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Platón afirma que la historia de la Atlántida fue recuperada en Egipto por el sabio y estadista Colón. El cual había visitado, poco después del año 600 a.C., Saïs, capital del bajo Egipto y centro cultural del mundo civilizado de la época. Allí le mostraron los famosos archivos del antiguo Egipto, que se remontaban a muchos miles de años, entre los cuales se relataba la historia de la Atlántida.

Así pues, la narración de Platón es la única fuente  antigua de la leyenda de la Atlántida, sin embargo toda la leyenda de la Atlántida ha atraído la imaginación del mundo occidental desde entonces. A pesar de que, algunos compatriotas de Platón, incluso su discípulo Aristóteles, dudaba de la verdad histórica del relato.

Aunque también por otra parte, cartas de navegación medievales, a menudo mostraban islas legendarias en el Atlántico, en las que se suponía existían idílicos climas y formas de vida. En el siglo XV, mapas portugueses mostraban Antilia, una isla mítica cuyo nombre puede haber derivado de la famosa Atlántida.

Durante los siglos siguientes se debatió la autenticidad de la Atlántida, aunque la moderna popularización de la leyenda se remonta a 1882, cuando el escritor Ignatius Donnelly publicó “La Atlántida: el mundo antediluviano” y situaba en las Azores a este contiente. 

A partir de aquí, la Atlántida se convirtió en objeto de constantes especulaciones. La fundadora de la Sociedad Teosófica Madame Helena Blavatsky, en su libro “La doctrina secreta”, exponía este tema, al mismo tiempo que desvelaba la existencia de otros continentes como Lemuria.

La evidencia arqueológica a favor de esta civilización perdida, se encontró en 1968, en un área inesperada, bajo las aguas poco profunda del Gran Banco de las Bahamas, lugar en el que se encontraron un gran número de bloques de piedra unidas y formando lo que se ha llamado “Camino Bimini”. A pesar de este descubrimiento, y de los siglos de especulación e investigación, la existencia de la Atlántida no ha sido probada ni refutada. Aunque si repasamos la historia nos encontramos con numerosas ciudades “míticas” probadas por la arqueología como que existieron realmente como Nínive por Layard, Troya por Schliemann, la civilización minoica por Evans,… Y si alguna vez se probara la existencia de la Atlántida, haría que se replantearan los orígenes del hombre. 

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Sobre la colina edificaron el palacio real, y en medio de éste, el templo de Poseidón. Rodeado de un muro de oro, el templo tenía una fachada de plata y estaba adornado con chapiteles de oro. En su interior se erigía una estatua del dios, también de oro, en un carro arrastrado por seis caballos alados. Junto al templo, un arroyo caliente y otro frío abastecían depósitos y baños. Sobre los dos anillos de tierra construyeron templos y jardines, terrenos para el ejercicio de hombres y caballos, y una pista de carreras. En los puertos, trirremes totalmente equipados esperaban listos para la aventura a través de los mares.

Marcelo fuentes

A comienzos de la década de los 60, un grupo de geólogos alemanes desarrolló una teoría que parece confirmar la posibilidad de que haya habido un cataclismo bien determinado, capaz de hundir un subcontinente de 200 mil kilómetros cuadrados en el fondo del mar dejando afuera sólo sus montañas más elevadas, como por ejemplo las islas Azores. Tomaron en consideración 3 factores:
Primero, el deslizamiento de las placas continentales. Según estas teorías, el continente americano se separó de Europa, África y la Antártida por el deslizamiento de las placas sobre las capas más profundas y viscosas del planeta. Si miramos un mapa, veremos que sus formas calzan casi como las piezas de un rompecabezas. La excepción la constituye la zona correspondiente al Caribe y España, donde queda un espacio vacío.
En segundo lugar, el hueco que se produce coincide con la extensión tradicionalmente atribuida a la Atlántida.
Tercero, han comprendido que ninguna erupción volcánica habría podido producir un efecto suficiente como para hundir una masa tan grande de tierra firme.
De acuerdo a esto desarrollan la tesis de que el cataclismo que, sí podría haber provocado tal hundimiento, sólo podría originarse en una perforación tan profunda en el suelo submarino que alcanzó las materias fundidas que hay debajo de la corteza terrestre, a las que llamamos "magma". Este cráter habría proyectado gigantescos chorros de materia incandescente haciendo que al mismo tiempo se hunda el fondo oceánico, con lo que en unas 24 horas toda la Atlántida habría podido sumergirse hasta una profundidad de 3 mil metros. La masa enorme de cenizas volcánicas, millones de metros cúbicos de lava porosa y piedra pómez, se habría precipitado pronto sobre el mar en el mismo lugar donde antes se alzaba la hermosa isla de los atlantes.
Se cumplirían así los detalles más dudosos del relato de Platón. Por supuesto que hay muchos más indicios que indican que el fondo del mar inmediato a los Azores estuvo antes emergido. Por ejemplo, se han detectado allí grandes extensiones de fondo marino arenoso, y es sabido que la arena sólo se produce en las superficies por la acción del agua sobre las piedras; y todo esto sin mencionar las ruinas submarinas descubiertas en la región conocida como Triángulo de las Bermudas.

