|
El sentimiento de culpa es un gran desecho de energía emocional. Sentirse
culpable puede ser muy debilitante. A menudo hace que nuestros pensamientos
y acciones productivas se paralicen
Para
abandonar el sentimiento de culpa es necesario dejar la mentalidad dual
La culpa te fija en sucesos pasados, te sientes abatido molesto por algo que
dijiste o hiciste y gastas tus momentos presentes afligidos por
comportamientos pasados
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Se refiere
a la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de
motivarnos y de manejar bien las emociones, en nosotros mismos y en nuestras
relaciones. Describe aptitudes complementarias, pero distintas, de la
inteligencia académica, la habilidades puramente cognitivas medidas por el
coeficiente intelectual
La culpa residual.-
Esta culpa es la reacción emocional que lleva consigo desde sus memorias
infantiles. Estos productos de culpa son numerosos y si funcionan en el caso
de los niños, la gente mayor sigue cargando con ellos en su edad adulta
Es una acción recíproca
que los niños aprenden con gran rapidez y de manera inversa a culpabilizar a
los padres / madres.
La culpa aparece en las
interacciones agresivas entre los seres humanos, tanto en la que se dice
llamar víctima como victimario, en la víctima aparece como haber provocado,
creado la situación para ser maltratada – y en el victimario el hecho de
haber maltratado a otro(a).
TRASTORNOS
EMOCIONALES Físicos . • Dolores
de cabeza. • Presión sanguínea alta o ritmo cardiaco acelerado. • Sudores. •
Presión del pecho. • Dificultades respiratorias. • Hiperventilación. •
Temblores. • Tics. Nerviosos. • Sequedad de la boca y la garganta. • Apatía
y Cansancio. • Insomnio. • Diarrea y dolores estomacales. • Disminución de
la libido. • Obesidad o pérdida de peso. • Chirrido de los dientes. •
Dolores de espalda o cervicales. • Propensión a caer enfermo. •
Palpitaciones( Latidos fuertes o sensación de sobresalto). • Tensión o
rigidez muscular. • Alteraciones de la piel
TRASTORNOS
EMOCIONALES Conductuales •
Adicción o reanudación de la adicción al alcohol, las drogas o el tabaco. •
Consumo excesivo de cafeína. • Impulsividad. • Comportamiento agresivo. •
Ingestión excesiva de alimentos. • Conflictos relacionales. • Descenso de la
actividad. • Aislamiento social. Evitar personas o lugares. • Reaparición o
agravamiento de fobias. • Abandono de las responsabilidades
TRASTORNOS
EMOCIONALES Psicológicos •
Falta de concentración. • Mala Memoria. •
Miedos y ansiedad. • Depresión y otros trastornos del estado de ánimo. •
Irritabilidad. • Inquietud. • Sensación de muerte inminente. • Baja
autoestima. • Facilidad de distracción. • Enfado. • Culpabilidad. •
Desconfianza. • Sentimiento fácil de frustración. • Pérdida de motivación. •
Miedo al fracaso
APRENDA a DECIR
NO, sin sentirse culpable, o creer que lastima a alguien. Querer agradar a
todos es un desgaste enorme
No te enrolles en un
viaje de culpabilidad. Tómate un viaje a otro país, al centro comercial o a
otro pueblo cercano, pero NO a donde te lleve la culpa
Se los denomina
“obstáculos” porque obstaculizan y envuelven la mente de múltiples
maneras, obstruyendo su desarrollo (bhavana). Según las
enseñanzas budistas, el desarrollo espiritual es doble: mediante la
calma (samatha bhavana) y mediante la visión cabal (vipassana
bhavana). La calma se obtiene por la concentración completa de la
mente durante las absorciones contemplativas (jhana). Para
realizar tales absorciones, la superación de los cinco obstáculos, al
menos temporalmente, es una condición preliminar. Es precisamente en
el contexto de la realización de las absorciones donde el Buda
menciona frecuentemente en sus discursos los cinco obstá Hay cinco
constituyentes mentales que son los principales factores de la primera
absorción contemplativa, y por tanto, se denominan factores de
absorción (jhananga). Según la tradición hermenéutica budista,
a cada uno de ellos le corresponde uno de los cinco obstáculos que le
es especialmente dañino, pues excluye su desarrollo y refinamiento
elevado en el grado requerido para el jhana; por otra parte, el
cultivo de estos cinco factores más allá de su nivel medio será un
antídoto contra los obstáculos, preparando así el sendero hacia el
jhana. La relación entre estos dos grupos de cinco se indica en la
presente antología, bajo el título del obstáculo respecNo solo las
absorciones contemplativas, sino también en grados menores, la
concentración mental se ve impedida por estos cinco obstáculos. Así es
respecto a la “concentración de acceso” (upacarasamâdhi),
estadio preliminar para la “concentración fija” (appana)
obtenida en el jhana. Así mismo, queda excluida por la
presencia de los obstáculos la “concentración momentánea” (khanikasamâdhi),
equivalente en intensidad a la concentración de acceso y necesaria
para la visión cabal (vipassana). Pero al margen de estos
niveles elevados de desarrollo mental, cualquier esfuerzo determinado
para pensar con claridad y llevar una vida saludable se verá
seriamente afectado por la presencia de los cinco obstáculos.
La proliferación
de esta influencia nociva de los cinco obstáculos muestra la urgente
necesidad de terminar con su poder mediante el esfuerzo constante. No
debería creerse que es suficiente con volver la atención a los
obstáculos en el momento en que uno se sienta para meditar. Tal
esfuerzo de “última hora” en suprimir los obstáculos tendrá escaso
éxito a menos que se vea ayudado por su cultivo previo durante la vida
cotidiana.
Por tanto,
alguien que aspire con denodada determinación a la inamovible
liberación de la mente debería seleccionar un “terreno de práctica”
preciso con un sentido directo y eficaz: un “objeto de contemplación”
(kammatthana) 1 en el sentido más amplio del término,
sobre el cual basar la estructura de toda su vida. Con sólo mantenerse
firme a este “terreno de práctica”, sin nunca perderle de vista por
demasiado tiempo, será motivo de notable y sostenido progreso en el
control y desarrollo de la mente, porque de este modo las energías que
dirigen y activan la mente serán fortalecidas considerablemente.
Alguien que haya elegido la conquista de los cinco obstáculos mediante
un “terreno de práctica”, deberá examinar cuales de los cinco son los
más fuertes en su caso particular. Entonces tendrá que observar
cuidadosamente cómo y en qué ocasiones aparecen habitualmente. Además,
deberán conocerse las fuerzas positivas que anidan en la propia mente
para contrarrestar mejor tales obstáculos y finalmente conquistarlos.
Así mismo, se deberá examinar la propia vida y aprovechar cualquier
oportunidad para desarrollar estas cualidades que, en las siguientes
páginas, se indican bajo los encabezamientos de “facultades
espirituales” (indriya), “factores de absorción” (jhananga)
y “factores de iluminación” (bojjhanga). En algunos casos, se
han añadido temas de contemplación que ayudan en la superación de los
obstáculos respectivos. Sin embargo, para los “mundanos” (puthujjana)
2, sólo es posible el logro de un debilitamiento parcial y
suspensión temporal de los obstáculos. Su erradicación final y
completa tiene lugar en los estadios de realización (ariyamagga):
“Hay cinco impedimentos y
obstáculos, espesuras de la mente que anulan la visión cabal, ¿cuáles
son estos cinco?
