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La culpabilidad

CÓMO APRENDER A DEJAR EL SENTIMIENTO DE CULPA

El Presente Eterno

El sentimiento de culpa es un gran desecho de energía emocional. Sentirse culpable puede ser muy debilitante. A menudo hace que nuestros pensamientos y acciones productivas se paralicen

Para abandonar el sentimiento de culpa es necesario dejar la mentalidad dual

La culpa te fija en sucesos pasados, te sientes abatido molesto por algo que dijiste o hiciste y gastas tus momentos presentes afligidos por comportamientos pasados

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Se refiere a la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien las emociones, en nosotros mismos y en nuestras relaciones. Describe aptitudes complementarias, pero distintas, de la inteligencia académica, la habilidades puramente cognitivas medidas por el coeficiente intelectual

La culpa residual.- Esta  culpa es la reacción emocional que lleva consigo desde sus memorias infantiles. Estos productos de culpa son numerosos y si funcionan en el caso de los niños, la gente mayor sigue cargando con ellos en su edad adulta

Es una acción recíproca que los niños aprenden con gran rapidez y de manera inversa a culpabilizar a los padres / madres.

La culpa aparece en las interacciones agresivas entre los seres humanos, tanto en la que se dice llamar víctima como victimario, en la víctima aparece como haber provocado, creado la situación para ser maltratada – y en el victimario el hecho de haber maltratado a otro(a).

TRASTORNOS EMOCIONALES Físicos . • Dolores de cabeza. • Presión sanguínea alta o ritmo cardiaco acelerado. • Sudores. • Presión del pecho. • Dificultades respiratorias. • Hiperventilación. • Temblores. • Tics. Nerviosos. • Sequedad de la boca y la garganta. • Apatía y Cansancio. • Insomnio. • Diarrea y dolores estomacales. • Disminución de la libido. • Obesidad o pérdida de peso. • Chirrido de los dientes. • Dolores de espalda o cervicales. • Propensión a caer enfermo. • Palpitaciones( Latidos fuertes o sensación de sobresalto). • Tensión o rigidez muscular. • Alteraciones de la piel

TRASTORNOS EMOCIONALES Conductuales • Adicción o reanudación de la adicción al alcohol, las drogas o el tabaco. • Consumo excesivo de cafeína. • Impulsividad. • Comportamiento agresivo. • Ingestión excesiva de alimentos. • Conflictos relacionales. • Descenso de la actividad. • Aislamiento social. Evitar personas o lugares. • Reaparición o agravamiento de fobias. • Abandono de las responsabilidades

TRASTORNOS EMOCIONALES Psicológicos Falta de concentración. • Mala Memoria. • Miedos y ansiedad. • Depresión y otros trastornos del estado de ánimo. • Irritabilidad. • Inquietud. • Sensación de muerte inminente. • Baja autoestima. • Facilidad de distracción. • Enfado. • Culpabilidad. • Desconfianza. • Sentimiento fácil de frustración. • Pérdida de motivación. • Miedo al fracaso

APRENDA a DECIR NO, sin sentirse culpable, o creer que lastima a alguien. Querer agradar a todos es un desgaste enorme

No te enrolles en un viaje de culpabilidad. Tómate un viaje a otro país, al centro comercial o a otro pueblo cercano, pero NO a donde te lleve la culpa

Se los denomina “obstáculos” porque obstaculizan y envuelven la mente de múltiples maneras, obstruyendo su desarrollo (bhavana). Según las enseñanzas budistas, el desarrollo espiritual es doble: mediante la calma (samatha bhavana) y mediante la visión cabal (vipassana bhavana). La calma se obtiene por la concentración completa de la mente durante las absorciones contemplativas (jhana). Para realizar tales absorciones, la superación de los cinco obstáculos, al menos temporalmente, es una condición preliminar. Es precisamente en el contexto de la realización de las absorciones donde el Buda menciona frecuentemente en sus discursos los cinco obstá Hay cinco constituyentes mentales que son los principales factores de la primera absorción contemplativa, y por tanto, se denominan factores de absorción (jhananga). Según la tradición hermenéutica budista, a cada uno de ellos le corresponde uno de los cinco  obstáculos que le es especialmente dañino, pues excluye su desarrollo y refinamiento elevado en el grado requerido para el jhana; por otra parte, el cultivo de estos cinco factores más allá de su nivel medio será un antídoto contra los obstáculos, preparando así el sendero hacia el jhana. La relación entre estos dos grupos de cinco se indica en la presente antología, bajo el título del obstáculo respecNo solo las absorciones contemplativas, sino también en grados menores, la concentración mental se ve impedida por estos cinco obstáculos. Así es respecto a la “concentración de acceso” (upacarasamâdhi), estadio preliminar para la “concentración fija” (appana) obtenida en el jhana. Así mismo, queda excluida por la presencia de los obstáculos la “concentración momentánea” (khanikasamâdhi), equivalente en intensidad a la concentración de acceso y necesaria para la visión cabal (vipassana). Pero al margen de estos niveles elevados de desarrollo mental, cualquier esfuerzo determinado para pensar con claridad y llevar una vida saludable se verá seriamente afectado por la presencia de los cinco obstáculos.

 La proliferación de esta influencia nociva de los cinco obstáculos muestra la urgente necesidad de terminar con su poder mediante el esfuerzo constante. No debería creerse que es suficiente con volver la atención a los obstáculos en el momento en que uno se sienta para meditar. Tal esfuerzo de “última hora” en suprimir los obstáculos tendrá escaso éxito a menos que se vea ayudado por su cultivo previo durante la vida cotidiana.

 Por tanto, alguien que aspire con denodada determinación a la inamovible liberación de la mente debería seleccionar un “terreno de práctica” preciso con un sentido directo y eficaz: un “objeto de contemplación” (kammatthana) 1 en el sentido más amplio del término, sobre el cual basar la estructura de toda su vida. Con sólo mantenerse firme a este “terreno de práctica”, sin nunca perderle de vista por demasiado tiempo, será motivo de notable y sostenido progreso en el control y desarrollo de la mente, porque de este modo las energías que dirigen y activan la mente serán fortalecidas considerablemente. Alguien que haya elegido la conquista de los cinco obstáculos mediante un “terreno de práctica”, deberá examinar cuales de los cinco son los más fuertes en su caso particular. Entonces tendrá que observar cuidadosamente cómo y en qué ocasiones aparecen habitualmente. Además, deberán conocerse las fuerzas positivas que anidan en la propia mente para contrarrestar mejor tales obstáculos y finalmente conquistarlos. Así mismo, se deberá examinar la propia vida y aprovechar cualquier oportunidad para desarrollar estas cualidades que, en las siguientes páginas, se indican bajo los encabezamientos de “facultades espirituales” (indriya), “factores de absorción” (jhananga) y “factores de iluminación” (bojjhanga). En algunos casos, se han añadido temas de contemplación que ayudan en la superación de los obstáculos respectivos. Sin embargo, para los “mundanos” (puthujjana) 2, sólo es posible el logro de un debilitamiento parcial y suspensión temporal de los obstáculos. Su erradicación final y completa tiene lugar en los estadios de realización (ariyamagga):

“Hay cinco impedimentos y obstáculos, espesuras de la mente que anulan la visión cabal, ¿cuáles son estos cinco?