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Plutarco escribió acerca del continente perdido en su libro “Vidas”.
Herodoto, considerado por algunos uno de los más grandes historiadores de la antigüedad, escribió acerca de la misteriosa civilización isleña en el Atlántico, y una ciudad en ella, ubicada en la región en la cual la expedición del Dr. Asher encontró todo eso
El historiador griego Timageno escribió de la Guerra entre Atlántida y Europa y dijo que las tribus en la antigua Francia decían que era su hogar original. (Noten que las brillantes pinturas en cavernas en Francia claramente muestran gente vistiendo ropas del siglo 20: una pintura conducía a una complejo subterráneo de pirámides. El historiador y arqueólogo francés, Robert Charroux las fecha en 15,000 A.C.
Claudio Aeliano se refirió a Atlántida en su obra del siglo III, “La Naturaleza de los Animales”.
Theopompos, historiador griego, escribió del enorme tamaño de Atlántida y sus ciudades de Machimum y Eusebius y una edad dorada libre de enfermedades y labores manuales
Proclo visitó las islas fuera de las costas de África (Canarias o Azores) donde los nativos le contaron de la destrucción de Atlántida alrededor de 450 D.C., mucho antes de esa fecha).
Pirámide explorada por el Dr. Ray Brown en el suelo marino fuera de las Bahamas en 1970. Brown fue acompañado por 4 buzos que también encontraron calles, domos, edificios rectangulares, instrumentos metálicos no identificados y una estatua sosteniendo un “misterioso” cristal conteniendo pirámides miniatura. Los dispositivos metálicos y de cristal fueron llevados a la Florida para ser analizados en la universidad allí. Se descubrió que el cristal amplificaba la energía que pasaba a través de él. Brown, entrevistado por M.I.N.D
El Dr. David Zink encontró en 1957, en las costas de Bahamas, una cabeza de mármol estilizada, un bloque de edificio fundido en un molde y una pieza de construcción un poco perforada en un trozo, así como una columna de piedra la cual se reportó que irradiaba energía. Forsberg, de M.I.N.D. entrevistó al Dr. Zink y obtuvo las fotografías
El historiador Diodorus escribió que miles de años antes, los fenicios habían ido a la inmensa isla atlántica (donde Platón escribió que estaba la Atlántida). (Note que los jeroglíficos fenicios han sido encontrados en numerosas ruinas en las selvas suramericanas que son tan antiguos que las tribus indias “blancas” casi perdieron la memoria de quien construyó estas ruinas). ¡Diodorus escribió que los Atlantes tenían GUERRAS con los Amazonenses!
Robert Charroux documenta los textos antiguos donde fueron encontradas estas invenciones. Quizás igual de sorprendente era la ciudad sumergida encontrada fuera de las costas de las Bahamas por cinco buzos, en 1970, con su majestuosa pirámide cubierta de oro, rodeada por domos, edificios rectangulares, instrumentos metálicos no identificados, y la estatua sosteniendo el misterioso cristal que contenía siete pirámides en miniatura.

El cristal, traído a la superficie por el Dr. Ray Brown, amplifica la energía pasada a través de él, emite rayos que curan enfermedades, y es hecho por medio de un método desconocido para los científicos que lo analizaron. Fue encontrado en una cámara misteriosamente iluminada, dentro de la pirámide debajo del agua, con alguna clase de pistola de rayos, como instrumento, apuntando a ella.

Antiguos escritores dicen cómo la gente vivía miles de años en una edad, donde la ciencia cósmica terminó toda enfermedad, y de un imperio que acumuló tanto oro durante 50,000 años, que pavimentaban con él sus calles, cubrían sus templos y edificios con láminas de oro, y vestían de fino oro bordado en las ropas. El oro no valía virtualmente nada en el Imperio Atlante. Era un material de construcción tan común como lo es el acero hoy en día. Los Atlantes teóricamente minaban la mayor parte de los suministros de oro y lo usaban.

Antiguas escrituras de alrededor del mundo son claras en sus cuentas detalladas de las naves espaciales y aviación avanzada de los tiempos Atlantes. Los mayas, aztecas e indios contaron a los conquistadores de estos barcos celestes atlantes que transportaban a los blancos gobernadores celestiales desde el Este.

 

La tecnología atlante se extendió a la región de Rama, en Asia, con sus colonizaciones expansivas. Las escrituras antiguas de Vaimanika Sastra, descubiertas en la India en 1875, detallan el tamaño de máquinas voladoras, cómo eran dirigidas, cómo eran protegidas de violentas tormentas, y relámpagos, y cómo cambiaban la impulsión a la energía solar cuando la fuente de combustible llegaba a ser baja. Los escritos relatan de 70 autoridades y 10 expertos en transporte aéreo. Los textos son extremadamente precisos y fácil de entender para los científicos modernos, excepto por varios metales y aleaciones que no pueden reconocer.

Enormes grietas en la Tierra se abrieron, y se tragaron ciudades enteras, calle y pueblos enterrados en lava: los glaciares pulverizaron las ciudades a polvo y las cubrieron, el Rayo de la Muerte y las bombas nucleares desintegraron civilizaciones, y toneladas de lodo de los maremotos en retroceso enterraron culturas enteras. Vientos de más de 400 millas por hora volaron vehículos y objetos hacia arriba, al cielo y hacia el mar, solo para “llover” la materia y la carne hasta el fondo de los océanos.

 

Los violentos fuegos destruyeron cada bosque en el planeta y casi toda la vida animal. La aniquilación era tan completa que los mamuts, los tigres de colmillos de sable, bisontes y otros animales se extinguieron. El invierno nuclear se instaló, y el humo de miles de volcanes en erupción y bombas escondieron el sol durante décadas, y congelaron la vida en la superficie. Aquellos que permanecieron en la superficie , en colonias, murieron.

Los sobrevivientes bajo tierra esperaron en refugios contra bombas a que se aclarara de mortal radiación, sobre un planeta donde el sol y las estrellas no brillarían durante mucho tiempo…

Entonces, pues, hay una brecha en la historia, entre el fin de la Atlántida y el amanecer de Egipto, cuando el mundo fue gobernado por salvajes y nómadas. ¡Más alarmante era la presencia de mutantes de humanoides, llamados los Deros! A través de los últimos pocos siglos, periódicos locales alrededor del mundo han reportado encuentros humanos con humanoides enanos, peludos, con grandes cabezas y grandes ojos amarillos que brillan intensamente.

 

Estos sub-humanos viven en cavernas y túneles debajo de los bosques y pantanos, son increíblemente fuertes, y salen a la superficie por la noche, para capturar ganado u otros animales de granja, aunque a veces han capturado humanos para alimento, según Richard Shaver, quien pasó más de una década investigando reportes.