El deseo sensual es un
impedimento y obstáculo, una espesura de la mente que anula la
visión cabal. La
mala voluntad . . . La pereza y el torpor . . . La inquietud y
el remordimiento . . . La duda escéptica son impedimentos y
obstáculos, espesuras de la mente que anulan la visión cabal.
Sin la superación de estos cinco, será imposible
para un monje cuya visión cabal carecerá de intensidad y poder,
conocer su propio bien verdadero, el bien de los demás y el bien
de ambos; tampoco será capaz de lograr el estado suprahumano de
la realización distintiva, el conocimiento y visión que permiten
alcanzar el estado de Arahat.
Pero si un monje ha
superado estos cinco impedimentos y obstáculos, estas espesuras
de la mente que anulan la visión cabal, entonces, es posible
que, con su intensa visión cabal, podrá conocer su propio bien
verdadero, el bien de los demás y el bien de ambos; y será capaz
de lograr el estado suprahumano de la realización distintiva, el
conocimiento y visión que permiten alcanzar el estado de Arahat”.
(AN 5:51)
“Alguien cuyo corazón esté abrumado por una codicia
desenfrenada hará lo que no debería hacer y negligirá lo que
debería hacer. Y mediante esto, su reputación y su felicidad se
arruinarán.
Alguien
cuyo corazón esté abrumado por la mala voluntad . . . por la
pereza y el torpor . . . por la inquietud y el remordimiento . .
. por la duda escéptica, hará lo que no debería hacer y
negligirá lo que debería hacer. Y mediante esto, su reputación y
su felicidad se arruinaránPero
si un noble discípulo ha visto estos cinco como contaminaciones
de la mente, renunciará a ellos. Y al hacerlo, es contemplado
como alguien de gran sabiduría, de abundante sabiduría, de
visión clara, bien dotado con sabiduría. A esto se le llama
‘dotación con sabiduría’”. (AN 4:61)
“Hay cinco impurezas del oro deteriorado por las cuales no es
flexible y manejable, carece de brillo, es quebradizo y no puede
trabajarse bien. ¿Cuáles son estas cinco impurezas? Hierro,
cobre, estaño, plomo y plata.
Pero
si el oro ha sido liberado de estas cinco impurezas, entonces
será flexible y manejable, brillante y firme, y podrá ser bien
trabajado. Cualquier ornamento que uno desee hacer con él, ya
sea una diadema, pendientes, collar o cadena de oro, servirá
para tal propósito.
De modo similar, hay cinco impurezas de la mente
deteriorada por las cuales la mente no es flexible y manejable,
carece de lucidez radiante y firmeza, y no puede concentrarse
bien sobre la erradicación de las contaminaciones (asava).
¿Cuáles son estas cinco impurezas? Son: deseo sensual, mala
voluntad, pereza y torpor, inquietud y remordimiento, y duda
escéptica.
Pero si la mente es liberada
de estas cinco impurezas, será flexible y manejable, tendrá
lucidez radiante y firmeza, y se concentrará bien sobre la
erradicación de las contaminaciones. Cualquier estado realizable
por las facultades mentales superiores sobre el que se dirija la
mente, en cada caso se adquirirá la capacidad de su realización,
si se logran las (otras) condiciones”. (AN 5:23)
“¿Cómo practica un monje la contemplación de los objetos
mentales sobre los objetos mentales de los cinco obstáculo En
esto, monjes, cuando el deseo sensual está presente en él, el
monje sabe: “’Hay deseo sensual en mí’, o cuando el deseo
sensual está ausente, él sabe: ‘No hay deseo sensual en mí’. Él
sabe cómo sucede el surgimiento del deseo sensual no surgido; él
sabe cómo sucede el rechazo del deseo sensual surgido; y él sabe
cómo sucede el no surgimiento en el futuro del deseo sensual
rechazadoCuando la mala voluntad está presente en él, el monje
sabe: “’Hay mala voluntad en mí’, o cuando la mala voluntad está
ausente, él sabe: ‘No hay mala voluntad en mí’. Él sabe cómo
sucede el surgimiento de la mala voluntad no surgida; él sabe
cómo sucede el rechazo de la mala voluntad surgida; y él sabe
cómo sucede el no surgimiento en el futuro de la mala voluntad
rechazada.
Cuando la pereza y el torpor están presentes en él, el
monje sabe: “’Hay pereza y torpor en mí’, o cuando la pereza y
el torpor están ausentes, él sabe: ‘No hay pereza ni torpor en
mí’. Él sabe cómo sucede el surgimiento de la pereza y torpor no
surgidos; él sabe cómo sucede el rechazo de la pereza y torpor
surgidos; y él sabe cómo sucede el no surgimiento en el futuro
de la pereza y torpor rechazados.
Cuando la inquietud y el remordimiento están presentes
en él, el monje sabe: “’Hay inquietud y remordimiento en mí’, o
cuando la inquietud y el remordimiento están ausentes, él sabe:
‘No hay inquietud ni remordimiento en mí’. Él sabe cómo sucede
el surgimiento de la inquietud y el remordimiento no surgidos;
él sabe cómo sucede el rechazo de la inquietud y remordimiento
surgidos; y él sabe cómo sucede el no surgimiento en el futuro
de la inquietud y remordimiento rechazados.
Cuando la duda escéptica está
presente en él, el monje sabe: “’Hay duda escéptica en mí’, o
cuando la duda escéptica está ausente, él sabe: ‘No hay duda
escéptica en mí’. Él sabe cómo sucede el surgimiento de la duda
escéptica no surgida; él sabe cómo sucede el rechazo de la duda
escéptica surgida; y él sabe cómo sucede el no surgimiento en el
futuro de la duda escéptica rechazada”. (MN 10, Satipatthana
sutta)
Observar atenta e inmediatamente el surgimiento de cada
uno de los obstáculos, tal y como se recomienda en el texto
precedente, es un método simple pero muy efectivo de
contrarrestar éstos y cualquier otra contaminación de la mente.
Practicando así, se frena la desinhibida continuidad de
pensamientos nocivos, fortaleciéndose por el contrario la
observación de la mente frente a su recurrencia. Este método se
basa en un simple hecho psicológico que es expresado por los
comentadores así: “Un pensamiento positivo y un pensamiento
nocivo no pueden aparecer en combinación. Por tanto, en el
momento de conocer el deseo sensual (que surgió en el momento
precedente), dicho deseo sensual ha dejado de existir (permaneciendo
sólo el acto de conocer)”.
II.- Los
obstáculos en sentido individual
“Monjes,
así como este cuerpo vive del alimento, vive dependiente del
alimento, no vive sin alimento, del mismo modo, monjes, los
cinco obstáculos viven del alimento, dependen del alimento, no
viven sin alimento”. (SN 46:2)
1.- El abandono
del deseo sensual
Un hombre, tras haber tomado un
préstamo, lo utiliza para su negocio y alcanza la
prosperidad. Piensa: “Esta deuda es causa de contrariedad”.
Devuelve el préstamo y los intereses, haciéndose la
promesa de no volverlo a realizar. Después de esto, ni
envía mensajeros ni cartas a sus acreedores, e incluso
cuando se encuentra con ellos, dependerá de su voluntad el
levantarse de su asiento para saludarles o no. ¿Por qué?