El deseo sensual es un impedimento y obstáculo, una espesura de la mente que anula la visión cabal. La mala voluntad  . . . La pereza y el torpor . . .  La inquietud y el remordimiento  . . . La duda escéptica son impedimentos y obstáculos, espesuras de la mente que anulan la visión cabal.

            Sin la superación de estos cinco, será imposible para un monje cuya visión cabal carecerá de intensidad y poder, conocer su propio bien verdadero, el bien de los demás y el bien de ambos; tampoco será capaz de lograr el estado suprahumano de la realización distintiva, el conocimiento y visión que permiten alcanzar el estado de Arahat.

            Pero si un monje ha superado estos cinco impedimentos y obstáculos, estas espesuras de la mente que anulan la visión cabal, entonces, es posible que, con su intensa visión cabal, podrá conocer su propio bien verdadero, el bien de los demás y el bien de ambos; y será capaz de lograr el estado suprahumano de la realización distintiva, el conocimiento y visión que permiten alcanzar el estado de Arahat”. (AN 5:51)

 

            “Alguien cuyo corazón esté abrumado por una codicia desenfrenada hará lo que no debería hacer y negligirá lo que debería hacer. Y mediante esto, su reputación y su felicidad se arruinarán.

     Alguien cuyo corazón esté abrumado por la mala voluntad . . . por la pereza y el torpor . . . por la inquietud y el remordimiento . . . por la duda escéptica, hará lo que no debería hacer y negligirá lo que debería hacer. Y mediante esto, su reputación y su felicidad se arruinaránPero si un noble discípulo ha visto estos cinco como contaminaciones de la mente, renunciará a ellos. Y al hacerlo, es contemplado como alguien de gran sabiduría, de abundante sabiduría, de visión clara, bien dotado con sabiduría. A esto se le llama ‘dotación con sabiduría’”. (AN 4:61)

 “Hay cinco impurezas del oro deteriorado por las cuales no es flexible y manejable, carece de brillo, es quebradizo y no puede trabajarse bien. ¿Cuáles son estas cinco impurezas? Hierro, cobre, estaño, plomo y plata.

      Pero si el oro ha sido liberado de estas cinco impurezas, entonces será flexible y manejable, brillante y firme, y podrá ser bien trabajado. Cualquier ornamento que uno desee hacer con él, ya sea una diadema, pendientes, collar o cadena de oro, servirá para tal propósito.

     De modo similar, hay cinco impurezas de la mente deteriorada por las cuales la mente no es flexible y manejable, carece de lucidez radiante y firmeza, y no puede concentrarse bien sobre la erradicación de las contaminaciones (asava). ¿Cuáles son estas cinco impurezas? Son: deseo sensual, mala voluntad, pereza y torpor, inquietud y remordimiento, y duda escéptica.

    Pero si la mente es liberada de estas cinco impurezas, será flexible y manejable, tendrá lucidez radiante y firmeza, y se concentrará bien sobre la erradicación de las contaminaciones. Cualquier estado realizable por las facultades mentales superiores sobre el que se dirija la mente, en cada caso se adquirirá la capacidad de su realización, si se logran las (otras) condiciones”.  (AN 5:23)

“¿Cómo practica un monje la contemplación de los objetos mentales sobre los objetos mentales de los cinco obstáculo En esto, monjes, cuando el deseo sensual está presente en él, el monje sabe: “’Hay deseo sensual en mí’, o cuando el deseo sensual está ausente, él sabe: ‘No hay deseo sensual en mí’. Él sabe cómo sucede el surgimiento del deseo sensual no surgido; él sabe cómo sucede el rechazo del deseo sensual surgido; y él sabe cómo sucede el no surgimiento en el futuro del deseo sensual rechazadoCuando la mala voluntad está presente en él, el monje sabe: “’Hay mala voluntad en mí’, o cuando la mala voluntad está ausente, él sabe: ‘No hay mala voluntad en mí’. Él sabe cómo sucede el surgimiento de la mala voluntad no surgida; él sabe cómo sucede el rechazo de la mala voluntad surgida; y él sabe cómo sucede el no surgimiento en el futuro de la mala voluntad rechazada.

     Cuando la pereza y el torpor están presentes en él, el monje sabe: “’Hay pereza y torpor en mí’, o cuando la pereza y el torpor están ausentes, él sabe: ‘No hay pereza ni torpor en mí’. Él sabe cómo sucede el surgimiento de la pereza y torpor no surgidos; él sabe cómo sucede el rechazo de la pereza y torpor surgidos; y él sabe cómo sucede el no surgimiento en el futuro de la pereza y torpor rechazados.

        Cuando la inquietud y el remordimiento están presentes en él, el monje sabe: “’Hay inquietud y remordimiento en mí’, o cuando la inquietud y el remordimiento están ausentes, él sabe: ‘No hay inquietud ni remordimiento en mí’. Él sabe cómo sucede el surgimiento de la inquietud y el remordimiento no surgidos; él sabe cómo sucede el rechazo de la inquietud y remordimiento surgidos; y él sabe cómo sucede el no surgimiento en el futuro de la inquietud y remordimiento rechazados.

 Cuando la duda escéptica está presente en él, el monje sabe: “’Hay duda escéptica en mí’, o cuando la duda escéptica está ausente, él sabe: ‘No hay duda escéptica en mí’. Él sabe cómo sucede el surgimiento de la duda escéptica no surgida; él sabe cómo sucede el rechazo de la duda escéptica surgida; y él sabe cómo sucede el no surgimiento en el futuro de la duda escéptica rechazada”. (MN 10, Satipatthana sutta)

        Observar atenta e inmediatamente el surgimiento de cada uno de los obstáculos, tal y como se recomienda en el texto precedente, es un método simple pero muy efectivo de contrarrestar éstos y cualquier otra contaminación de la mente. Practicando así, se frena la desinhibida continuidad de pensamientos nocivos, fortaleciéndose por el contrario la observación de la mente frente a su recurrencia. Este método se basa en un simple hecho psicológico que es expresado por los comentadores así: “Un pensamiento positivo y un pensamiento nocivo no pueden aparecer en combinación. Por tanto, en el momento de conocer el deseo sensual (que surgió en el momento precedente), dicho deseo sensual ha dejado de existir (permaneciendo sólo el acto de conocer)”.