Nos han dicho que esos atentados ¡casi hacen explotar nuestro planeta! Literalmente volaron en pedazos a su propio imperio. La unión Atlante fue destruida en una sola noche! Mientras parte de la Atlántida continuó siendo sumergido sobre los menguantes siglos, la mayor parte del continente y toda su población fueron destruidos en una sola noche por maremotos y enormes holas de cientos de pies de altura, terremotos, fuego, explosiones nucleares y cósmicas.

Según psíquicos tipo Edgar Cayce y Ruth Montgomery, quienes tienen más del 90% de exactitud en predecir acontecimientos importantes en el siglo veinte, el Rayo de la Muerte se salió de control al dejar el Domo monolítico de la Atlántida y vaporizó a sus enemigos.

 

Este rayo podía penetrar cualquier cosa sobre la Tierra y a través del espacio, pero no pudo golpear un blanco en el lado opuesto del mundo, basado en las Leyes Universales de la Refracción de la Luz. Así, pues, el rayo de la muerto fue apuntado recto debajo de la Atlántida para que viajase a través de la Tierra a golpear ciudades en el Imperio Rama al lado opuesto del globo!

La resultante interrupción de la estabilidad interior de la Tierra causó que el planeta se inclinara en su eje como una tapadera bamboleante, enviando monstruosas mareas sobre los continentes. Los científicos tienen todas las pruebas que necesitan para verificar este cambio polar y cómo trajo las glaciares a calentarse y volcarse de inmediato hacia tierras secas; explica cómo los océanos barrieron sobre las tierras, ruinas nucleares, áridos e irradiados esqueletos al fondo de nuestros presentes océanos.

 

Los científicos y turistas por igual pueden ver por ellos mismos las antiguas ciudades en ruinas y sus puertos y playas dos millas arriba, en las Montañas de Los Andes, en Tiahuanaco, Bolivia, y pueden bucear fuera de las costas de Punto Paraíso en las Islas Bimini y ver las ruinas en el suelo del océano por ustedes mismos.

Según un libro muy antiguo de historia de la India, el Libro de Dzyan, enormes aviones de metal aterrizaron en dos ciudades en su área, y estalló una guerra, usando “lanzas de metal que viajaban en un Rayo de Luz”. ¿Qué más podía significar esto más que misiles dirigidos, accionados por un rayo láser?

 

El libro continúa dando vívidas detalladas descripciones de las explosiones atómicas que siguieron cuando el misil golpea su blanco, incluyendo la nube en forma de hongo, la bola de fuego que cegó a los hombres que las miraron, la insoportable onda de calor, deformidades genéticas después de la batalla, y enfermedades de radiación exactamente como lo que sucedió en Hiroshima, Japón, ¡después de que una bomba atómica fuera tirada en 1945!

¿Cómo habían podido los antiguos saber tales detalles sin atestiguarlos? Además, el Sánscrito Mausola Purva se refiere a ‘Un arma desconocida’ descrita como un artefacto de hierro que disparaba un rayo que reducía a cenizas razas enteras de los Brishnis y los Anhakas. Los cuerpos estaban tan quemados que eran irreconocibles. La cerámica se rompió. Los pájaros se volvieron blancos. Todo alimento fue más tarde infectado.

 

¿No suena esto justo como una explosión atómica y síntomas de radioactividad?

 

El Rig Veda añade más detalles, afirmando que “el fuego de la terrible arma destruyó ciudades produciendo una luz más brillante que mil soles.

 

Este fuego hizo que los cabellos y las uñas de los hombres se cayeran, coloreando sus pies de rojo

Se dice que uno de esos rayos anti-materia todavía está funcionando en el Triángulo de las Bermudas, debajo del agua, y ha estado causando que barcos y aviones desaparezcan. Hoy en día, este rayo está fuera de control. Muchos Atlantes huyeron a ciudades bajo tierra, que fueron más tarde sepultados por océanos inundantes, machacados debajo de glaciares, o enterrados por lodo y escombros.

Esta versión metafísica de Atlántida es difícil de probar sin evidencia visible. Sin embargo, escrituras antiguas cuentan sobre mucha de la destrucción y las armas involucradas. Estalló una guerra mundial sobre el planeta Tierra, y se regó hasta el espacio exterior. Astrónomos británicos han publicado evidencia que algunos de los cráteres en la Luna están exactamente formados como cráteres de bombas atómicas en la Tierra, los cuales tienen una estructura de paredes y suelo totalmente diferente de los usuales cráteres de meteoros cercanos. (Observatorio Lamont, Gran Bretaña sobre “Cráteres Lunares”)

Los indios Hopi contaron de la destruida Ciudad Roja, por terribles armas del cielo, antes de sus tiempos, y cómo ellos eran los hijos del Arco iris de la sumergido Mu. (El Dr. George Hunt Williamson en los años cincuenta y Leslie Ports de Maui en 1971 entrevistaron a los Hopis para obtener esta información). In el siglo 19, el Capitán Ives William Walker hizo algunos descubrimientos arqueológicos en aquella región que todavía deslumbra a los científicos. El dijo que había “descubierto”, en el área entre Gila y San Juan, muchas antiguas ruinas, incluyendo una ciudad de aproximadamente una milla de largo.

 

En el centro de la ciudad estaba una enorme roca con los restos de una inmensa estructura en la cima. El extremo sur parecía estar derretido con parte de la roca. Las líneas de las calles todavía eran visibles, con las posiciones de las casas. Los indios locales tenían temor religioso de la ciudad en ruinas, tal como los nativos en América del Sur.

Otras ruinas vitrificadas y derretidas de ciudades de piedra fueron encontradas en áreas remotas del Valle de la Muerte, California, en el Desierto de Gobi, e, increíblemente, en la Luna (esto ha sido censurado por la NASA). Algunas información sobre las Ruinas de la Luna se filtró al público, en las difusiones antes del encubrimiento de las misiones espaciales

La ciudad asiática de Mohenjo Daro es una de las más antiguas alguna vez encontradas, y se veía como si hubiera sido bombardeada. Originalmente estaba construida sobre dos islas en el Río Indus. Dentro de un radio de 1.5 kilómetros, tres diferentes grados de devastación se separaron hacia fuera del centro, como en explosiones atómicas. ¡Enorme calor desintegró totalmente evidencia de cualquier actividad volcánica en el área! El calor llegó por lo menos a los 2,000 grados centígrados, de acuerdo con monitoreo geológico.

