud de laxitud o relajación y expírese diciendo: "Dios mío,
estoy cansado del peso de la vida". Inspírese en seguida murmurando: "Yo
soy todo en todo". Inmediatamente se sentirá el ánimo reanimado.
La esperanza se ha renovado y de nuevo se verifica y restablece la
confianza en sí mismo. De nuevo se sienten energías para continuar la
lucha por la existencia. Cuanto más
respiremos en estado de relajación, con más intensidad sentiremos que a
pesar de todo la vida merece vivirse.
Algunas veces se nota como una noción o idea de la vaciedad y futilidad de
todas las cosas de la vida y otras veces se siente uno animado por un
nuevo incentivo o estímulo; este estímulo se debe a la inspiración
recibida en un momento de relajación inconsciente. La Naturaleza misma nos
coloca en esta condición; de otro modo sería imposible adaptarse a los
ejercicios respiratorios. El hombre bien
centralizado que conserva sangre fría en cualquier emergencia, es el que
respira naturalmente de un modo regular y profundo. Esta ventaja en
él natural, tiene su origen en haber sido concebido bajo la influencia de
corrientes respiratorias favorables, aunque la madre no tenía conciencia
de ello. El hombre que respira rápidamente,
está en constante tensión y pierde fácilmente la serenidad y la cabeza; se
halla en continua distracción, sus proyectos fracasan, nada resulta según
su deseo, se queja siempre y encuentra defectos en todo lo que le rodea,
sin darse cuenta ni pensar por un momento que uno mismo es el creador de
sus propios éxitos o desaciertos.
Si se sufre con frecuencia indisposiciones y el poder respiratorio es
poco, debe tenerse presente la necesidad de practicar los ejercicios
respiratorios dados en este curso.
Si se nota dificultad o molestia al inspirar plenamente, es prueba de
escaso desarrollo pulmonar, y debe tenerse por norma respirar con
frecuencia lo más plenamente posible.
Se ha de respirar sin tensión ni esfuerzo.
Primero expírese y luego inspírese con la mayor regularidad posible; esto
debe hacerse unos minutos cada hora para ir acostumbrando el sistema a
inhalaciones profundas. No debe tolerarse
nada que oprima el cuerpo. Los vestidos se han de llevar sueltos
para que el pecho y diafragma puedan extenderse fácilmente.
Se debe respirar andando o sentado, cuando
se come, cuando se bebe, cuando se trabaja, en el paseo; siempre y
profundamente. Cuanto más se cuide la respiración más pronto se mejorarán
las condiciones físicas; se normalizará la circulación de la sangre y su
oxigenación se hará más completa. La
sangre purificada reavivará las funciones de otros órganos desapareciendo
condiciones perezosas y eliminándose materias descompuestas.
Hay que ser perseverante y respirar con
calma en cada hora durante algunos minutos para así ir acostumbrando poco
a poco el organismo a las profundas inhalaciones. La expansión
muscular del pecho por sí sola, no es prueba suficiente para demostrar una
gran capacidad de respiración, siendo la libertad y la facilidad con la
cual se respira lo que nos da la medida exacta.
Cultura física sin adecuada respiración durante la práctica de las
diferentes actitudes y movimientos, no tiene valor substancial; porque
aunque se desarrollen ciertos músculos, es a expensas de otras partes del
cuerpo y en cuanto se deja de practicar los ejercicios físicos el cuerpo
vuelve a su primera condición. Lo mismo sucede con el masaje; el resultado
no es permanente. Los ejercicios
respiratorios no solamente favorecen la circulación sino que actúan
también sobre los músculos por medio del sistema nervioso, del que
depende la fuerza muscular; los músculos se conservarán en su natural
estado, dotados con el poder necesario para determinados actos y
consecuencias. Los atletas, a pesar de su desarrollo muscular padecen con
frecuencia complicadas perturbaciones orgánicas y no pueden presentarse
como modelos de talento ni resistencia. No es sólo la potencia de los
músculos la que ejecuta proezas de vigor y fortaleza,
sino la fuerza vital que les ha sido
comunicada por el poder del aliento.
Nos agrada la vida del campo, y subir a las
montañas principalmente por la pureza del aire que se respira en ellas,
que presta nuevas fuerzas a nuestro empobrecido organismo. Nos
gusta vagar por las orillas de los ríos y aspirar las suaves corrientes de
aire que forma el movimiento de las aguas. Acudimos a las playas seducidos
por la belleza del mar y la bien hechora influencia de las brisas marinas.