Ya no está en deuda con ellos ni depende de ellos. De modo
similar, un monje piensa: “El deseo sensual es una causa
de obstrucción”. Entonces cultiva las seis circunstancias
que conducen a su abandono (ver supra) y elimina el
obstáculo del deseo sensual. Así como alguien liberado de
una deuda deja de sentir miedo o ansiedad cuando se
encuentra con sus antiguos acreedores, similarmente
alguien que ha abandonado el deseo sensual ya no está
apegado ni vinculado al objeto de su deseo; aunque vea
formas divinas, las pasiones no le asaltarán. Por tanto,
el Bienaventurado comparó el abandono del deseo sensual a
liberarse de una deuda.
2.- El abandono de
la mala voluntad
Así como una persona que sufre de una
enfermedad biliar, al haber sido curado mediante una
medicina, puede paladear miel y azúcar, de modo similar,
un monje piensa: “Esta mala voluntad me causa mucho daño”,
y desarrolla las seis circunstancias que conducen al
abandono y elimina el obstáculo de la mala voluntad. Así
como el paciente sanado que saborea miel y azúcar aprecia
su sabor, similarmente este monje recibe con reverencia
los principios de práctica y los observa con aprecio (de
su valor). Por tanto, el Bienaventurado comparó el
abandono de la mala voluntad con la recuperación de la
salud.
3.- El abandono de
la pereza y el torpor
En cierta ocasión, un individuo fue
encarcelado durante un día de festival. Pero cuando fue
liberado pudo celebrar el festival en otra ocasión, pensó:
“Anteriormente, debido a mi imprudencia, estuve en prisión
aquel día y no pude disfrutar de este festival. Pero ahora
estaré con cautela”. Y permanece cuidadoso de su conducta,
de modo que nada perjudicial pueda entrar en su mente.
Tras disfrutar del festival, exclama: “¡Ha sido un
festival muy hermoso!”. De modo similar, un monje, al
percibir que la pereza y el torpor provocan gran daño,
desarrolla las seis circunstancias opuestas y así elimina
el obstáculo de la pereza y el torpor. Al igual que el
hombre liberado de la prisión disfruta de todo el
festival, aunque dure siete días, así mismo este monje que
ha abandonado pereza y torpor es capaz de disfrutar del
comienzo, medio y consumación del Festival del Dhamma (dhamma
nakkhatta) y finalmente logra el estado de Arahat
junto al cuádruple conocimiento discriminativo (patisambhida).
Por tanto, el Bienaventurado habló del abandono de la
pereza y el torpor como siendo comparable a ser liberado
de la prisión.
4.- El abandono de
la inquietud y el remordimiento
“Hay un esclavo que, con la ayuda de un
amigo, paga dinero a su dueño, se hace hombre libre, y a
partir de entonces puede hacer lo que quiera. Igualmente,
un monje, al percibir la gran obstrucción causada por la
inquietud y el remordimiento, cultiva las seis
circunstancias opuestas y así abandona inquietud y
remordimiento. Y habiéndolas abandonado, es como un hombre
libre, capaz de hacer como desee. Así como nadie puede
detener por la fuerza a un hombre libre que hace lo que le
place, de modo similar, la inquietud y el remordimiento no
podrán detener a un monje que camina por el feliz sendero
de la renuncia (sukhanekkhamma patipada). Por tanto,
el Bienaventurado declaró que el abandono de la inquietud
y el remordimiento es similar a emanciparse de la
esclavitud.
5.- El abandono de
la duda escéptica
“Hay un hombre fuerte que, con su
equipaje en mano y bien armado, viaja a través del
desierto en compañía. Si los bandidos lo ven, incluso de
lejos, huirán despavoridos. Cruzando seguramente el
desierto y alcanzando un lugar seguro, disfrutará de su
llegada sin contratiempos. De modo similar, un monje, al
ver que la duda escéptica es causa de un gran daño,
cultiva las seis circunstancias que son sus antídotos y
renuncia a la duda. Así como un hombre fuerte, armado y en
compañía, no se preocupa de los bandidos como si fuesen
malas hierbas, saldrá sano y salvo del desierto para
alcanzar un lugar seguro, de modo similar, un monje, tras
atravesar el desierto de la conducta perjudicial,
alcanzará finalmente el estado de la seguridad suprema, el
reino inmortal del Nibbana. Por tanto, el Bienaventurado
comparó el abandono de la duda escéptica con el alcance de
un lugar seguro.
|
|
La culpa
aparece cuando se produce un choque entre el modelo ideal de conducta
interiorizado y lo que se hace en realidad. Cuando alguien está atrapado en
la culpa, no se gusta, se descalifica, se tortura y se siente incapaz de
tomar las riendas de su vida
La Biblia dice que nosotros fuimos
creados a la imagen de Dios. Este maravilloso privilegio de haber sido
creados a la imagen de Su gloria también demanda de nosotros que vivamos una
vida correcta y justa. Esa es la razón por la que cuando hacemos algo que
entra en conflicto con la voluntad de Dios, un mecanismo en nuestros
sentidos o en nuestra alma - una alarma - se activa inmediatamente.
Las diferentes emociones
se pueden combinar para producir un rango de experiencias aún más amplio.
La esperanza y la alegría,
combinadas se convierten en optimismo;
la alegría y la
aceptación nos hacen sentir cariño;
el desengaño es una
mezcla de sorpresa y tristeza. Estas emociones varían en intensidad, la ira,
por ejemplo, es menos intensa que la furia, y el enfado es aún menos intenso
que la ira. La intensidad emocional varía en un individuo a otro. En un
extremo se encuentran las personas experimentan una intensa alegría y en el
otro extremo están los que parecen carecer de sentimientos, incluso en las
circunstancias más difíciles. Entre más intensa sea la emoción, más motivara
la conducta. Las emociones varían según la intensidad dentro de cada
categoría y este hecho amplía mucho el rango de emociones que experimentamos
Conocimiento de uno mismo. •
Autorregulación. • Motivación. • Empatía. • Habilidades Sociales
Conocimiento de uno mismo:
Saber que se siente en cada momento y utilizar esas preferencias para
orientar nuestra toma de decisiones; tener una idea realista de nuestras
habilidades y una bien basada confianza en un mismo
Autorregulación:
Manejar las
emociones de modo que faciliten la tarea entre manos, en vez de estorbarla;
ser escrupulosos y demorar la gratificación en pos de los objetivos;
recobrarse bien de las tensiones emocionales
MOTIVACION
Utilizar nuestras preferencias más profundas para
orientarnos y avanzar hacia los objetivos, para tomar iniciativas y ser muy
efectivos y para perseverar frente a los contratiempos y las frustraciones
EMPATÍA Percibir
lo que sienten los demás, ser capaces de ver las cosas desde su perspectiva
y cultivar la afinidad con una amplia diversidad de personas.