II.- Los obstáculos en sentido individual

   “Monjes, así como este cuerpo vive del alimento, vive dependiente del alimento, no vive sin alimento, del mismo modo, monjes, los cinco obstáculos viven del alimento, dependen del alimento, no viven sin alimento”. (SN 46:2)

1.- El abandono del deseo sensual

            Un hombre, tras haber tomado un préstamo, lo utiliza para su negocio y alcanza la prosperidad. Piensa: “Esta deuda es causa de contrariedad”. Devuelve el préstamo y los intereses, haciéndose la promesa de no volverlo a realizar. Después de esto, ni envía mensajeros ni cartas a sus acreedores, e incluso cuando se encuentra con ellos, dependerá de su voluntad el levantarse de su asiento para saludarles o no. ¿Por qué? Ya no está en deuda con ellos ni depende de ellos. De modo similar, un monje piensa: “El deseo sensual es una causa de obstrucción”. Entonces cultiva las seis circunstancias que conducen a su abandono (ver supra) y elimina el obstáculo del deseo sensual. Así como alguien liberado de una deuda deja de sentir miedo o ansiedad cuando se encuentra con sus antiguos acreedores, similarmente alguien que ha abandonado el deseo sensual ya no está apegado ni vinculado al objeto de su deseo; aunque vea formas divinas, las pasiones no le asaltarán. Por tanto, el Bienaventurado comparó el abandono del deseo sensual a liberarse de una deuda.

2.- El abandono de la mala voluntad

            Así como una persona que sufre de una enfermedad biliar, al haber sido curado mediante una medicina, puede paladear miel y azúcar, de modo similar, un monje piensa: “Esta mala voluntad me causa mucho daño”, y desarrolla las seis circunstancias que conducen al abandono y elimina el obstáculo de la mala voluntad. Así como el paciente sanado que saborea miel y azúcar aprecia su sabor, similarmente este monje recibe con reverencia los principios de práctica y los observa con aprecio (de su valor). Por tanto, el Bienaventurado comparó el abandono de la mala voluntad con la recuperación de la salud.

3.- El abandono de la pereza y el torpor

            En cierta ocasión, un individuo fue encarcelado durante un día de festival. Pero cuando fue liberado pudo celebrar el festival en otra ocasión, pensó: “Anteriormente, debido a mi imprudencia, estuve en prisión aquel día y no pude disfrutar de este festival. Pero ahora estaré con cautela”. Y permanece cuidadoso de su conducta, de modo que nada perjudicial pueda entrar en su mente. Tras disfrutar del festival, exclama: “¡Ha sido un festival muy hermoso!”. De modo similar, un monje, al percibir que la pereza y el torpor provocan gran daño, desarrolla las seis circunstancias opuestas y así elimina el obstáculo de la pereza y el torpor. Al igual que el hombre liberado de la prisión disfruta de todo el festival, aunque dure siete días, así mismo este monje que ha abandonado pereza y torpor es capaz de disfrutar del comienzo, medio y consumación del Festival del Dhamma (dhamma nakkhatta) y finalmente logra el estado de Arahat junto al cuádruple conocimiento discriminativo (patisambhida). Por tanto, el Bienaventurado habló del abandono de la pereza y el torpor como siendo comparable a ser liberado de la prisión.

4.- El abandono de la inquietud y el remordimiento

            “Hay un esclavo que, con la ayuda de un amigo, paga dinero a su dueño, se hace hombre libre, y a partir de entonces puede hacer lo que quiera. Igualmente, un monje, al percibir la gran obstrucción causada por la inquietud y el remordimiento, cultiva las seis circunstancias opuestas y así abandona inquietud y remordimiento. Y habiéndolas abandonado, es como un hombre libre, capaz de hacer como desee. Así como nadie puede detener por la fuerza a un hombre libre que hace lo que le place, de modo similar, la inquietud y el remordimiento no podrán detener a un monje que camina por el feliz sendero de la renuncia (sukhanekkhamma patipada). Por tanto, el Bienaventurado declaró que el abandono de la inquietud y el remordimiento es similar a emanciparse de la esclavitud.

5.- El abandono de la duda escéptica

            “Hay un hombre fuerte que, con su equipaje en mano y bien armado, viaja a través del desierto en compañía. Si los bandidos lo ven, incluso de lejos, huirán despavoridos. Cruzando seguramente el desierto y alcanzando un lugar seguro, disfrutará de su llegada sin contratiempos. De modo similar, un monje, al ver que la duda escéptica es causa de un gran daño, cultiva las seis circunstancias que son sus antídotos y renuncia a la duda. Así como un hombre fuerte, armado y en compañía, no se preocupa de los bandidos como si fuesen malas hierbas, saldrá sano y salvo del desierto para alcanzar un lugar seguro, de modo similar, un monje, tras atravesar el desierto de la conducta perjudicial, alcanzará finalmente el estado de la seguridad suprema, el reino inmortal del Nibbana. Por tanto, el Bienaventurado comparó el abandono de la duda escéptica con el alcance de un lugar seguro.


La culpa aparece cuando se produce un choque entre el modelo ideal de conducta interiorizado y lo que se hace en realidad. Cuando alguien está atrapado en la culpa, no se gusta, se descalifica, se tortura y se siente incapaz de tomar las riendas de su vida

La Biblia dice que nosotros fuimos creados a la imagen de Dios. Este maravilloso privilegio de haber sido creados a la imagen de Su gloria también demanda de nosotros que vivamos una vida correcta y justa. Esa es la razón por la que cuando hacemos algo que entra en conflicto con la voluntad de Dios, un mecanismo en nuestros sentidos o en nuestra alma - una alarma - se activa inmediatamente.

Las diferentes emociones se pueden combinar para producir un rango de experiencias aún más amplio. La esperanza y la alegría, combinadas se convierten en optimismo; la alegría y la aceptación nos hacen sentir cariño; el desengaño es una mezcla de sorpresa y tristeza. Estas emociones varían en intensidad, la ira, por ejemplo, es menos intensa que la furia, y el enfado es aún menos intenso que la ira. La intensidad emocional varía en un individuo a otro. En un extremo se encuentran las personas experimentan una intensa alegría y en el otro extremo están los que parecen carecer de sentimientos, incluso en las circunstancias más difíciles. Entre más intensa sea la emoción, más motivara la conducta. Las emociones varían según la intensidad dentro de cada categoría y este hecho amplía mucho el rango de emociones que experimentamos

Conocimiento de uno mismo. • Autorregulación. • Motivación. • Empatía. • Habilidades Sociales

Conocimiento de uno mismo: Saber que se siente en cada momento y utilizar esas preferencias para orientar nuestra toma de decisiones; tener una idea realista de nuestras habilidades y una bien basada confianza en un mismo

Autorregulación: Manejar las emociones de modo que faciliten la tarea entre manos, en vez de estorbarla; ser escrupulosos y demorar la gratificación en pos de los objetivos; recobrarse bien de las tensiones emocionales

MOTIVACION Utilizar nuestras preferencias más profundas para orientarnos y avanzar hacia los objetivos, para tomar iniciativas y ser muy efectivos y para perseverar frente a los contratiempos y las frustraciones

EMPATÍA Percibir lo que sienten los demás, ser capaces de ver las cosas desde su perspectiva y cultivar la afinidad con una amplia diversidad de personas.