Pero no es necesario ir de una parte a otra
para encontrar aire. El milagroso restaurador está en todas partes
y solamente nos falta aprender a emplearlo. Y a este fin es donde
las palabras del Bienaventurado se hacen más inteligibles a nuestros
oídos: " Venid y tomad sin
restricción el agua de la vida; el que oiga que venga. ¿Por qué os
detenéis? ¿Por qué os quedáis? Lo que buscáis está cerca de vosotros. La
edad de oro cantada por los poetas es ahora. El paraíso de qué hablan los
profetas está aquí. Los misterios de la vida que han sido un enigma para
los filósofos de todas las edades están aclarados. El reinado de la paz y
felicidad, donde penas y pecados, pobreza y disensión son palabras sin
sentido. El reinado por el qué los redentores han sufrido y perecido se ve
al fin realizado". La comprensión
del sentido de la vida y la solución y realización de sus problemas
depende de conocimiento de Dios, fuerza divina que en todo alienta, y
porque conocer a Dios es vida eterna.
El estudio de la respiración es demasiado serio e importante para que
pueda ser tratado de un modo superficial. Nosotros nos proponemos
exponerlo paso a paso, de un modo sencillo y claro, comprensible para
todos, sin inútiles definiciones, porque no se ha de perder el tiempo
aprendiendo definiciones cuando el conocimiento de los problemas de la
vida está pendiente del desarrollo de la capacidad de comprensión de cada
uno.
De un instrumento bien afinado se desprenden tonos perfectos. Es probable
que el músico ejecutante ignore muchas veces qué número de tonos son
necesarios para que la música resulte armoniosa, ni sepa tampoco cómo se
afina un instrumento; pero si el instrumento está completo y las clavijas
en su lugar, puede aprender a afinarlo si tiene interés en hacerlo. Las
melodías dependen del ejecutante y los sonidos del instrumento, y si los
dos se unen en armonioso acuerdo el conjunto será perfecto.
En realidad sólo existe una armonía y un
sonido único. Todos los tonos surgen y se funden en el básico sonido. La
armonía es música, pero puede haber música que no sea armónica. Un
instrumento puede estar construido con todos los elementos necesarios para
la emisión perfecta de los sonidos; pero si está desafinado las melodías
que en él se ejecuten resultarán inarmónicas. ¿Qué hay que hacer? ¿Sería
justo hacer responsable de este resultado, al instrumento, al ejecutante o
al fabricante? No, no lo sería; afínese la posición de las clavijas y el
desconcierto estará corregido.
Hay instrumentos que no pueden confiarse a otros aun habiendo personas
capaces de afinarlos tan bien y hasta mejor que nosotros mismos.
Y hay un instrumento que no puede con fiarse a nadie. Se pueden
pagar cinco mil pesetas por un buen piano y luego revenderlo o cambiarlo
por otro. Por medio del trabajo se puede ganar lo necesario para vivir y
el trabajo puede uno procurárselo. Pero nuestro cuerpo, que es el
instrumento que no ha sido hecho por la mano del hombre, cuando sufre
alguna alteración, cuando se desafina, no puede ser arreglado ni afinado
por el hombre. Al hombre le faltan instrumentos y poder para ello.
Solamente Dios puede lograrlo y Dios vive individualizado en nosotros
mismos. Nunca se es bastante sabio para aconsejaros, ni maestro con
suficiente experiencia para guiaros, ni médico bastante instruido
para asistiros.
El instrumento que nos ocupa es nuestro cuerpo, el más complicado y
delicado de los mecanismos y a nadie puede confiarse su cuidado. Es
nuestro cuerpo y somos nosotros los que debemos atender a su
funcionamiento y a corregir sus defectos. La anatomía, que es la geografía
del cuerpo, no proporciona más conocimientos que los nombres con que se
distinguen sus diferentes partes. El estudio de las ciencias no mejora las
condiciones del cuerpo. La afinación de
este instrumento, debemos hacerla nosotros mismos. ¿Pero, cómo? ¿Por qué
medios? Respirando. Aspírese Ga-Llama, el principio centralizador de la
vida, la esencia de nuestro ser, el principio por el que se existe, Ga-Llama
que redime y vigoriza, que inspira a sabios, filósofos y redentores.
Ga-Llama que abre las puertas de la inteligencia y derrama la luz de la
sabiduría que es vida eterna.
Inspírese con la conciencia de sí mismo, de Ga-Llama que forma el tejido
de la existencia colectiva que está en nuestro ser básicamente y a nuestro
alrededor exteriormente.
Para participar de Ga-Llama debe
concentrarse el deseo de atraerlo, como deseamos atraer a Dios cuando
queremos sentir su presencia. Sin un deseo vehemente de atraerlo no
se recibe aunque esté cerca de nosotros y en nuestro mismo ser
básicamente. Es posible que se hayan sentido sus efluvios mágicos, pero
entonces no se sabía su significado ni su origen.