HABILIDADES
SOCIALES
Manejar bien las emociones en una relación e interpretar adecuadamente las
situaciones y las redes sociales; interactuar sin dificultad; utilizar estas
habilidades para persuadir y dirigir, negociar y resolver disputas, para la
cooperación y el trabajo de equipos
El sentimiento
de culpa es una de las emociones más destructivas, y la mayoría de las
personas la experimentamos en mayor o menor grado, tanto si es por algo que
hemos hecho como por algo que no hemos sido capaces de hacer. No es un
sentimiento agradable, por eso, cuando alguien nos pide algo que no queremos
hacer, dudamos antes de negarnos por que tememos volver a experimentar ese
terrible sentimiento
La culpabilidad funciona de la siguiente manera. Alguien emite un mensaje
destinado a recordar que has sido una mala persona por algo que dijiste o no
dijiste, sentiste o no sentiste, hiciste o no hiciste. Tu respondes
sintiéndote mal e incomodo en tu momento presente
Quizá valga la
pena analizar qué es lo que nos hace sentirnos culpables y por qué tiene ese
efecto sobre nosotros. La predisposición a sentirnos culpables puede haberse
originado en la infancia, especialmente si teníamos el tipo de padres o
profesores que nos hacían sentirnos culpables por cada falta, por pequeña
que fuera, Es evidente que hemos cometido errores en el pasado, como todo el
mundo. Todos podemos recordar acciones que desearíamos no haber hecho o
palabras que preferiríamos no haber pronunciado. Recordar los errores del
pasado es útil sólo cuando aprendemos de ellos.
Mirar atrás para aumentar el sentimiento de culpa supone un gran derroche de
energía. Sería mucho mejor darle la vuelta a esa energía y emplearla para
algún propósito más positivo
La culpabilidad es, lejos la emoción que despilfarra mayor cantidad de
energía emocional. ¿Por qué?. Porque por definición, te estas sintiendo
inmovilizado en el presente por algo que ya paso, Y no existe
culpabilidad por grande que sea, que pueda cambiar la historia. El grado de
inmovilización puede abarcar desde una pequeña incomodidad hasta una severa
depresión. Si simplemente estas aprendiendo lecciones de tu pasado, y
prometiéndote evitar la repetición de algún comportamiento especifico, eso
no se llama culpa
La culpa surge
cuando realizamos acciones que son repudiadas por los demás, desde niños
cuando aún no empezamos a discernir nos cargan y alimentan con culpas,
período que antecede al desarrollo inicial cognitivo y abstracción,
programaciones de códigos lingüísticos fuertemente internalizadas por los
adultos que producirá reacciones de sentimientos aprendidos.
La culpa es: responsabilidad ante una falta cometida voluntariamente,
acompaña la experiencia de hacer algo malo, herir a alguien, violar un
código moral o legal.
Originalmente el sentimiento de
culpa se remonta a miles de años, es parte de la cultura, y esta
internalizada en el inconsciente, subconsciente, con génesis y reforzado
en la educación desde la familia, en lo laboral, hasta los códigos que se
manejan en la justicia, lo religioso y más aún en la vida social están
presentes sobre la base de este sentimiento.
Las religiones han
interpuesto este sentimiento como modo de fortalecer códigos morales y
valores como: el respeto, lealtad al ser humano y la presencia de Dios en
nuestra vida, formula que impide y que rompe con la armonía, la unidad,
asfixian el libre albedrío, frustran la libertad, el desarrollo natural
del individuo, generando conflictos internos imposibilitando que Dios
entre libremente en nuestro quehacer diario, anexando un elemento
importante, es que, desde este punto de vista, este sentimiento y otros
más están asociados desde el pensamiento religioso al “pecado”, que
traduce el sentido de la palabra griega “hamartía” que significa “errar
en el blanco”, en el fondo no estar en armonía, en el centro.
En el relato bíblico
el diálogo de Dios con el hombre para preguntar sobre quién dio
instrucciones de comer del fruto prohibido, estando en armonía y
rompiendo el acuerdo este no asume y “culpa” a la mujer de haberlo
inducido a comer, Dios pregunta a la mujer el grado de culpa que le cae
ella haber inducido al hombre a comer, contesta que no, sin asumir,
“culpando” a la serpiente, sentimientos reforzados automáticamente y
desplazados de uno a otro convirtiéndose en “la culpa hereditaria”.
Afirmaciones como: “Por tu culpa me siento
mal”
“Tu hermano es mejor que tu”
“Tu deber es estudiar”
“El sexo es cochino”
etc.
Son códigos
lingüísticos, patrones de conductas, modelos, ideas, opiniones, en que
abiertamente se transfieren sentimientos de culpa, con condicionamientos
específicos y generales.
El sentimiento de
culpa surge cuando no coincide la imagen que queremos dar de nosotros
mismos versus la idea que se hacen los demás de uno.
También esta tiene una dinámica en la que la sanción principal es el
castigo con relación al daño provocado a otros, de manera que este puede
ser real con actitudes o conductas expresadas y que la provocan o en su
defecto puede ser mental quedando enquistada, produciendo un desorden en
los pensamientos de cómo reparar esa situación imaginaria pensada.
En este sentido la culpa aparece sicológicamente, como una manera de
provocar la compasión de los otros y demostrarse como víctima ante el
acontecimiento - “Si mi hermano es mejor que yo al menos les daré pena” -,
esta compasión es una manera de ganar la aprobación, individual, familiar
y social, provocando compasión, el culpable sabe como comportarse para
mantener vigente la situación.
La culpa presenta varias pseudo ventajas
anexas:
El culpable experimenta con la culpa una sensación de seguridad, se le
produce una regresión al período infantil, en dónde los demás tomaban
decisiones por él, justificando personalmente la manipulación aprendida,
situación de comodidad que no ayuda a asumir una responsabilidad madura
frente a la situación en el presente y que tangencialmente se evitan los
riesgos, dolores para enfrentarlos, experimentar y desligarse de la
culpa.
También produce un aspecto gratificante, ya que se deposita la
responsabilidad del comportamiento personal sobre los demás manifestando
interiormente “el culpable no soy yo, sino los demás que me manipulan y me
obligan a ser como soy”.
Respecto de alguna falta cometida en el pasado, la culpa impide
proyectarse hacia el presente, convirtiéndose este sentimiento en la
persona que siente culpa en un fantasma que está latente en el aquí y
ahora.
La culpa aparece en las interacciones agresivas entre los seres humanos,
tanto en la que se dice llamar víctima como victimario, en la víctima
aparece como haber provocado, creado la situación para ser maltratada – y
en el victimario el hecho de haber maltratado a otro(a).
En las relaciones de poder este aparece con mayor fuerza especialmente
donde hay figuras de autoridad más aún cuando hay relaciones
interpersonales, puesto que, el hecho de no cumplir con roles específicos,
órdenes, para el que debe cumplirlas, si estas no se llevan acabo o son
trasgredidos, queda fuertemente arraigado internamente y más aún cuando
hay normas, reglas, leyes o aspectos morales conocidos desde estas
relaciones de En las relaciones autoritarias la persona que manda le
cuesta más aún reconocer este sentimiento de culpa, en cambio la persona
que obedece o es mandada, si no cumple con estos mandatos esta culpa
aflora inmediatamente, se va internalizando y mezclando con otros
sentimientos de culpa derivados de otras situaciones de vida.
Comúnmente en los casos de separación
se generan una cantidad enorme de sentimientos de culpa que se transmiten
unos a otros:
¡¡Porque no hiciste algo para no separarte!!
¡¡Me separo porque no te soporto!!
¡¡Tu cometiste el error yo me quedo con los hijos!!
En oportunidades la culpa se cruza
con valores como la lealtad, compromiso individual de la persona que la
siente, específicamente cuando se trata de una amistad o familiar cercano,
este suceso genera una disputa interna sobre: si se va a verbalizar o no,
de que manera se va a actuar o no frente a esa determinada situación,
convirtiéndose en un sentimiento de confusión entremezclado con la culpa.