HABILIDADES SOCIALES Manejar bien las emociones en una relación e interpretar adecuadamente las situaciones y las redes sociales; interactuar sin dificultad; utilizar estas habilidades para persuadir y dirigir, negociar y resolver disputas, para la cooperación y el trabajo de equipos

El sentimiento de culpa es una de las emociones más destructivas, y la mayoría de las personas la experimentamos en mayor o menor grado, tanto si es por algo que hemos hecho como por algo que no hemos sido capaces de hacer. No es un sentimiento agradable, por eso, cuando alguien nos pide algo que no queremos hacer, dudamos antes de negarnos por que tememos volver a experimentar ese terrible sentimiento

La culpabilidad funciona de la siguiente manera. Alguien emite un mensaje destinado a recordar que has sido una mala persona por algo que dijiste o no dijiste, sentiste o no sentiste, hiciste o no hiciste. Tu respondes sintiéndote mal e incomodo en tu momento presente

Quizá valga la pena analizar qué es lo que nos hace sentirnos culpables y por qué tiene ese efecto sobre nosotros. La predisposición a sentirnos culpables puede haberse originado en la infancia, especialmente si teníamos el tipo de padres o profesores que nos hacían sentirnos culpables por cada falta, por pequeña que fuera, Es evidente que hemos cometido errores en el pasado, como todo el mundo. Todos podemos recordar acciones que desearíamos no haber hecho o palabras que preferiríamos no haber pronunciado. Recordar los errores del pasado es útil sólo cuando aprendemos de ellos. Mirar atrás para aumentar el sentimiento de culpa supone un gran derroche de energía. Sería mucho mejor darle la vuelta a esa energía y emplearla para algún propósito más positivo

La culpabilidad es, lejos la emoción que despilfarra mayor cantidad de energía emocional. ¿Por qué?. Porque por definición, te estas sintiendo inmovilizado en el presente por algo que ya paso, Y no existe culpabilidad por grande que sea, que pueda cambiar la historia. El grado de inmovilización puede abarcar desde una pequeña incomodidad hasta una severa depresión. Si simplemente estas aprendiendo lecciones de tu pasado, y prometiéndote evitar la repetición de algún comportamiento especifico, eso no se llama culpa

La culpa surge cuando realizamos acciones que son repudiadas por los demás, desde niños cuando  aún no empezamos a discernir nos cargan y alimentan con culpas, período que antecede al desarrollo inicial cognitivo y abstracción, programaciones de códigos lingüísticos  fuertemente internalizadas por los adultos que producirá reacciones de sentimientos aprendidos.
La culpa es: responsabilidad ante una falta cometida voluntariamente, acompaña la experiencia de hacer algo malo, herir a alguien, violar un código moral o legal.

Originalmente el sentimiento de culpa se remonta a miles de años, es parte de la cultura,  y esta internalizada en el inconsciente, subconsciente, con génesis y reforzado en la educación desde la familia, en lo laboral, hasta los códigos que se manejan en la justicia, lo religioso y más aún en la vida social están presentes sobre la base de este sentimiento.

Las religiones han interpuesto este sentimiento como modo de fortalecer códigos morales y valores como: el respeto, lealtad al ser humano y la presencia de Dios en nuestra vida, formula que impide y que rompe con la armonía, la unidad, asfixian el libre albedrío,  frustran la libertad, el desarrollo natural del individuo, generando conflictos internos imposibilitando que Dios entre libremente en nuestro quehacer diario, anexando un elemento importante, es que, desde este punto de vista, este sentimiento y otros más están asociados desde el pensamiento religioso al “pecado”,  que traduce el sentido de la palabra  griega “hamartía” que significa “errar en el blanco”, en el fondo no estar en armonía, en el centro.
 

En el relato bíblico el diálogo de Dios con el hombre para preguntar sobre quién dio instrucciones de  comer  del fruto prohibido, estando en armonía y rompiendo el acuerdo  este  no asume y “culpa” a la mujer de haberlo inducido a comer, Dios pregunta a la mujer el grado de culpa que le cae ella haber inducido al hombre a comer,  contesta que  no,  sin asumir,  “culpando” a la serpiente, sentimientos reforzados automáticamente y desplazados de uno a otro convirtiéndose en “la culpa hereditaria”.
 

Afirmaciones como: “Por tu culpa me siento mal”
                              “Tu hermano es mejor que tu”
                              “Tu deber es estudiar”
                             “El sexo es cochino”
etc.

Son códigos lingüísticos, patrones de conductas, modelos, ideas, opiniones,  en que abiertamente se transfieren sentimientos de culpa, con condicionamientos específicos y generales.

El sentimiento de culpa surge cuando no coincide la imagen que queremos dar de nosotros mismos versus la idea que se hacen los demás de uno.
También esta tiene una dinámica en la que la sanción principal es el castigo con relación al daño provocado a otros, de manera que este puede ser real con actitudes o conductas expresadas y que la provocan o en su defecto puede ser mental quedando enquistada,  produciendo un desorden en los pensamientos de cómo reparar esa situación imaginaria pensada.
En este sentido la culpa aparece sicológicamente, como una manera de provocar la compasión de los otros y demostrarse como víctima ante el acontecimiento - “Si mi hermano es mejor que yo al menos les daré pena” -, esta compasión es una manera de ganar la aprobación, individual, familiar y social, provocando compasión, el culpable sabe como comportarse para mantener vigente  la situación.
 
La culpa presenta varias pseudo ventajas anexas:

El culpable experimenta con la culpa una sensación de seguridad, se le produce una regresión al período infantil, en dónde los demás tomaban decisiones por él, justificando  personalmente la manipulación aprendida, situación de comodidad que no ayuda a asumir una responsabilidad madura frente a la situación en el presente y que tangencialmente se evitan los riesgos, dolores para  enfrentarlos, experimentar  y desligarse de la culpa.
También produce un aspecto gratificante, ya que se deposita la responsabilidad del comportamiento personal sobre los demás manifestando interiormente “el culpable no soy yo, sino los demás que me manipulan y me obligan a ser como soy”.
Respecto de alguna falta cometida en el pasado, la culpa impide proyectarse hacia el presente, convirtiéndose este sentimiento en la persona que siente culpa  en un fantasma que está latente en el aquí y ahora.

La culpa aparece en las interacciones agresivas entre los seres humanos, tanto en la que se dice llamar víctima como victimario, en la víctima aparece como haber provocado, creado la situación para ser maltratada – y en el victimario el hecho de haber maltratado a otro(a).
En las relaciones de poder este aparece con mayor fuerza especialmente donde hay figuras de autoridad más aún cuando hay relaciones interpersonales, puesto que, el hecho de no cumplir con roles específicos, órdenes,  para el que debe cumplirlas,  si estas no se llevan acabo o son trasgredidos, queda fuertemente arraigado internamente y más aún cuando hay normas, reglas, leyes o aspectos morales conocidos desde estas relaciones de En las relaciones autoritarias la persona que manda le cuesta más aún reconocer este sentimiento de culpa, en cambio la persona que obedece o es mandada, si no cumple con estos mandatos esta culpa aflora inmediatamente, se va internalizando y mezclando con otros sentimientos de culpa derivados de otras situaciones de vida.

Comúnmente en los casos de separación se generan una cantidad enorme de sentimientos de culpa que se transmiten unos a otros:
¡¡Porque no hiciste algo para no separarte!!
¡¡Me separo porque no te soporto!!
¡¡Tu cometiste el error yo me quedo con los hijos!!