La comprensión de las cosas tanto si son de naturaleza filosófica como de
otra clase depende del grado de desarrollo de las funciones cerebrales que
revelan de un modo correspondiente la condición o estado de los sentidos.
Lo primero que uno se debe a sí mismo es afinar el instrumento de nuestro
cuerpo empleando medios que aseguren resultados inmediatos a nuestro
mejoramiento.
Antes de empezar los ejercicios que se emplean en el sistema de Mazdaznan
para alcanzar los altos atributos correspondientes con el Supremo en
Espacio, Tiempo y Causa o sea Zarvan Akarana de la filosofía, debemos
atender al cuidado de la respiración material regularizando la misma al
grado conveniente para normalizar la condición de la sangre.
Si se sufren enfriamientos, catarros y
afecciones de los pulmones, debilidad general y nerviosidad,
fricciónese el cuerpo por las mañanas con una esponja o toalla mojada en
agua fría.
Séquese en seguida sin dejar la menor
humedad en la piel y frótese rápida y vigorosamente con una toalla seca y
después con las manos hasta que la piel quede suave y aterciopelada.
Envuélvanse los pies con un tejido de seda blanco o drilo y pónganse las
medias encima. Antes de dilatar los pulmones debe salirse al aire libre o
ventilar la habitación por completo, no olvidando que tanto en verano como
en invierno se ha de dejar la ventana del dormitorio un poco abierta
teniendo la precaución de colocar la cama fuera de la corriente de aire.
Colóquese el cuerpo perfectamente derecho; la cabeza echada un poco hacia
atrás; el pecho alto y saliente y los omoplatos en posición baja, las
manos abiertas como para asir un objeto colocado un poco más abajo de su
alcance. Consérvense los músculos de la cara completamente flojos y la
boca cerrada.
Inhálese por la nariz tanto como sea
posible, pero sin esfuerzo ni tensión en ninguna parte del cuerpo.
Si se siente dolor o molestia en los costados o en el pecho, consiste en
insuficiente relajación. Corríjase la posición del pecho, póngase la
columna vertebral más derecha, cuyo peso gravita sobre la pelvis, y las
rodillas encorvadas modernamente. Cuando se hayan llenado los pulmones en
toda su capacidad, levántense los brazos en movimiento circular, tan alto
como pueda hacerse sin la menor molestia y al mismo tiempo, muévase la
lengua, como si se masticase, chúpense los labios y tráguese la saliva que
se ha acumulado en la boca. Un momento antes de exhala bájense los brazos
echándolos hacia atrás, y exhálese lentamente hasta el último extremo.
Repítase este ejercicio siete u ocho veces. Una vez aprendido, se hará
este ejercicio con gusto y regularidad porque los beneficios que de él se
derivan, exceden a las más halagüeñas esperanzas.
Ensáyese si se puede prescindir del desayuno. Si no es posible desayúnese
con fruta o tómese Barley Wisdom o cualquier otro brebaje hecho con una
simiente que guste. En cuanto se hayan hecho los ejercicios y prácticas
indicadas, debe ocuparse en trabajos corporales, si es posible por espacio
de unas horas, antes de tomar alimento. La salud mejorará con ello. No se
debe estar nunca desocupado; procúrese trabajar en cosas útiles sin
consideraciones de orden económico. Cuando no se tengan trabajos manuales
en que ocuparse, atiéndase al cultivo de la inteligencia. Paséese
al aire libre observando con atención todo cuanto se ponga en contacto con
los sentidos.
Evítese todo género de críticas y
discusiones tanto sobre asuntos públicos como particulares. Incitar
debates o dejarse llevar por ellos, demuestra falta de carácter y en
espíritu fluctuante. Considérese todo con serenidad y espacio sin
precipitarse nunca en formar juicios.
Hágase lo posible por ser dueño de sí mismo y conservar buen humor y una
disposición agradable, cantando o tarareando una melodía de vez en cuando.
Mientras se trabaja debe concentrarse la
atención en el trabajo y ejecutarlo con la mayor perfección de que se sea
capaz, poniendo en él las ideas más nobles y puras que se reflejarán en
uno mismo en justa recompensa.
Por muchas que sean las ocupaciones a las que tenga que atenderse, cada
hora deberán suspenderse por un momento para desalojar el aire de los
pulmones y hacer unas inhalaciones en regla. Los órganos se colocarán en
mejor posición y funcionarán mejor. Por impura que sea la atmósfera debe
tenerse presente que la acción orgánica es lo más importante en la
respiración y mientras ésta sea bien dirigida el peor aire puede ser
saludable; todo lo demás es adicional, pero secundario. Gradualmente
comprenderemos la necesidad de respirar de un modo más rítmico y
concederemos al estudio del Aliento la importancia que merece y por el
cual conseguiremos despertar preciosas facultades latentes que sólo
necesitaban un impulso para manifestarse.