¡¡Te estoy ayudando económicamente y tú no haces nada por buscar trabajo!!
Respecto de las infidelidades este sentimiento en mujeres se manifiesta
desde el primer momento que empieza esta conducta, ya que la sensibilidad
que posee, se hace presente en el aquí y ahora, no disfrutando de la
acción emprendida, que se contradice con los valores internalizados y
códigos morales que en la mente repercuten con significantes de castigos
manteniéndolas en el tiempo.
En cambio, los hombres como este suceso son regidos por aspectos más
racionales, la niega y la colocan anteponiéndola a la sensibilidad, con
una carga de auto castigo mental, que lucha contra esta sensibilidad como
parte de su mundo femenino que quiere aflorar, elevando defensas, para
negar y mantener que no es malo lo que se hace justificando que es
hombre.
También este sentimiento es latente en mujeres que por cumplir con
funciones tanto laborales como escolares que se circunscriben con la
modernidad, dejan la crianza de sus hijos(as), solos, al cuidado de otra
persona, este se acompaña de ansiedades, miedos, preocupación, minusvalía
frente a este rol.
Estos dinamismos, afirmaciones no verbalizadas también llevan un
componente mental interno de confusión y culpa con valores de lealtad y
compromiso.
Como el sentimiento de culpa se genera desde nuestras profundidades, las
imágenes y representaciones sociales internalizadas, en casos de sucesos
de rompimiento de las relaciones humanas, estas pasan a ser imágenes con
representaciones sociales que generan y refuerzan el sentimiento de culpa
para aquel o aquellos que estuvieron involucrados en este rompimiento,
generado por el sólo hecho de recordar mentalmente.
LOS CINCO OBSTÁCULOS MENTALES Y SU
CONQUISTA
La inamovible liberación de la mente
es el fin supremo de la enseñanza del Buda. Aquí, liberación
significa: liberar a la mente de todas las limitaciones, cadenas y
ataduras que la ligan a la rueda del sufrimiento, al círculo del
renacimiento. Esto significa: limpiar la mente de todas las
contaminaciones que desfiguran su pureza, eliminar todos los
obstáculos que obstruyen su progreso desde la conciencia mundana (lokiya)
a la supramundana (lokuttara citta), esto es, al estado de
Arahat.
Son muchos los
impedimentos que bloquean la senda del progreso espiritual, pero hay
cinco en particular que, con el nombre de “obstáculos” (nivarana),
se mencionan con frecuencia en las escrituras budistas:
1.- Deseo sensual (kamacchanda)
2.- Mala voluntad (byapada)
3.- Pereza y torpor (thina middha).
4.- Inquietud y remordimiento (uddhacca
kukkucca).
5.- Duda escéptica (vicikiccha
1.- La duda es
eliminada en el primer estadio, el sendero del “entrado en la
corriente” (sotapatti magga).
2.- El deseo
sensual, la mala voluntad y el remordimiento son eliminados en el
tercer estadio, el sendero del que “no retorna” (anagami magga).
3.- La pereza, el
torpor y la inquietud son erradicados en el sendero del Arahat (arahatta
magga
Por lo tanto, la retribución por el
combate contra los obstáculos no sólo se limita a una breve o
extensa destreza en la práctica contemplativa, sino que cada paso
hacia el debilitamiento de estos obstáculos nos acerca a las etapas
de realización donde la liberación de tales obstáculos se vuelve
inquebrantable.
1.- Deseo sensual
A.-
Nutrición del deseo sensual
“Hay hermosos objetos que suscitan frecuentemente una atención
no sabia hacia ellos; esta es la nutrición para el surgimiento
de deseo sensual que aún no ha surgido, y la nutrición para el
incremento y fortalecimiento del deseo sensual que ya ha
surgido”. (SN 46:51)
B.- Desnutrición del
deseo sensual
“Hay objetos impuros (utilizados para la contemplación) a los
que se aplica una atención sabia; esta es la desnutrición del
surgimiento del deseo sensual que aún no ha surgido, y la
desnutrición del incremento y fortalecimiento del deseo
sensual que ya ha surgido”. (SN 46:51
Hay seis
circunstancias que conducen al abandono del deseo sensual:
Guardar las puertas
sensoriales
“¿Cómo guarda uno las puertas sensoriales? En esto, un monje,
habiendo visto una forma, no se fija en su apariencia (ilusoria)
como un todo, ni sobre sus detalles. Si su sentido de la vista
se descontrolase, la codicia, aflicción y otros estados
nocivos y perjudiciales surgirían en él. Por tanto, practica
con el fin de mantener el control, observa el sentido de la
vista y mantiene su control. Habiendo oído un sonido . . .
olido un olor . . . gustado un sabor . . . sentido un tacto .
. . cognizado un objeto mental, no se fija en su apariencia (ilusoria)
como un todo . . . mantiene su control”. (SN 35:120)
“Hay formas perceptibles por el ojo, que son deseables,
hermosas, placenteras, agradables, asociadas con el deseo, que
suscitan codicia. Si el monje no se deleita en ellas, no se
apega a ellas, no las acoge, entonces, no deleitándose en
ellas, no estando apegado a ellas y no acogiéndolas, el
deleite (en estas formas) cesa; si el deleite está ausente, no
hay atadura. Hay sonidos perceptibles por el oído . . . olores
perceptibles por la mente . . . si el deleite está ausente, no
hay atadura”. (SN 35:63)
Moderación en el comer
“¿Cómo se modera uno en el comer? En esto, un monje toma su
comida tras sabia consideración: no con el propósito del
disfrute, del orgullo, de embellecer el cuerpo o adornarlo
(con músculos); sino únicamente con el propósito de mantener y
sustentar este cuerpo, para evitar dañarlo y
sostener la vida espiritual,
pensando: ‘Así destruiré la vieja sensación dolorosa y no
dejaré que surja una nueva. La longevidad será mía, intachable
y con bienestar”. (MN 2; MN 39)
Noble amistad
En concreto, aquí se hace referencia a ciertos amigos que
tienen experiencia y pueden ser un modelo y ayuda en la
superación del deseo sensual, especialmente en la meditación
sobre la impureza. Pero también se aplica a la noble amistad
en general. La misma explicación doble es válida para los
otros obstáculos, con las debidas alteraciones.
“La totalidad de la vida espiritual, Ananda, es la noble
amistad, el noble compañerismo, la noble asociación. De un
monje, Ananda, que tenga un noble amigo, un noble compañero,
un noble asociado, ha de esperarse que cultivará y practicará
el Noble Sendero Óctuple”. (SN 45:2)
Conversación idónea
En concreto, aquí se hace referencia a la conversación sobre
la superación del deseo sensual, especialmente respecto a la
meditación sobre la impureza. Pero también se aplica a
cualquier conversación que sea adecuada para avanzar en el
propio sendero. Con las pertinentes alteraciones, esta
explicación también es válida para los otros obstáculos.