En oportunidades la culpa se cruza con valores como la lealtad, compromiso  individual de la persona que la siente,  específicamente cuando se trata de una amistad o familiar cercano, este suceso genera una disputa interna sobre: si se va a verbalizar o no, de que manera se va a actuar o no frente a esa determinada situación, convirtiéndose en un sentimiento de confusión entremezclado con la culpa.
¡¡Te estoy ayudando económicamente y tú no haces nada por buscar trabajo!!

Respecto de las infidelidades  este sentimiento en mujeres se manifiesta desde el primer momento que empieza esta conducta, ya que la sensibilidad que posee, se hace presente en el aquí y ahora, no disfrutando de la acción emprendida, que se contradice con los valores internalizados y códigos morales que en la mente  repercuten con significantes de  castigos manteniéndolas  en el tiempo.
En cambio, los hombres como este suceso son regidos por aspectos más racionales, la niega y la colocan anteponiéndola a  la sensibilidad, con una carga de auto castigo mental, que lucha contra esta sensibilidad como parte de su mundo femenino que quiere aflorar, elevando defensas, para negar y mantener que no es malo lo que se hace  justificando que es hombre.
También este sentimiento es latente en mujeres que por cumplir con funciones tanto  laborales  como  escolares que se circunscriben   con la modernidad, dejan la crianza de sus hijos(as),  solos,  al cuidado de otra persona, este se acompaña de ansiedades, miedos,  preocupación, minusvalía frente a este rol.
Estos dinamismos, afirmaciones no verbalizadas también llevan un componente mental interno de confusión y culpa con valores de lealtad y compromiso.
Como el sentimiento de culpa se genera desde nuestras profundidades, las imágenes y representaciones sociales internalizadas, en casos de sucesos de rompimiento de las relaciones humanas, estas  pasan a ser imágenes con representaciones sociales que generan y refuerzan  el sentimiento de culpa para aquel o aquellos que estuvieron involucrados en este rompimiento, generado por el sólo hecho de recordar mentalmente
.

LOS CINCO OBSTÁCULOS MENTALES Y SU CONQUISTA

La inamovible liberación de la mente es el fin supremo de la enseñanza del Buda. Aquí, liberación significa: liberar a la mente de todas las limitaciones, cadenas y ataduras que la ligan a la rueda del sufrimiento, al círculo del renacimiento. Esto significa: limpiar la mente de todas las contaminaciones que desfiguran su pureza, eliminar todos los obstáculos que obstruyen su progreso desde la conciencia mundana (lokiya) a la supramundana (lokuttara citta), esto es, al estado de Arahat.

            Son muchos los impedimentos que bloquean la senda del progreso espiritual, pero hay cinco en particular que, con el nombre de “obstáculos” (nivarana), se mencionan con frecuencia en las escrituras budistas:

1.- Deseo sensual (kamacchanda)

2.- Mala voluntad (byapada)

3.- Pereza y torpor (thina middha).

4.- Inquietud y remordimiento (uddhacca kukkucca).

5.- Duda escéptica (vicikiccha

1.- La duda es eliminada en el primer estadio, el sendero del “entrado en la corriente” (sotapatti magga).

2.- El deseo sensual, la mala voluntad y el remordimiento son eliminados en el tercer estadio, el sendero del que “no retorna” (anagami magga).

3.- La pereza, el torpor y la inquietud son erradicados en el sendero del Arahat (arahatta magga

Por lo tanto, la retribución por el combate contra los obstáculos no sólo se limita a una breve o extensa destreza en la práctica contemplativa, sino que cada paso hacia el debilitamiento de estos obstáculos nos acerca a las etapas de realización donde la liberación de tales obstáculos se vuelve inquebrantable.

1.- Deseo sensual

A.- Nutrición del deseo sensual

“Hay hermosos objetos que suscitan frecuentemente una atención no sabia hacia ellos; esta es la nutrición para el surgimiento de deseo sensual que aún no ha surgido, y la nutrición para el incremento y fortalecimiento del deseo sensual que ya ha surgido”. (SN 46:51)

B.- Desnutrición del deseo sensual

            “Hay objetos impuros (utilizados para la contemplación) a los que se aplica una atención sabia; esta es la desnutrición del surgimiento del deseo sensual que aún no ha surgido, y la desnutrición del incremento y fortalecimiento del deseo sensual que ya ha surgido”. (SN 46:51

Hay seis circunstancias que conducen al abandono del deseo sensual: 

 Guardar las puertas sensoriales

            “¿Cómo guarda uno las puertas sensoriales? En esto, un monje, habiendo visto una forma, no se fija en su apariencia (ilusoria) como un todo, ni sobre sus detalles. Si su sentido de la vista se descontrolase, la codicia, aflicción y otros estados nocivos y perjudiciales surgirían en él. Por tanto, practica con el fin de mantener el control, observa el sentido de la vista y mantiene su control. Habiendo oído un sonido . . . olido un olor . . . gustado un sabor . . . sentido un tacto . . . cognizado un objeto mental, no se fija en su apariencia (ilusoria) como un todo . . . mantiene su control”. (SN 35:120)

            “Hay formas perceptibles por el ojo, que son deseables, hermosas, placenteras, agradables, asociadas con el deseo, que suscitan codicia. Si el monje no se deleita en ellas, no se apega a ellas, no las acoge, entonces, no deleitándose en ellas, no estando apegado a ellas y no acogiéndolas, el deleite (en estas formas) cesa; si el deleite está ausente, no hay atadura. Hay sonidos perceptibles por el oído . . . olores perceptibles por la mente . . . si el deleite está ausente, no hay atadura”. (SN 35:63)

 Moderación en el comer

            “¿Cómo se modera uno en el comer? En esto, un monje toma su comida tras sabia consideración: no con el propósito del disfrute, del orgullo, de embellecer el cuerpo o adornarlo (con músculos); sino únicamente con el propósito de mantener y sustentar este cuerpo, para evitar dañarlo y sostener la vida espiritual, pensando: ‘Así destruiré la vieja sensación dolorosa y no dejaré que surja una nueva. La longevidad será mía, intachable y con bienestar”. (MN 2; MN 39)

Noble amistad

            En concreto, aquí se hace referencia a ciertos amigos que tienen experiencia y pueden ser un modelo y ayuda en la superación del deseo sensual, especialmente en la meditación sobre la impureza. Pero también se aplica a la noble amistad en general. La misma explicación doble es válida para los otros obstáculos, con las debidas alteraciones.

            “La totalidad de la vida espiritual, Ananda, es la noble amistad, el noble compañerismo, la noble asociación. De un monje, Ananda, que tenga un noble amigo, un noble compañero, un noble asociado, ha de esperarse que cultivará y practicará el Noble Sendero Óctuple”. (SN 45:2)

 Conversación idónea

            En concreto, aquí se hace referencia a la conversación sobre la superación del deseo sensual, especialmente respecto a la meditación sobre la impureza. Pero también se aplica a cualquier conversación que sea adecuada para avanzar en el propio sendero. Con las pertinentes alteraciones, esta explicación también es válida para los otros obstáculos.