Antes de emprender la práctica de los ejercicios, debemos manifestar que
este trabajo no puede compararse a lo que se conoce por "cultura física",
aunque ésta haya copiado algunas posturas y material, pero le falta
lo capital, que es la
concentración y la aplicación del poder del Aliento
correspondiente a las posiciones tomadas y a los movimientos del cuerpo.
La cultura física es muy útil en cierta extensión, sobre todo para las
personas que por su posición social o por ocuparse en trabajos sedentarios
no tienen oportunidad para ejercitar los músculos. Las enfermedades serían
mucho más raras entre la desgraciada clase adinerada si diariamente
ejercitaran sus miembros entorpecidos aserrando tablas. Pero cultura
física no basta;
se ha de respirar concentrando el
pensamiento en el Aliento. Y ahora creemos ha llegado el
momento de empezar el primer ejercicio con el fin de establecer la
Respiración Individual.
Como se ha dicho, el hombre ha sido dotado con doce sentidos y la
comprensión de lo objetivo depende del estado de los mismos. El sentido
de la vista es un factor de los más importantes en la formación de
ideas y juicios. Según el aspecto que presentan las cosas al sentido de la
visión, así son las conclusiones que se forman. Es, pues, lógico presumir
que cuando el sentido de que tratemos sea defectuoso, falte comprensión de
las cosas objetivas en un grado correspondiente al del defecto del
sentido.
Poseer clara visión o buena vista es nuestra invocación y nuestro ruego no
menos ferviente aunque no lo expresemos con palabras. El primer ejercicio
tiene por objeto perfeccionar el sentido de la vista para que nos sea
dable distinguir lo verdadero de lo falso, la luz de la oscuridad, la
riqueza de. la pobreza. Es posible se piense que se está en condiciones de
poder discernir la última, pero quizá no lo primera. Es un error, una
ilusión y un perjuicio creer inmejorable y digna de envidia la condición
de las clases adineradas. Sus riquezas constituyen su esclavitud y su
miseria, y en realidad son los más pobres de los pobres. Esto se
demostrará plenamente más adelante, a medida que el sentido de la vista se
aclare, se hará a todos comprensible. ¡Manos a la obra, pues, que el
tiempo es oro y la vida presente en breve!
Se revelarán cosas maravillosas que dejarán pasmados aún a los más sabios,
quienes, según las Escrituras se volverán tontos por sus propios
desatinos, mientras que los que siguen la marcha del Tiempo serán sabios
puesto que todo será sencillo para ellos por la habilidad adquirida,
habiendo atendido cuando la han oído, la
Voz en su tono fundamental (el principio básico del sonido) que es la
manifestación de su verdadero Ser.
Los ejercicios de respiración rítmica tienen como principal objeto el
desarrollo de los sentidos y establecer el equilibrio entre las funciones
cerebrales y mentales. Nunca deben practicarse de una manera mecánica.
Y teniendo en cuenta su principal objeto es importantísimo que el cuerpo
esté predispuesto a controlar sus beneficiosos efectos. Es también de
mucha importancia antes de todo ejercicio rítmico, tener presente que se
han de vaciar los pulmones por completo para, de esta manera, depurar la
sangre de todo ácido carbónico que contenga en suspensión. Ello se
consigue recitando algunos versos de una sola exhalación, en la forma que
queda descrita en la Sección Preliminar...
Se puede ayunar por dos
métodos distintos; uno lleno de complicaciones y molestias y el otro fácil
y cómodo, casi un placer. Creemos innecesario decir que el aspecto
económico del ayuno no es lo que nos mueve a recomendarlo, sino los
grandes beneficios que por él se obtienen. El ayuno ha sido frecuentado y
altamente reconocido, entre los persas, los caldeos, los hebreos, los
egipcios, los griegos y los primitivos cristianos. Es evidente que cuando
hay necesidad de limpiar una vasija es preciso que primero se vacíe.
Cuando nuestro cuerpo se halla sobrecargado de substancias tóxicas en él
acumuladas debemos darle ocasión de que por sí solo pueda deshacerse de
las toxinas y la mejor manera de conseguirlo es el ayuno; todas esas
substancias serán echadas hacia fuera por el proceso de consunción debido
a los órganos de depuración y de purificación. El ayuno es un medio para
que las materias extrañas se eliminen porque la acción depurativa de los
órganos que tienen esa misión los consumen y expelen.
FUENTE
Por el Dr Otoman
Zar-Adusht Hanish.
Segundo edición traducida de la obra original norteamericana por
Matilde de Llorens y revisada por Jose M.ª Seseras y de Batlle.
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