“Si la mente de un monje se inclina a conversar, él (deberá
recordar esto): ‘El habla que es baja, grosera, mundana,
innoble, perjudicial, no conducente al desapego, no liberadora
de la pasión, ni sobre la cesación, ni sobre la calma, ni
sobre el conocimiento supremo, ni sobre la iluminación, ni
sobre el Nibbana, es decir, habla sobre reyes, ladrones y
ministros, habla sobre ejércitos, peligros y guerras, sobre
comida y bebida, ropas, lechos, guirnaldas, perfumes,
parientes, carros, aldeas, ciudades, capitales y provincias,
sobre mujeres y vino, chismorreo callejero, hablar sobre
antepasados, sobre bagatelas varias, historias sobre el origen
del mundo y del océano, charlas sobre lo que ha ocurrido y no
ha ocurrido, no deberá emprender éstas y otras charlas
similares’. Así es claramente consciente sobre ello.
Pero hablar sobre la vida austera, habla adecuada para el
desarrollo de la mente, habla que es conducente al completo
desapego, a la liberación de la pasión, a la cesación, calma,
conocimiento supremo, iluminación y al Nibbana, es decir,
habla sobre una vida de frugalidad, sobre el contentamiento,
soledad, distanciamiento de la sociedad, sobre el surgimiento
de la propia energía, habla sobre la virtud, concentración,
sabiduría, liberación, sobre la visión y el conocimiento de la
liberación, deberá emprender tales clases de habla’. Así es
claramente consciente de ello”. (MN 122)
C.- Símil
“Si hubiese agua en un estanque mezclada con color rojo,
amarillo, azul o naranja, y un hombre dotado de visión normal
se mirarse en el, no podría reconocer la imagen de su propio
rostro. Del mismo modo, cuando la propia mente está poseída
por el deseo sensual, subyugada por el deseo sensual, no podrá
ver adecuadamente el modo de liberarse del deseo sensual que
ha surgido; entonces, no verá ni comprenderá adecuadamente el
propio bienestar, ni el de los demás, ni el de ambos; así
mismo, no podrá recordar textos memorizados desde hace mucho
tiempo, ni hablar de aquellos no memorizados”. (SN 46:55)
2.-Mala voluntad
A.- Nutrición de la mala
voluntad
“Hay objetos
que causan aversión a los que con frecuencia se les da
una atención no sabia; esta es la nutrición para el
surgimiento de la mala voluntad que aún no ha surgido, y
para el incremento y fortalecimiento de la mala voluntad
que ya ha surgido”. (SN 46:51)
B.- Desnutrición de la
mala voluntad
“Hay la liberación del corazón mediante el amor
incondicional, que con frecuencia da sabia atención;
esta es la desnutrición del surgimiento de la mala
voluntad que aún no ha surgido, y del incremento y
fortalecimiento de la mala voluntad que ya ha surgido”.
(SN 46:51)
“¡Cultivad la meditación sobre el amor incondicional!
Mediante el cultivo de la meditación sobre el amor
incondicional, la mala voluntad desaparecerá.
¡Cultivad la meditación sobre la compasión! Mediante el
cultivo de la meditación sobre la compasión, la crueldad
desaparecerá.
¡Cultivad la
meditación sobre la alegría altruista! Mediante el
cultivo de la meditación sobre la alegría altruista, la
indiferencia desaparecerá.
¡Cultivad la meditación sobre la ecuanimidad! Mediante
el cultivo de la meditación sobre la ecuanimidad, la
cólera desaparecerá”. (MN 62)
Hay seis circunstancias
que conducen al abandono de la mala voluntad:
1.-
Aprender cómo meditar sobre el amor incondicional.
2.-
Dedicarse a la meditación sobre el amor incondicional.
3.-
Considerar que uno mismo es el propietario y heredero de
las propias acciones (karma).
4.- Reflexionar
frecuentemente sobre ello (de la siguiente manera):
“Así debería uno reflexionar: ‘Al encolerizarte con otra
persona, ¿qué puedes hacerle? ¿Puedes destruir su virtud
y sus otras buenas cualidades? ¿Acaso no has llegado a
tu situación presente debido a tus propias acciones y
seguirás de aquí en adelante según tus propias acciones?
Encolerizarse contra otro es como si alguien que desea
golpear a otra persona agarrase un carbón encendido, una
barra de hierro candente, o un excremento. Del mismo
modo, si la otra persona se encoleriza contigo, ¿qué
puede hacerte? ¿Puede destruir tu virtud y tus otras
buenas cualidades? Él también ha llegado a su presente
situación debido a sus propias acciones y seguirá de
aquí en adelante según sus propias acciones.
Al
igual que un regalo rechazado o como un puñado de lodo
lanzado contra el viento, su cólera se volverá contra su
propia cabeza”.
5.- Noble amistad.
6.- Conversación idónea.
Comentario del Satipatthana
sutta.
Los siguientes factores
son igualmente útiles en la conquista de la mala
voluntad:
-De los factores de
absorción (jhananga): El éntasis.
-De las facultades
espirituales (indriya): La fe.
-De los factores de
iluminación (bojjhanga): Éntasis y ecuanimidad.
C.- Símil
Si hubiese un
caldero calentado al fuego con el agua hirviendo, y un
hombre con facultad visual normal se mirase en el, no
podría reconocer la imagen de su propio rostro. Del
mismo modo, cuando la propia mente está poseída por la
mala voluntad, subyugada por la mala voluntad, no podrá
ver adecuadamente el modo de liberarse de la mala
voluntad que ha surgido; entonces, no verá ni
comprenderá adecuadamente el propio bienestar, ni el de
los demás, ni el de ambos; así mismo, no podrá recordar
textos memorizados desde hace mucho tiempo, ni hablar de
aquellos no memorizados”. (SN 46:55)
3.- Pereza y
torpor
A.- Nutrición de la
pereza y el torpor
“Surge la
apatía, lasitud, el desperezamiento holgazán del cuerpo,
somnolencia tras las comidas, inercia mental, que
suscita frecuentemente una atención no sabia; esta es la
nutrición para el surgimiento de la pereza y el torpor
que aún no han surgido y para el incremento y
fortalecimiento de la pereza y torpor que ya han surgido”.
(SN 46:51)
B.- Desnutrición
de la pereza y torpor
“Hay el
elemento del despertar de la propia energía, el elemento
de la puesta en práctica, el elemento de la puesta en
práctica continua, que suscita frecuentemente una
atención sabia; esta es la desnutrición del surgimiento
de la pereza y torpor que aún no han surgido y del
incremento y fortalecimiento de la pereza y torpor que
ya han surgido”. (SN 46:51)
“¡Qué no
quede más que piel, sinovia y huesos, que carne y sangre
se sequen en el cuerpo! ¡Que mi energía no disminuya
hasta haber consumado lo que debe ser consumado con
fortaleza viril, con energía viril, con práctica
viril!”. (MN 70)
Hay seis circunstancias
que conducen al abandono de la pereza y el torpor:
1.- Conocer que
comer en exceso es causa de ello.
2.- Cambiar la
postura corporal.
3.- Pensar en la
percepción de la luz.
4.- Permanecer
en un espacio abierto.
5.- Noble
amistad.
6.- Conversación
idónea.
Alegría altruista
“¡Cultivad la
meditación sobre la alegría altruista! Mediante el
cultivo de la meditación sobre la alegría altruista, la
indiferencia desaparecerá”. (MN 62)
Contemplación del
sendero espiritual
“He de
recorrer el sendero por el que Budas, Pratyekabuddhas y
los grandes discípulos han marchado; pero este sendero
no podrá ser recorrido por el indolente”. (Vism. IV,55)
Cómo estimular la
mente
“¿Cómo
estimular la mente en el momento en que necesita
estímulo? Si debido a la lentitud en la aplicación de la
sabiduría o debido al no logro de la felicidad de la
calma, la mente se halla entorpecida, entonces se deberá
suscitar la reflexión sobre ocho temas conmovedores.