            “Si la mente de un monje se inclina a conversar, él (deberá recordar esto): ‘El habla que es baja, grosera, mundana, innoble, perjudicial, no conducente al desapego, no liberadora de la pasión, ni sobre la cesación, ni sobre la calma, ni sobre el conocimiento supremo, ni sobre la iluminación, ni sobre el Nibbana, es decir, habla sobre reyes, ladrones y ministros, habla sobre ejércitos, peligros y guerras, sobre comida y bebida, ropas, lechos, guirnaldas, perfumes, parientes, carros, aldeas, ciudades, capitales y provincias, sobre mujeres y vino, chismorreo callejero, hablar sobre antepasados, sobre bagatelas varias, historias sobre el origen del mundo y del océano, charlas sobre lo que ha ocurrido y no ha ocurrido, no deberá emprender éstas y otras charlas similares’. Así es claramente consciente sobre ello.

            Pero hablar sobre la vida austera, habla adecuada para el desarrollo de la mente, habla que es conducente al completo desapego, a la liberación de la pasión, a la cesación, calma, conocimiento supremo, iluminación y al Nibbana, es decir, habla sobre una vida de frugalidad, sobre el contentamiento, soledad, distanciamiento de la sociedad, sobre el surgimiento de la propia energía, habla sobre la virtud, concentración, sabiduría, liberación, sobre la visión y el conocimiento de la liberación, deberá emprender tales clases de habla’. Así es claramente consciente de ello”. (MN 122) 

C.- Símil

            “Si hubiese agua en un estanque mezclada con color rojo, amarillo, azul o naranja, y un hombre dotado de visión normal se mirarse en el, no podría reconocer la imagen de su propio rostro. Del mismo modo, cuando la propia mente está poseída por el deseo sensual, subyugada por el deseo sensual, no podrá ver adecuadamente el modo de liberarse del deseo sensual que ha surgido; entonces, no verá ni comprenderá adecuadamente el propio bienestar, ni el de los demás, ni el de ambos; así mismo, no podrá recordar textos memorizados desde hace mucho tiempo, ni hablar de aquellos no memorizados”. (SN 46:55)

2.-Mala voluntad

A.- Nutrición de la mala voluntad

            “Hay objetos que causan aversión a los que con frecuencia se les da una atención no sabia; esta es la nutrición para el surgimiento de la mala voluntad que aún no ha surgido, y para el incremento y fortalecimiento de la mala voluntad que ya ha surgido”. (SN 46:51)

B.- Desnutrición de la mala voluntad

            “Hay la liberación del corazón mediante el amor incondicional, que con frecuencia da sabia atención; esta es la desnutrición del surgimiento de la mala voluntad que aún no ha surgido, y del incremento y fortalecimiento de la mala voluntad que ya ha surgido”. (SN 46:51)

            “¡Cultivad la meditación sobre el amor incondicional! Mediante el cultivo de la meditación sobre el amor incondicional, la mala voluntad desaparecerá.

            ¡Cultivad la meditación sobre la compasión! Mediante el cultivo de la meditación sobre la compasión, la crueldad desaparecerá.

            ¡Cultivad la meditación sobre la alegría altruista! Mediante el cultivo de la meditación sobre la alegría altruista, la indiferencia desaparecerá.

            ¡Cultivad la meditación sobre la ecuanimidad! Mediante el cultivo de la meditación sobre la ecuanimidad, la cólera desaparecerá”. (MN 62)

Hay seis circunstancias que conducen al abandono de la mala voluntad:

1.- Aprender cómo meditar sobre el amor incondicional.

2.- Dedicarse a la meditación sobre el amor incondicional.

3.- Considerar que uno mismo es el propietario y heredero de las propias acciones (karma).

4.- Reflexionar frecuentemente sobre ello (de la siguiente manera):

            “Así debería uno reflexionar: ‘Al encolerizarte con otra persona, ¿qué puedes hacerle? ¿Puedes destruir su virtud y sus otras buenas cualidades? ¿Acaso no has llegado a tu situación presente debido a tus propias acciones y seguirás de aquí en adelante según tus propias acciones? Encolerizarse contra otro es como si alguien que desea golpear a otra persona agarrase un carbón encendido, una barra de hierro candente, o un excremento. Del mismo modo, si la otra persona se encoleriza contigo, ¿qué puede hacerte? ¿Puede destruir tu virtud y tus otras buenas cualidades? Él también ha llegado a su presente situación debido a sus propias acciones y seguirá de aquí en adelante según sus propias acciones. Al igual que un regalo rechazado o como un puñado de lodo lanzado contra el viento, su cólera se volverá contra su propia cabeza”.

5.- Noble amistad.

6.- Conversación idónea.

                                                Comentario del Satipatthana sutta.

Los siguientes factores son igualmente útiles en la conquista de la mala voluntad:

-De los factores de absorción (jhananga): El éntasis.

-De las facultades espirituales (indriya): La fe.

-De los factores de iluminación (bojjhanga): Éntasis y ecuanimidad.

C.- Símil

            Si hubiese un caldero calentado al fuego con el agua hirviendo, y un hombre con facultad visual normal se mirase en el, no podría reconocer la imagen de su propio rostro. Del mismo modo, cuando la propia mente está poseída por la mala voluntad, subyugada por la mala voluntad, no podrá ver adecuadamente el modo de liberarse de la mala voluntad que ha surgido; entonces, no verá ni comprenderá adecuadamente el propio bienestar, ni el de los demás, ni el de ambos; así mismo, no podrá recordar textos memorizados desde hace mucho tiempo, ni hablar de aquellos no memorizados”. (SN 46:55)

3.- Pereza y torpor

A.- Nutrición de la pereza y el torpor

            “Surge la apatía, lasitud, el desperezamiento holgazán del cuerpo, somnolencia tras las comidas, inercia mental, que suscita frecuentemente una atención no sabia; esta es la nutrición para el surgimiento de la pereza y el torpor que aún no han surgido y para el incremento y fortalecimiento de la pereza y torpor que ya han surgido”. (SN 46:51)

B.- Desnutrición de la pereza y torpor

            “Hay el elemento del despertar de la propia energía, el elemento de la puesta en práctica, el elemento de la puesta en práctica continua, que suscita frecuentemente una atención sabia; esta es la desnutrición del surgimiento de la pereza y torpor que aún no han surgido y del incremento y fortalecimiento de la pereza y torpor que ya han surgido”. (SN 46:51)

                “¡Qué no quede más que piel, sinovia y huesos, que carne y sangre se sequen en el cuerpo! ¡Que mi energía no disminuya hasta haber consumado lo que debe ser consumado con fortaleza viril, con energía viril, con práctica viril!”. (MN 70)

Hay seis circunstancias que conducen al abandono de la pereza y el torpor:

1.- Conocer que comer en exceso es causa de ello.

2.- Cambiar la postura corporal.

3.- Pensar en la percepción de la luz.

4.- Permanecer en un espacio abierto.

5.- Noble amistad.

6.- Conversación idónea.