Los esqueletos de la gente tirados, tomados de la mano fueron descubiertos por todos los suburbios, como si hubiesen sido golpeados repentinamente. ¿Dónde más golpearon los Atlantes? ¿Porqué es que todas las grandes civilizaciones mayas, aztecas, incas y toltecas en las Américas fueron construidas en los trópicos del Sur en húmedas, vaporosas, calientes e incómodas junglas, tan espesas donde es una gran incomodidad para el cultivo y la construcción, o tan altas en las desoladas barreras Andinas, donde el cultivo es excepcionalmente difícil?

 

Los españoles estaban confundidos sobre las razones del porqué éstas razas no construían sus ciudades en los fértiles y más agradables valles de lo que es ahora los Estados Unidos, y le preguntaron a los antiguos gobernantes el porqué. Todos le dieron a los españoles la misma respuesta, “Norte América es la Tierra de la Muerte”. Ellos contaron de una enorme guerra allí, hace mucho tiempo, en la cual se usaron terribles armas del cielo, que devastaron las ciudades, y dejaron una misteriosa energía en el aire que mataba los cultivos, envenenaba a los sobrevivientes y arruinaba el suelo. ¿Bombas atómicas?

Los atlantes utilizaban rayos láser y cristales para aprovisionar de combustible sus centrales eléctricas. Había una enorme “Piedra de fuego”, con energía generada filtrando los rayos del sol a través de prismas de rubíes, que concentraban energía a través de instrumentos conectados en el complejo de transporte por control remoto. Dentro de un enorme domo con una chimenea resbalosa, las estaciones de energía cósmica transmitían rayos que podían volverse tan altos, que se convirtieron en los famosos Rayos de la Muerte (según Ruth Montgomery y Edgar Cayce en sus sesiones de recepción metafísica
Las escuelas de misterio de la Lemuria y la Atlántida enseñaron, según registros, la historia del planeta desde el amanecer del tiempo, y los secretos de cómo dominar la vida y el ambiente – cómo curar todas las enfermedades, retardar el proceso del envejecimiento, controlar el clima, eliminar insectos nocivos, alquimia, y cómo usar cristales para sistemas de energía.

Las escuelas de misterio también enseñaban la telepatía para comunicaciones, teleportación para viajes, y técnicas de mente-sobre-materia que le daban a aquellos iniciados poderes sobrehumanos. Este conocimiento, conocido como la Ciencia Secreta, está disponible ahora a los iniciados aceptados de las existentes escuelas de misterio alrededor del mundo, para que lo pasen a edades futuras cuando la masa de la humanidad sea lo suficientemente evolucionada para heredarla. Aquella edad está ahora acercándose (basado en templos secretos dentro del Monte Shaasta, los Andes, Tetones, Himalayas).

Las únicas ruinas de transporte terrestre registradas son la evidencia de monocarriles y construcciones plásticas en el suelo de Océano Atlántico, reportados por la expedición de Boris Astrurua, de una ciudad sumergida a 400 millas fuera de las costas de Portugal. Se dice que los Atlantes tenían gentes extremadamente apuestos. Se alega que usaban ropas intrincadamente enjoyadas, y vivían una vida de ocio y diversión, en fiestas, banquetes, bailes y dicha en drogas exóticas
Cultura_del_valle_del_Indo
Durante la fase Harappa, se desarrolla el comercio entendido como un factor importante para la ciudad, que muchos han calificado como importante para el crecimiento del urbanismo y su mantenimiento y otros que creen que no fue tan importante, que no influyó. Es posible que el comercio, que otra fuente de recursos de la misma manera que la agricultura lo era, provocará este crecimiento urbano. Siempre haciendo referencia al comercio exterior y no al interior, que es el tipo de comercio que estudio en este trabajo. Las causas por las que existiera un comercio exterior eran dos: el buscar materiales que no se encontraban en el propio territorio y los objetos de lujo para la élite que era quien por lo tanto , controlaba este comercio. Las ciudades de la cultura harappa creaba colonias de explotación de donde extraía los materiales que necesitaba, por muy lejos que estuviean. Un ejemplo de ellos es Shortugai, un colonia que se encuentra en el norte del actual Afganistán de donde sacaba lapislázuli, cobre y estaño. Además de otras colonias en Baluchistán. La área que participaba del comercio exterior con la zona del valle del Indo era la de la península arábiga (en concreto la región de Omán, es decir la zona costera), la zona de Mesopotamia y el actual Irán.


Hacia el tercer milenio este comercio marítimo con el golfo, enlazó la India con Mesopotamia, cuya ruta pudo provocar el intercambio cultural y humano. Carl O Saver, lo cree por la dispersión de plantas domesticadas desde África a Arabia y en el sur de la India a la vez. Muestra del intercambio cultural son las esculturas que son muy parecidas entre Mesopotamia y el Valle del Indo como la representación del mono. Las evidencias más claras de este contacto externo es el descubrimiento de artefactos tipicamente harappienses en Omán como la cerámica o sellos de bronce. Estos productos típicamente harappienses han entrado en Mesopotamia desde 2550 hasta 1300, pero se sabe que han sido fluctuaciones constantes de productos durante toda la fase harappiense. De hecho textos mesopotámicos hacen referencias a relaciones comerciales con un territorio que ellos llaman Meluhha y quemuchos investigadorescreen que se refiere a la zona del valle del Indo. Además hay evidencias de que ciudadanos harappienses se asentaron en Mesopotamia y que acabaron por aculturizarse. Por otro lado, se sugiere que el trato comercial entre estos territorios no fue directo sino vía el golfo o a través de Baluchistán, y no directamente entre las ciudades de las dos regiones. Por lo tanto, los pocos habitantes de ciudades de Harappa que vivieran en Mesopotamia no eran representantes de estas ciudades del valle del Indo.