Son: Nacimiento, vejez, enfermedad y muerte, el
sufrimiento en los planos de desgracia, el sufrimiento
del pasado enraizado en la rueda de la existencia, el
sufrimiento del futuro enraizado en la rueda de
existencia, el sufrimiento del presente enraizado en la
búsqueda de sustento”. (Vism. IV,63)
- Cómo superar la
somnolencia
“En cierta ocasión, el
Bienaventurado habló al Venerable Maha Moggallana así:
‘¿Estás soñoliento, Moggallana? ¿estás soñoliento,
Moggallana? ‘Sí, Venerable Señor’.
(1)
‘Pues bien, Moggallana, ante cualquier
pensamiento de torpor que te surja, a dicho pensamiento
no deberás prestarle atención, no deberás permanecer en
él con frecuencia. Entonces, es posible que, haciendo
así, el torpor desaparecerá.
(2)
‘Pero si, haciendo así, el torpor no
desaparece, deberás pensar y reflexionar en el interior
de tu mente sobre el Dharma tal y como lo has escuchado
y aprendido, repasándolo mentalmente. Entonces, es
posible que, haciendo así, el torpor desaparecerá.
(3)
‘Pero si, haciendo así, el torpor no
desaparece, deberás aprender de memoria el Dharma en su
totalidad, tal y como lo has escuchado y aprendido.
Entonces, es posible que, haciendo así, el torpor
desaparecerá.
(4)
‘Pero
si, haciendo así, el torpor no desaparece, deberás
sacudir tus orejas y frotar tus miembros con la palma de
tu mano. Entonces, es posible que, haciendo así, el
torpor desaparecerá.
(5)
‘Pero
si, haciendo así, el torpor no desaparece, deberás
levantarte de tu asiento, y después de lavar con agua
tus ojos, mirarás en todas direcciones y hacia las
estrellas en el cielo. Entonces, es posible que,
haciendo así, el torpor desaparecerá.
(6)
‘Pero si, haciendo así,
el torpor no desaparece, deberás establecer firmemente
la percepción (interna) de la luz: tal como es durante
el día e igualmente por la noche; tal como es durante la
noche e igualmente por el día. Así, con una mente clara
y desbloqueada, deberás desarrollar una conciencia plena
de resplandor. Entonces, es posible que, haciendo así,
el torpor desaparecerá.
(7)
‘Pero si, haciendo así, el torpor no
desaparece, deberás, consciente de lo que está delante y
detrás, caminar arriba y abajo, con tus sentidos vueltos
hacia el interior, con tu mente sin proyectarse hacia el
exterior. Entonces, es posible que, haciendo así, el
torpor desaparecerá.
(8)
‘Pero si, haciendo así, el torpor no
desaparece, podrás tumbarse sobre tu lado derecho,
adoptando la postura del león, cubriendo pie con pie,
atento, claramente consciente, guardando en mente el
pensamiento del levantarse. Habiendo despertado de nuevo,
deberás levantarte rápidamente, pensando: ‘¡No me
complaceré en el deleite del tumbarse y reclinarse, en
el deleite del sueño!’.
‘¡Así, Moggallana,
deberás practicar por ti mismo!”. (AN 7:58)
9.- Los cinco peligros
amenazadores
“Si, monjes,
un monje percibe estos cinco peligros amenazadores,
bastará para que viva cauteloso, entusiasta, con un
corazón resuelto para consumar lo inconsumado, para
alcanzar lo inalcanzado, para realizar lo irrealizado. ¿Cuáles
son estos cinco peligros?
(1)
Aquí, monjes, un monje
reflexiona así: ‘Ahora soy joven, un muchacho, joven de
edad, con el pelo negro, en el primor de la juventud, en
la primera fase de la vida. Pero llegará un tiempo en
que este cuerpo será dominado por la vejez. Pero alguien
subyugado por la vejez no podrá contemplar fácilmente
las Enseñanzas del Buda, no será fácil para él vivir en
la soledad del bosque, la jungla, o en una morada
apartada. Antes de que esta condición indeseable, tan
desplacentera y desagradable, se aproxime, antes de esto,
que concentre mi energía para consumar lo inconsumado,
para alcanzar lo inalcanzado, para realizar lo
irrealizado, de modo que, en posesión de este estado,
pueda vivir feliz incluso en la vejez’.
(2)
Además, monjes, un monje
reflexiona así: ‘Ahora estoy libre de enfermedad, libre
de dolencias, mi poder digestivo funciona fluidamente,
mi constitución no es demasiado fría ni demasiado
caliente, es equilibrada y apta para el esfuerzo. Pero
llegará un tiempo en que este cuerpo será dominado por
la enfermedad. Y alguien enfermo no podrá contemplar
fácilmente las Enseñanzas del Buda, no será fácil para
él vivir en la soledad del bosque, la jungla, o en una
morada apartada. Antes de que esta condición indeseable,
tan desplacentera y desagradable, se aproxime, antes de
esto, que concentre mi energía para consumar lo
inconsumado, para alcanzar lo inalcanzado, para realizar
lo irrealizado, de modo que, en posesión de este estado,
pueda vivir feliz incluso en la enfermedad’.
(3)
Además, monjes, un monje
reflexiona así: ‘Ahora hay abundancia de comida,
excelentes cosechas, es fácil de conseguir el alimento
mendigado, es fácil vivir de los alimentos y ofrendas
acumulados. Pero llegará un tiempo en que habrá hambruna,
malas cosechas, dificultad para conseguir alimento
mendigado, será difícil vivir de los alimentos y
ofrendas acumulados. Y en tiempo de hambruna la gente
emigra a lugares donde abunda la comida, y allí los
espacios habitados estarán atestados y muy concurridos.
Pero en espacios habitados atestados y muy concurridos
no será fácil contemplar las Enseñanzas del Buda. Antes
de que esta condición indeseable, tan desplacentera y
desagradable, se aproxime, antes de esto, que concentre
mi energía para consumar lo inconsumado, para alcanzar
lo inalcanzado, para realizar lo irrealizado, de modo
que, en posesión de este estado, pueda vivir feliz
incluso en la escasez’.
(4)
Además, monjes, un monje
reflexiona así: ‘Ahora la gente vive en concordia y
amistad, en cordial camaradería como leche y agua
mezcladas, contemplándose mutuamente con ojos afectuosos.
Pero llegará un tiempo de peligro, de conflictividad
entre tribus de la jungla cuando la gente del país suba
a sus carros para huir y el azote del miedo movilice a
la población hacia lugares seguros, y allí los espacios
habitados estarán atestados y muy concurridos. Pero en
espacios habitados atestados y muy concurridos no será
fácil contemplar las Enseñanzas del Buda. Antes de que
esta condición indeseable, tan desplacentera y
desagradable, se aproxime, antes de esto, que concentre
mi energía para consumar lo inconsumado, para alcanzar
lo inalcanzado, para realizar lo irrealizado, de modo
que, en posesión de este estado, pueda vivir feliz
incluso en tiempos de peligro’.