  Alegría altruista

            “¡Cultivad la meditación sobre la alegría altruista! Mediante el cultivo de la meditación sobre la alegría altruista, la indiferencia desaparecerá”. (MN 62)

 Contemplación del sendero espiritual

            “He de recorrer el sendero por el que Budas, Pratyekabuddhas y los grandes discípulos han marchado; pero este sendero no podrá ser recorrido por el indolente”. (Vism. IV,55)

 Cómo estimular la mente

            “¿Cómo estimular la mente en el momento en que necesita estímulo? Si debido a la lentitud en la aplicación de la sabiduría o debido al no logro de la felicidad de la calma, la mente se halla entorpecida, entonces se deberá suscitar la reflexión sobre ocho temas conmovedores. Son: Nacimiento, vejez, enfermedad y muerte, el sufrimiento en los planos de desgracia, el sufrimiento del pasado enraizado en la rueda de la existencia, el sufrimiento del futuro enraizado en la rueda de existencia, el sufrimiento del presente enraizado en la búsqueda de sustento”. (Vism. IV,63)

- Cómo superar la somnolencia

“En cierta ocasión, el Bienaventurado habló al Venerable Maha Moggallana así: ‘¿Estás soñoliento, Moggallana? ¿estás soñoliento, Moggallana? ‘Sí, Venerable Señor’.

(1)   ‘Pues bien, Moggallana, ante cualquier pensamiento de torpor que te surja, a dicho pensamiento no deberás prestarle atención, no deberás permanecer en él con frecuencia. Entonces, es posible que, haciendo así, el torpor desaparecerá.

(2)   ‘Pero si, haciendo así, el torpor no desaparece, deberás pensar y reflexionar en el interior de tu mente sobre el Dharma tal y como lo has escuchado y aprendido, repasándolo mentalmente. Entonces, es posible que, haciendo así, el torpor desaparecerá.

(3)   ‘Pero si, haciendo así, el torpor no desaparece, deberás aprender de memoria el Dharma en su totalidad, tal y como lo has escuchado y aprendido. Entonces, es posible que, haciendo así, el torpor desaparecerá.

(4)   Pero si, haciendo así, el torpor no desaparece, deberás sacudir tus orejas y frotar tus miembros con la palma de tu mano. Entonces, es posible que, haciendo así, el torpor desaparecerá.

(5)    ‘Pero si, haciendo así, el torpor no desaparece, deberás levantarte de tu asiento, y después de lavar con agua tus ojos, mirarás en todas direcciones y hacia las estrellas en el cielo. Entonces, es posible que, haciendo así, el torpor desaparecerá.

(6)   ‘Pero si, haciendo así, el torpor no desaparece, deberás establecer firmemente la percepción (interna) de la luz: tal como es durante el día e igualmente por la noche; tal como es durante la noche e igualmente por el día. Así, con una mente clara y desbloqueada, deberás desarrollar una conciencia plena de resplandor. Entonces, es posible que, haciendo así, el torpor desaparecerá.

(7)   ‘Pero si, haciendo así, el torpor no desaparece, deberás, consciente de lo que está delante y detrás, caminar arriba y abajo, con tus sentidos vueltos hacia el interior, con tu mente sin proyectarse hacia el exterior. Entonces, es posible que, haciendo así, el torpor desaparecerá.

(8)   ‘Pero si, haciendo así, el torpor no desaparece, podrás tumbarse sobre tu lado derecho, adoptando la postura del león, cubriendo pie con pie, atento, claramente consciente, guardando en mente el pensamiento del levantarse. Habiendo despertado de nuevo, deberás levantarte rápidamente, pensando: ‘¡No me complaceré en el deleite del tumbarse y reclinarse, en el deleite del sueño!’.

‘¡Así, Moggallana, deberás practicar por ti mismo!”. (AN 7:58)

9.- Los cinco peligros amenazadores

            “Si, monjes, un monje percibe estos cinco peligros amenazadores, bastará para que viva cauteloso, entusiasta, con un corazón resuelto para consumar lo inconsumado, para alcanzar lo inalcanzado, para realizar lo irrealizado. ¿Cuáles son estos cinco peligros?

(1)   Aquí, monjes, un monje reflexiona así: ‘Ahora soy joven, un muchacho, joven de edad, con el pelo negro, en el primor de la juventud, en la primera fase de la vida. Pero llegará un tiempo en que este cuerpo será dominado por la vejez. Pero alguien subyugado por la vejez no podrá contemplar fácilmente las Enseñanzas del Buda, no será fácil para él vivir en la soledad del bosque, la jungla, o en una morada apartada. Antes de que esta condición indeseable, tan desplacentera y desagradable, se aproxime, antes de esto, que concentre mi energía para consumar lo inconsumado, para alcanzar lo inalcanzado, para realizar lo irrealizado, de modo que, en posesión de este estado, pueda vivir feliz incluso en la vejez’.

(2)   Además, monjes, un monje reflexiona así: ‘Ahora estoy libre de enfermedad, libre de dolencias, mi poder digestivo funciona fluidamente, mi constitución no es demasiado fría ni demasiado caliente, es equilibrada y apta para el esfuerzo. Pero llegará un tiempo en que este cuerpo será dominado por la enfermedad. Y alguien enfermo no podrá contemplar fácilmente las Enseñanzas del Buda, no será fácil para él vivir en la soledad del bosque, la jungla, o en una morada apartada. Antes de que esta condición indeseable, tan desplacentera y desagradable, se aproxime, antes de esto, que concentre mi energía para consumar lo inconsumado, para alcanzar lo inalcanzado, para realizar lo irrealizado, de modo que, en posesión de este estado, pueda vivir feliz incluso en la enfermedad’.

(3)   Además, monjes, un monje reflexiona así: ‘Ahora hay abundancia de comida, excelentes cosechas, es fácil de conseguir el alimento mendigado, es fácil vivir de los alimentos y ofrendas acumulados. Pero llegará un tiempo en que habrá hambruna, malas cosechas, dificultad para conseguir alimento mendigado, será difícil vivir de los alimentos y ofrendas acumulados. Y en tiempo de hambruna la gente emigra a lugares donde abunda la comida, y allí los espacios habitados estarán atestados y muy concurridos. Pero en espacios habitados atestados y muy concurridos no será fácil contemplar las Enseñanzas del Buda. Antes de que esta condición indeseable, tan desplacentera y desagradable, se aproxime, antes de esto, que concentre mi energía para consumar lo inconsumado, para alcanzar lo inalcanzado, para realizar lo irrealizado, de modo que, en posesión de este estado, pueda vivir feliz incluso en la escasez’.

(4)   Además, monjes, un monje reflexiona así: ‘Ahora la gente vive en concordia y amistad, en cordial camaradería como leche y agua mezcladas, contemplándose mutuamente con ojos afectuosos. Pero llegará un tiempo de peligro, de conflictividad entre tribus de la jungla cuando la gente del país suba a sus carros para huir y el azote del miedo movilice a la población hacia lugares seguros, y allí los espacios habitados estarán atestados y muy concurridos. Pero en espacios habitados atestados y muy concurridos no será fácil contemplar las Enseñanzas del Buda. Antes de que esta condición indeseable, tan desplacentera y desagradable, se aproxime, antes de esto, que concentre mi energía para consumar lo inconsumado, para alcanzar lo inalcanzado, para realizar lo irrealizado, de modo que, en posesión de este estado, pueda vivir feliz incluso en tiempos de peligro’.