Los mayoría de los productos con los que se comerciaba eran de lujo como por ejemplo: - piedras semipreciosas - metales - sellos - joyería - varias formas de objetos de arte - animales exóticos - productos alimenticios (como el pescado salado o ahumado de Baluchistán) - ropa - y diversos productos manufacturados. Productos manufacturados siempre por el pueblo ya que la élite era, como dije antes, quien controlaba este comercio y se beneficiaba de las mercaderías.

La cerámica del indus también circuló por toda esta zona del Asia meridional; Cerámica en forma de copas, vajilla común, también algunos tiestos con inscripciones en escritura india como la de Ras al –Junayz. También cerámica específica de un centro productos como la de Sorath Harappan en Gujarat, que se encuentra en gran cantidad en Saar (actual Bahrein). Además se han encontrado jarras en varias ciudades del indo como Mohenjo-daro, Harappa, Nausharo, Balakot, Sotkah Koh, Miri Qalet y Dholavira y que en el golfo también se encuentran. Puede se que sirvieran para transportar el vino hacia el golfo porque la viticultura formaba parte de la agricultura en auge en esta época. También se importaba plata de Afganistán e Irán, cobre de Khetri in Rajastan, Baluchistán y Arabia, turquesa de Asia central e Irán al igual que el jade.-

 

JS

MISTERIOS la Atlántida

Atlántida (en griego antiguo Ατλαντίς νησος, Atlantis nesos, ‘isla de Atlas’ ) es el nombre de una legendaria isla desaparecida en el mar.

La Humanidad ha venido recorriendo un largo camino; un camino que ha tenido sus avances y sus atrasos. El planeta ha realizado ciertas revoluciones dando nacimiento a ciertas civilizaciones que han desaparecido con el transcurrir de las Edades. Para comprender plenamente la naturaleza y el propósito de nuestra existencia, de nuestra presencia en este planeta, debemos tener una receptividad que nos permita comprender los grandes misterios encerrados en las partes más profundas de nuestra conciencia. Si subimos al monte del conocimiento podremos asimilar los misterios de la Humanidad

http://es.wikipedia.org
La precisa descripción de los textos de Platón y el hecho que en ellos se afirme reiteradamente que se trata de una historia verdadera, ha llevado a que, especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XIX, se propongan numerosas teorías sobre su ubicación. A pesar de ello, la mayoría de los historiadores opinan que la Atlántida, tal y como la describe Platón, nunca existió. No se descarta, sin embargo, que tras la leyenda pueda haber un fondo de realidad histórica

www.bibliotecapleyades.net

“Este es probablemente el descubrimiento más grande de la historia del mundo”, indicó Maxine Asher, el co-director de una expedición científica que encontró Atlántida en el fondo del océano, reportó la Prensa Internacional Unida (UPI) y periódicos importantes en los Estados Unidos durante el verano de 1973

La Atlántida, según relata Platón, le fue entregada a Poseidón, dios del mar y de las tempestades, en el reparto de la tierra. Allí el dios encontró a una mortal llamada Clito, que vivía en una colina. Se casó con ella y fortificó su morada mediante anillos concéntricos, dos de tierra y tres de agua. Sus descendientes, los atlantes, incorporaron esos anillos a la ciudad que fundaron sobre la colina de Clito.

www.misteriosantigos.coml
As 7 Antigas Maravilhas foram escolhidas, obviamente, pelos gregos, mas a origem da lista das antigas 7 maravilhas ainda continua sendo um mistério, alguns atribuem a lista aos historiadores gregos Heródoto ou Antípatro de Sídon, outros atribuem ao Philon de Bizâncio que foi um importante engenheiro grego da Antigüidade, seu livro “De Septem Orbis Miraculis” é um dos poucos documentos que trazem a lista original das Sete maravilhas do Mundo Antigo e incluía o Farol de Alexandria, o Templo de Ártemis, o Colosso de Rhodes, os Jardins Suspensos da Babilônia, o Mausoléu de Halicarnasso, as Pirâmides do Egito e apesar da lista ser grega, apenas uma das obras situava-se na Grécia: a Estátua de Zeus
Os gregos foram os primeiros a listar os monumentos erigidos até então pelas mãos dos homens que se destacavam pela sua grandeza, suntuosidade, magnitude e história. Conhecidas como "Ta hepta Thaemata", ou seja, "as sete coisas dignas de serem vistas", as sete antigas maravilhas do mundo resistiram ao tempo

A humanidade está cercada de mistérios, de grandes enigmas os quais alimentam nossa sede por saber, por novas descobertas. O que seria de nós, humanos, se não houvesse mais nada a saber, se não houvesse mais nada para descobrir? O que faríamos com nossa curiosidade, com nossa sede por saber http://www.acasicos.com.br/html/misterios.htm

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Enigmas de la historia. Misterios de Egipto · Misterios del Cristianismo

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Ciencias del espacio y temas relacionados con los grandes misterios de la humanidad. Egiptología, enigmas, orientalismo y ovnis

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La definición de "culturas del Indo" se ha demostrado, con las nuevas excavaciones, demasiado restringido; pero otra denominación, "período de Harappa", es insuficiente para comprender estas culturas en toda la dimensión temporal

Cultura_del_valle_del_Indo
Con las culturas de la valle del Indo se inicia el primer capítulo de la historia de la India. Hay en milenios anteriores, una larga fase prehistórica, provada por testimonios líticos. Por otra parte, se pueden encontrar vestigios prehistóricos hasta el primer milenio a. C., es decir, hasta un tiempo en que la península ja habia entrado ampliamente en la luz de la historia. En sentido estricto, las culturas del Indo también pertenecen a la prehistoria, ya que solamente han dejado restos arqueológicos, sin documentos literarios.. Pero, para la apreciación justa de la historia india hace falta tomar en consideración estas culturas urbanas prearias, altamente desarrolladas, y no parece oportuno considerar las immigraciones vedicas com el principio de la historia india solo por el hecho de contar con testimonios literarios
Las complejas sociedades de la llanura de Kacchi fueron el preludio de la colonización final del valle del Indo