(5)
Además, monjes, un monje
reflexiona así: ‘Ahora la Orden monástica vive en
concordia y amistad, sin disputas, vive felizmente bajo
una sola enseñanza. Pero llegará un tiempo en que se
producirá una escisión en la Orden. Y cuando la Orden se
escinda, no será fácil contemplar las Enseñanzas del
Buda, no será fácil vivir en soledad, en un bosque, en
la jungla o en una morada apartada. Antes de que esta
condición indeseable, tan desplacentera y desagradable,
se aproxime, antes de esto, que concentre mi energía
para consumar lo inconsumado, para alcanzar lo
inalcanzado, para realizar lo irrealizado, de modo que,
en posesión de este estado, pueda vivir feliz incluso
cuando la Orden se escinda’ 3. (AN 5:78)
Los siguientes factores
también son útiles en la conquista de la pereza y el
torpor:
-De los factores de
absorción (jhananga): El pensamiento aplicado.
-De las facultades
espirituales (indriya): La energía.
-De los factores de
iluminación (bojjhanga): Investigación de la
realidad, energía y éntasis.
“Cuando la mente está perezosa, no es el momento
adecuado para cultivar los siguientes factores de
iluminación: Calma, concentración y ecuanimidad, pues
una mente perezosa difícilmente podrá despertarse
mediante ellos.
Cuando la
mente está perezosa, es el momento adecuado para
cultivar los siguientes factores de iluminación:
Investigación de la realidad, energía y éntasis, pues
una mente perezosa podrá despertarse fácilmente mediante
ellos”. (SN 46:53)
C.- Símil
“Si hubiese un
estanque de agua, cubierto con musgo y plantas acuáticas,
y un hombre con facultades visuales normales mirase en
su interior, no podría reconocer la imagen de su propio
rostro. Del mismo modo, cuando la propia mente está
poseída por la pereza y el torpor, subyugada por la
pereza y el torpor, no podrá ver adecuadamente el modo
de liberarse de la pereza y torpor que ha surgido;
entonces, no verá ni comprenderá adecuadamente el propio
bienestar, ni el de los demás, ni el de ambos; así mismo,
no podrá recordar textos memorizados desde hace mucho
tiempo, ni hablar de aquellos no memorizados”. (SN
46:55)
4.- Inquietud y
remordimiento
A.- Nutrición de la
inquietud y el remordimiento
“Hay inquietud mental que suscita frecuentemente una
atención no sabia por ello; esta es la nutrición para el
surgimiento de la inquietud y remordimiento que aún no
han surgido y para el incremento y fortalecimiento de la
inquietud y remordimiento que ya han surgido”. (SN 46:51
B.- Desnutrición de la
inquietud y el remordimiento
“Hay quietud
mental que
suscita frecuentemente una atención sabia por ello; esta
es la desnutrición del surgimiento de la inquietud y
remordimiento que aún no han surgido y del incremento y
fortalecimiento de la inquietud y remordimiento que ya
han surgido”. (SN 46:51
Hay seis circunstancias
que conducen al abandono de la inquietud y el
remordimiento:
1.- Conocimiento de las
enseñanzas del Buda (Dhamma y comportamiento ético).
2.- Hacer preguntas sobre
estas.
3.- Familiaridad con los
principios de la conducta ética (sîla).
4.- Asociación con
personas maduras en edad y experiencia, que poseen
dignidad, autodominio y calma.
5.- Noble amistad.
6.- Conversación idónea.
Los siguientes factores
son igualmente útiles en la conquista de la inquietud y
el remordimiento:
-De los factores de
absorción (jhananga): Ecuanimidad.
-De las facultades
espirituales (indriya): La concentración.
-De los factores de
iluminación (bojjhanga): Distensión,
concentración y ecuanimidad.
“Cuando la mente está
inquieta, no es el momento adecuado para cultivar los
siguientes factores de iluminación: Investigación del
Dharma, energía y éntasis, pues una mente agitada
difícilmente podrá calmarse mediante ellos.
Cuando la
mente está inquieta, es el momento adecuado para
cultivar los siguientes factores de iluminación:
Distensión, concentración y ecuanimidad, pues una mente
agitada podrá calmarse fácilmente mediante ellos”. (SN
46:53)
C.- Símil
“Si hubiese agua en un estanque, removida por el viento,
agitada, sacudida y con oleaje, un hombre con vista
normal no podría reconocer la imagen de su propio rostro.
Del mismo modo, cuando la propia mente está poseída por
la inquietud y el remordimiento, subyugada por la
inquietud y el remordimiento, no podrá ver adecuadamente
el modo de liberarse de la inquietud y el remordimiento
que ha surgido; entonces, no verá ni comprenderá
adecuadamente el propio bienestar, ni el de los demás,
ni el de ambos; así mismo, no podrá recordar textos
memorizados desde hace mucho tiempo, ni hablar de
aquellos no memorizados”. (SN 46:55)
5.- Duda
escéptica
A.- Nutrición de la duda
escéptica
“Hay cosas
que causan duda escéptica y que suscitan frecuentemente
una atención no sabia hacia ellas; esta es la nutrición
para el surgimiento de la duda escéptica que aún no ha
surgido, y para el incremento y fortalecimiento de la
duda escéptica que ya ha surgido”. (SN 46:51)
B.- Desnutrición de la
duda escéptica
“Hay cosas
que son saludables y perjudiciales, intachables y
censurables, nobles e innobles, y (otros) contrastes de
lo oscuro y lo luminoso, que suscitan frecuentemente una
atención sabia hacia ellas; esta es la desnutrición del
surgimiento de la duda escéptica que aún no ha surgido,
y del incremento y fortalecimiento de la duda escéptica
que ya ha surgido”. (SN 46:51)
De las cinco
circunstancias que conducen al abandono de la duda
escéptica, las tres primeras y las dos últimas son
idénticas a las referidas para la inquietud y el
remordimiento. La cuarta es la siguiente:
-Firme convicción
respecto al Buda, el Dhamma y la Sangha.
Además, los
siguientes factores ayudan a conquistar la duda
escéptica:
-De los factores de
absorción (jhananga): Reflexión.
-De las facultades
espirituales (indriya): Sabiduría.
-De los factores de
iluminación (bojjhanga): Investigación de la
realidad.
C.- Símil
“Si
hubiese un estanque con agua turbia, agitada y enlodada,
situado en un lugar oscuro, un hombre con vista normal
no podría reconocer la imagen de su rostro. Del mismo
modo, cuando la propia mente está poseída por la duda
escéptica, subyugada por la duda escéptica, no podrá ver
adecuadamente el modo de liberarse de la duda escéptica
que ha surgido; entonces, no verá ni comprenderá
adecuadamente el propio bienestar, ni el de los demás,
ni el de ambos; así mismo, no podrá recordar textos
memorizados desde hace mucho tiempo, ni hablar de
aquellos no memorizados”. (SN 46:55)
1.- Deseo
sensual
Hay un hombre que está endeudado pero se ha
arruinado. Ahora bien, si sus acreedores, cuando
le exigen que les devuelva la deuda, le hablan
ásperamente, o le atormentan y golpean, será
incapaz de tomar revancha y tendrá que soportarlo
todo. Es su deuda la causa de este aguante. Del
mismo modo, si un hombre está embargado de deseo
sensual por otra persona, querrá, lleno de codicia
por el objeto de su deseo, estar apegado a él.
Incluso si dicha persona le hablase ásperamente, o
le |