(5)   Además, monjes, un monje reflexiona así: ‘Ahora la Orden monástica vive en concordia y amistad, sin disputas, vive felizmente bajo una sola enseñanza. Pero llegará un tiempo en que se producirá una escisión en la Orden. Y cuando la Orden se escinda, no será fácil contemplar las Enseñanzas del Buda, no será fácil vivir en soledad, en un bosque, en la jungla o en una morada apartada. Antes de que esta condición indeseable, tan desplacentera y desagradable, se aproxime, antes de esto, que concentre mi energía para consumar lo inconsumado, para alcanzar lo inalcanzado, para realizar lo irrealizado, de modo que, en posesión de este estado, pueda vivir feliz incluso cuando la Orden se escinda’ 3. (AN 5:78)

 Los siguientes factores también son útiles en la conquista de la pereza y el torpor:

-De los factores de absorción (jhananga): El pensamiento aplicado.

-De las facultades espirituales (indriya): La energía.

-De los factores de iluminación (bojjhanga): Investigación de la realidad, energía y éntasis.

            “Cuando la mente está perezosa, no es el momento adecuado para cultivar los siguientes factores de iluminación: Calma, concentración y ecuanimidad, pues una mente perezosa difícilmente podrá despertarse mediante ellos.

            Cuando la mente está perezosa, es el momento adecuado para cultivar los siguientes factores de iluminación: Investigación de la realidad, energía y éntasis, pues una mente perezosa podrá despertarse fácilmente mediante ellos”. (SN 46:53)

C.- Símil

“Si hubiese un estanque de agua, cubierto con musgo y plantas acuáticas, y un hombre con facultades visuales normales mirase en su interior, no podría reconocer la imagen de su propio rostro. Del mismo modo, cuando la propia mente está poseída por la pereza y el torpor, subyugada por la pereza y el torpor, no podrá ver adecuadamente el modo de liberarse de la pereza y torpor que ha surgido; entonces, no verá ni comprenderá adecuadamente el propio bienestar, ni el de los demás, ni el de ambos; así mismo, no podrá recordar textos memorizados desde hace mucho tiempo, ni hablar de aquellos no memorizados”. (SN 46:55)

4.- Inquietud y remordimiento

A.- Nutrición de la inquietud y el remordimiento

            “Hay inquietud mental que suscita frecuentemente una atención no sabia por ello; esta es la nutrición para el surgimiento de la inquietud y remordimiento que aún no han surgido y para el incremento y fortalecimiento de la inquietud y remordimiento que ya han surgido”. (SN 46:51

B.- Desnutrición de la inquietud y el remordimiento

“Hay quietud mental que suscita frecuentemente una atención sabia por ello; esta es la desnutrición del surgimiento de la inquietud y remordimiento que aún no han surgido y del incremento y fortalecimiento de la inquietud y remordimiento que ya han surgido”. (SN 46:51

Hay seis circunstancias que conducen al abandono de la inquietud y el remordimiento:

1.- Conocimiento de las enseñanzas del Buda (Dhamma y comportamiento ético).

2.- Hacer preguntas sobre estas.

3.- Familiaridad con los principios de la conducta ética (sîla).

4.- Asociación con personas maduras en edad y experiencia, que poseen dignidad, autodominio y calma.

5.- Noble amistad.

6.- Conversación idónea.

Los siguientes factores son igualmente útiles en la conquista de la inquietud y el remordimiento: 

-De los factores de absorción (jhananga): Ecuanimidad.

-De las facultades espirituales (indriya): La concentración.

-De los factores de iluminación (bojjhanga): Distensión, concentración y ecuanimidad.

“Cuando la mente está inquieta, no es el momento adecuado para cultivar los siguientes factores de iluminación: Investigación del Dharma, energía y éntasis, pues una mente agitada difícilmente podrá calmarse mediante ellos.

            Cuando la mente está inquieta, es el momento adecuado para cultivar los siguientes factores de iluminación: Distensión, concentración y ecuanimidad, pues una mente agitada podrá calmarse fácilmente mediante ellos”. (SN 46:53) 

C.- Símil

            “Si hubiese agua en un estanque, removida por el viento, agitada, sacudida y con oleaje, un hombre con vista normal no podría reconocer la imagen de su propio rostro. Del mismo modo, cuando la propia mente está poseída por la inquietud y el remordimiento, subyugada por la inquietud y el remordimiento, no podrá ver adecuadamente el modo de liberarse de la inquietud y el remordimiento que ha surgido; entonces, no verá ni comprenderá adecuadamente el propio bienestar, ni el de los demás, ni el de ambos; así mismo, no podrá recordar textos memorizados desde hace mucho tiempo, ni hablar de aquellos no memorizados”. (SN 46:55)

5.- Duda escéptica

A.- Nutrición de la duda escéptica

            “Hay cosas que causan duda escéptica y que suscitan frecuentemente una atención no sabia hacia ellas; esta es la nutrición para el surgimiento de la duda escéptica que aún no ha surgido, y para el incremento y fortalecimiento de la duda escéptica que ya ha surgido”. (SN 46:51)

B.- Desnutrición de la duda escéptica

            “Hay cosas que son saludables y perjudiciales, intachables y censurables, nobles e innobles, y (otros) contrastes de lo oscuro y lo luminoso, que suscitan frecuentemente una atención sabia hacia ellas; esta es la desnutrición del surgimiento de la duda escéptica que aún no ha surgido, y del incremento y fortalecimiento de la duda escéptica que ya ha surgido”. (SN 46:51)

            De las cinco circunstancias que conducen al abandono de la duda escéptica, las tres primeras y las dos últimas son idénticas a las referidas para la inquietud y el remordimiento. La cuarta es la siguiente:

-Firme convicción respecto al Buda, el Dhamma y la Sangha.

            Además, los siguientes factores ayudan a conquistar la duda escéptica:

-De los factores de absorción (jhananga): Reflexión.

-De las facultades espirituales (indriya): Sabiduría.

-De los factores de iluminación (bojjhanga): Investigación de la realidad.

C.- Símil

            “Si hubiese un estanque con agua turbia, agitada y enlodada, situado en un lugar oscuro, un hombre con vista normal no podría reconocer la imagen de su rostro. Del mismo modo, cuando la propia mente está poseída por la duda escéptica, subyugada por la duda escéptica, no podrá ver adecuadamente el modo de liberarse de la duda escéptica que ha surgido; entonces, no verá ni comprenderá adecuadamente el propio bienestar, ni el de los demás, ni el de ambos; así mismo, no podrá recordar textos memorizados desde hace mucho tiempo, ni hablar de aquellos no memorizados”. (SN 46:55)

1.- Deseo sensual

            Hay un hombre que está endeudado pero se ha arruinado. Ahora bien, si sus acreedores, cuando le exigen que les devuelva la deuda, le hablan ásperamente, o le atormentan y golpean, será incapaz de tomar revancha y tendrá que soportarlo todo. Es su deuda la causa de este aguante. Del mismo modo, si un hombre está embargado de deseo sensual por otra persona, querrá, lleno de codicia por el objeto de su deseo, estar apegado a él. Incluso si dicha persona le hablase ásperamente, o le