¨Para derretir el acero se necesitan temperaturas de 1500º, los hidrocarbonos sólo pueden llegar a los 1000º si hay una proporción óptima de oxigeno, como la llama de una estufa; las imágenes muestran que el humo era negro por lo que demuestra la falta de oxígeno. Si la temperatura hubiese sido muy elevada los cristales se habrían fundido, aun así, las columnas exteriores se mantenían frías. Curiosamente las imágenes muestran que el fuego estaba disminuyendo, hasta décimas de segundo antes del colapso. Este fenómeno posiblemente es debido a las 40 toneladas de material no combustible del avión y de toneladas de hormigón y otros materiales, que a parte de ahogarlo, absorbían el calor haciendo que las columnas no se calentasen tanto. http://argentina.indymedia.org/news/2006/02/372739.php

Cada Torre tenía 47 columnas centrales de 90 cm por 36 cuyo centro era hueco. En el exterior había 236 columnas separadas por menos de un metro, en las esquinas 4 columnas hacían de soporte. En la base del edificio el grosor de las paredes de las columnas era de 10 cm y a medida que la altura aumentaba el grosor disminuía hasta que en la cima media 6 mm.19 En la Torre Sur las columnas centrales fueron muy poco dañadas porque el avión estaba en proceso de giro y su cuerpo colisionó en los laterales, en total el avión afectó desde el piso 78 al 84; en la Torre Norte 45 columnas exteriores de las plantas 94 a la 98 fueron rotas.
Un avión del tamaño de un Boering puede llegar a almacenar miles de litros de combustible, en el momento del ataque se formaron inmensas bolas de fuego, quemando mucho combustible. Después los pisos empezaron a arder, oficialmente el calor fue tal que derritió las columnas, ya debilitadas, causando el colapso completo. Esto es imposible,

En el Mahabarata se cuenta la lucha entre dos pueblos; los Kaurava y los Paudava:
“Los Vimanas eran máquinas volantes que tenían la forma de una esfera y navegaban por los aires por el efecto del mercurio que provocaba un gran viento propulsor.
Los hombres alojados en los Vimanas pueden recorrer grandes distancias en un tiempo maravillosamente corto.  http://joseluisfdez.eresmas.com/vimanas.htm

wiki/Mahabh
El Mahābhārata (que se pronuncia majabjárat), es la gran epopeya religiosa, filosófica y mitológica de India. En la actualidad la mayoría de los hindúes creen que narra hechos reales sucedidos entre el 3200 y el 3100 aec
http://biblioteca.itam.mxl
Evidentemente, una obra de tal magnitud no fue escrita por un solo autor y transcurrieron varios siglos para su composici󮬠enriquecida al paso del tiempo con temas colaterales. No obstante, el pueblo hind?ibuye a Viasa el m鲩to de la obra, de la misma manera que Homero es considerado autor de las grandes epopeyas griegas. En realidad, Viasa reviste el valor de un s�olo y no corresponde su nombre a un individuo, pues significa recopitador

Kary Banks Mullis (n. Carolina del Norte, 28 de diciembre de 1944), bioquímico norteamericano, conocido por haber permitido, a través de la invención de la técnica de la PCR, una revolución en la investigación biológica y médica, lo que le llevó a recibir el premio Nobel de Química de 1993. Mullis es conocido también por su personalidad excéntrica, atípica de un científico de primera línea.

No está demostrado científicamente que sea un virus contagioso el causante del sida según miles de científicos del mundo, y en este documental, muy censurado, que en España no llegó a emitirse por presiones de la industria farmacéutica, colaboran varios de estos científicos, incluso Kary Mullis (Nobel de química en el 93) o Peter Duesberg, etc...

wiki/Kary_Mullis

Kary Bank Mullis est un scientifique américain né le 28 décembre 1944 à Lenoir, en Caroline du Nord. Il reçoit le prix Nobel de chimie en 1993 pour la découverte de la PCR. Mullis s'est distingué dernièrement par son implication sur des domaines controversés, tels que la parapsychologie ou l'hypothèse non virale du sida.

 

Fragmento del Texto TIMEO de Platón referido a la Atlántida

Al principio del Diálogo, Sócrates menciona la discusión del día anterior sobre la sociedad "perfecta", (Platón hace aquí referencia a su obra "La República", escrita unos años antes). Sócrates, ante las discusiones hipotéticas de sus estudiantes, les propone una tarea: ejemplificar la perfección de una sociedad que vive de acuerdo con los preceptos expuestos en "La República" y que entabla una guerra justa.
Critias responde diligentemente a la sugerencia del maestro e inicia su explicación:

    CRI.-- Escucha, entonces, Sócrates, un relato muy extraño, pero absolutamente verdadero, tal como en una ocasión lo relataba Solón, el más sabio de los siete, que era pariente y muy amigo de mi bisabuelo Drópida, como él mismo afirma en muchos pasajes de su obra poética. Le contó a Critias, nuestro abuelo, que de viejo nos lo relataba a nosotros, que grandes y admirables hazañas antiguas de esta ciudad habían desaparecido a causa del tiempo transcurrido y la destrucción de sus habitantes, y, de todas, una, la más extraordinaria, convendría que ahora a través del recuerdo te la ofreciéramos como presente, para elevar al mismo tiempo loas a la diosa con justicia y verdad en el día de su fiesta nacional, como si le cantáramos un himno.
    SÓC.-- Bien dices. Pero, por cierto, ¿no explicaba Critias cuál era esta hazaña que, según la historia de Solón, no era una mera fábula, sino que esta ciudad la realizó efectivamente en tiempos remotos?
    CRI.--Te la diré, aunque escuchada como un relato antiguo de un hombre no precisamente joven. Pues entonces Critias, así decía, tenía ya casi noventa años y yo, a lo sumo diez. Era, casualmente, la Kureotis, el tercer día de los Apaturia. A los muchachos les sucedió lo que es siempre habitual en esa fiesta y lo era también entonces. Nuestros padres hicieron certámenes de recitación. Se declamaron poemas de muchos poetas y, como en aquella época los de Solón eran recientes, muchos niños los cantamos. Uno de los miembros de la fratría, sea que lo creía realmente o por hacerle un cumplido a Critias, dijo que si bien Solón le parecía muy sabio en todos los otros campos, en la poesía lo tenía por el más libre de todos los poetas. El anciano, entonces --me acuerdo con gran claridad-- se puso muy contento y sonriendo dijo: "¡Ay Aminandro!, ¡ojalá la poesía no hubiera sido para él una actividad secundaria! Si se hubiera esforzado como los otros y hubiera terminado el argumento que trajo de Egipto y, si, al llegar aquí, las contiendas civiles y otros males no lo hubieran obligado a descuidar todo lo que descubrió allí, ni Hesíodo ni Homero, en mi opinión, ni ningún otro poeta jamás habría llegado a tener una fama mayor que la suya". "¿Qué historia era, Critias?", preguntó el otro. "La historia de la hazaña más importante y, con justicia, la más renombrada de todas las realizadas por nuestra ciudad, pero que no llegó hasta nosotros por el tiempo transcurrido y por la desaparición de los que la llevaron a cabo", dijo el anciano. "Cuenta desde el comienzo", exclamó el otro, "qué decía Solón, y cómo y de quiénes la había escuchado como algo verdadero".
    "En Egipto", comenzó Critias, "donde la corriente del Nilo se divide en dos en el extremo inferior del Delta, hay una región llamada Saítica, cuya ciudad más importante, Sais --de donde, por cierto, también era el rey Amasis--, tiene por patrona una diosa cuyo nombre en egipcio es Neith y en griego, según la versión de aquellos, Atenea. Afirman que aprecian mucho a Atenas y sostienen que en cierta forma están emparentados con los de esta ciudad. Solón contaba que cuando llegó allí recibió de ellos muchos honores y que, al consultar sobre las antigüedades a los sacerdotes que más conocían el tema, descubrió que ni él mismo ni ningún otro griego sabía, por decir así, prácticamente nada acerca de esos asuntos. En una ocasión, para entablar conversación con ellos sobre esto, se puso a contar los hechos más antiguos de esta ciudad, la historia de Foroneo, del que se dice que es el primer hombre, y de Níobe y narró cómo Deucalión y Pirras sobrevivieron después del diluvio e hizo la genealogía de sus descendientes y quiso calcular el tiempo transcurrido desde entonces recordando cuántos años había vivido cada uno. En ese instante, un sacerdote muy anciano exclamó: '¡Ay!, Solón, Solón, ¡los griegos seréis siempre niños!, ¡no existe el griego viejo!' Al escuchar esto, Solón le preguntó: '¿Por qué lo dices? 'Todos', replicó aquél, 'tenéis almas de jóvenes, sin creencias antiguas transmitidas por una larga tradición y carecéis de conocimientos encanecidos por el tiempo. Esto se debe a que tuvieron y tendrán lugar muchas destrucciones de hombres, las más grandes por fuego y agua, pero también otras menores provocadas por otras innumerables causas. Tomemos un ejemplo, lo que se cuenta entre vosotros de que una vez Faetón, el hijo del Sol montó en el carro de su padre y, por no ser capaz de marchar por el sendero paterno, quemó lo que estaba sobre la tierra y murió alcanzado por un rayo. La historia, aunque relatada como una leyenda, se refiere, en realidad, a una desviación de los cuerpos que en el cielo giran alrededor de la tierra y a la destrucción, a grandes intervalos, de lo que cubre la superficie terrestre por un gran fuego. Entonces, el número de habitantes de las montañas y de lugares altos y secos que muere es mayor que el de los que viven cerca de los ríos y el mar. El Nilo, salvador nuestro en otras ocasiones, también nos salva entonces de esa desgracia. Pero cuando los dioses purifican la tierra con aguas y la inundan, se salvan los habitantes de las montañas, pastores de bueyes y cabras, y los que viven en vuestras ciudades son arrastrados al mar por los ríos. En esta región, ni entonces ni nunca fluye el agua de arriba sobre los campos, sino que, por el contrario, es natural que suba, en su totalidad, desde el interior de la tierra. Por ello se dice que lo que aquí se conserva es lo más antiguo. En realidad, sin embargo, en todas las regiones en las que no se da un invierno riguroso y un calor extremo, la raza humana, en mayor o menor número, está siempre presente. Desde antiguo registramos y conservamos en nuestros templos todo aquello que llega a nuestros oídos acerca de lo que pasa entre vosotros, aquí o en cualquier otro lugar, si sucedió algo bello, importante o con otra peculiaridad. Contrariamente, siempre que vosotros, o los demás, os acabáis de proveer de escritura y de todo lo que necesita una ciudad, después del período habitual de años, os vuelve a caer, como una enfermedad, un torrente celestial que deja sólo a los iletrados e incultos, de modo que nacéis de nuevo, como niños, desde el principio, sin saber nada ni de nuestra ciudad ni de lo que ha sucedido entre vosotros durante las épocas antiguas. Por ejemplo, Solón, las genealogías de los vuestros que acabas de exponer poco se diferencian de los cuentos de niños, porque, primero, recordáis un diluvio sobre la tierra, mientras que antes de él habían sucedido muchos y, en segundo lugar, no sabéis ya que la raza mejor y más bella de entre los hombres nació en vuestra región, de la que tú y toda la ciudad vuestra descendéis ahora, al quedar una vez un poco de simiente. Lo habéis olvidado porque los que sobrevivieron ignoraron la escritura durante muchas generaciones. En efecto, antes de la gran destrucción por el agua, la que es ahora la ciudad de los atenienses era la mejor en la guerra y la más absolutamente obediente de las leyes. Cuentan que tuvieron lugar las hazañas más hermosas y que se dio la mejor organización política de todas cuantas hemos recibido noticia bajo el cielo.' Solón solía decir que al escucharlo se sorprendió y tuvo muchas ganas de conocer más, de modo que pidió que le contara con exactitud todo lo que los sacerdotes conservaban de los antiguos atenienses. El sacerdote replicó: 'Sin ninguna reticencia, oh Solón, lo contaré por ti y por vuestra ciudad, pero sobre todo por la diosa a la que tocó en suerte vuestra patria y también la nuestra y las crió y educó, primero aquélla, mil años antes, después de recibir simiente de Gea y Hefesto, y, más tarde, ésta. Los escritos sagrados establecen la cantidad de ocho mil años para el orden imperante entre nosotros. Ahora, te haré un resumen de las leyes de los ciudadanos de hace nueve mil años y de la hazaña más heroica que realizaron. Más tarde, tomaremos con tranquilidad los escritos mismos y discurriremos en detalle y ordenadamente acerca de todo. En cuanto a las leyes, observa las nuestras, pues descubrirás ahora aquí muchos ejemplos de las que existían entonces entre vosotros. En primer lugar, el que la casta de los sacerdotes esté separada de las otras; después, lo de los artesanos, el que cada oficio trabaje individualmente sin mezclarse con el otro, ni tampoco los pastores, los cazadores ni los agricultores. En particular, supongo que habrás notado que aquí el estamento de los guerreros se encuentra separado de los restantes y que sólo tiene las ocupaciones guerreras que la ley le ordena. Además, la manera en que se arman con escudos y espadas, que fuimos los primeros en utilizar en Asia tal como la diosa los dio a conocer por primera vez en aquellas regiones entre vosotros. También, ves, creo, cuánto se preocupó nuestra ley desde sus inicios por la sabiduría pues, tras descubrirlo todo acerca del universo, incluidas la adivinación y la medicina, lo trasladó de estos seres divinos al ámbito humano para salud de éste y adquirió el resto de los conocimientos que están relacionados con ellos. En aquel tiempo, pues, la diosa os impuso a vosotros en primer lugar todo este orden y disposición y fundó vuestra ciudad después de elegir la región en que nacisteis porque vio que la buena mezcla de estaciones que se daba en ella podría llegar a producir los hombres más prudentes. Como es amiga de la guerra y de la sabiduría, eligió primero el sitio que daría los hombres más adecuados a ella y lo pobló. Vivíais, pues, bajo estas leyes y, lo que es más importante aún, las respetabais y superabais en virtud a todos los hombres, como es lógico, ya que erais hijos y alumnos de dioses. Admiramos muchas y grandes hazañas de vuestra ciudad registradas aquí, pero una de entre todas se destaca por importancia y excelencia. En efecto, nuestros escritos refieren cómo vuestra ciudad detuvo en una ocasión la marcha insolente de un gran imperio, que avanzaba del exterior, desde el Océano Atlántico, sobre toda Europa y Asia. En aquella época, se podía atravesar aquel océano dado que había una isla delante de la desembocadura que vosotros, así decís, llamáis columnas de Heracles. Esta isla era mayor que Libia y Asia juntas y de ella los de entonces podían pasar a las otras islas y de las islas a toda la tierra firme que se encontraba frente a ellas y rodeaba el océano auténtico, puesto que lo que quedaba dentro de la desembocadura que mencionamos parecía una bahía con un ingreso estrecho. En realidad, era mar y la región que lo rodeaba totalmente podría ser llamada con absoluta corrección tierra firme. En dicha isla, Atlántida, había surgido una confederación de reyes grande y maravillosa que gobernaba sobre ella y muchas otras islas, así como partes de la tierra firme. En este continente, dominaban también los pueblos de Libia, hasta Egipto, y Europa hasta Tirrenia. Toda esta potencia unida intentó una vez esclavizar en un ataque a toda vuestra región, la nuestra y el interior de la desembocadura. Entonces, Solón, el poderío de vuestra ciudad se hizo famoso entre todos los hombres por su excelencia y fuerza, pues superó a todos en valentía y en artes guerreras, condujo en un momento de la lucha a los griegos, luego se vio obligada a combatir sola cuando los otros se separaron, corrió los peligros más extremos y dominó a los que nos atacaban. Alcanzó así una gran victoria e impidió que los que todavía no habían sido esclavizados lo fueran y al resto, cuantos habitábamos más acá de los confines heráclidas, nos liberó generosamente. Posteriormente, tras un violento terremoto y un diluvio extraordinario, en un día y una noche terribles, la clase guerrera vuestra se hundió toda a la vez bajo la tierra y la isla de Atlántida desapareció de la misma manera, hundiéndose en el mar. Por ello, aún ahora el océano es allí intransitable e inescrutable, porque lo impide la arcilla que produjo la isla asentada en ese lugar y que se encuentra a muy poca profundidad".

Fragmento del CRITIAS de Platón, referido a la Atlántida.

En esta obra, inacabada, Critias habla con Sócrates, retomando el tema de la sociedad ideal de la Atlántida, aportando una descripción de ella:

    CRIT. --Tal como dije antes acerca del sorteo de los dioses -que se distribuyeron toda la tierra, aquí en parcelas mayores, allí en menores e instauraron templos y sacrificios para sí-, cuando a Posidón le tocó en suerte la isla de Atlántida la pobló con sus descendientes, nacidos de una mujer mortal en un lugar de las siguientes características. El centro de la isla estaba ocupado por una llanura en dirección al mar, de la que se dice que era la más bella de todas, y de buena calidad, y en cuyo centro, a su vez, había una montaña baja por todas partes, que distaba unos cincuenta estadios del mar. En dicha montaña habitaba uno de los hombres que en esa región habían nacido de la tierra, Evenor de nombre, que convivía con su mujer Leucipe. Tuvieron una única hija, Clito, cuando la muchacha alcanza la edad de tener un marido, mueren su padre y su madre. Posidón la desea y se une a ella, y, para defender bien la colina en la que habitaba, la aísla por medio de anillos alternos de tierra y mar de mayor y menos dimensión: dos de tierra y tres de mar en total, cavados a partir del centro de la isla, todas a la misma distancia por todas partes, de modo que la colina fuera inaccesible a los hombres.
    Entonces todavía no había barcos ni navegación. Él mismo, puesto que era un Dios, ordenó fácilmente la isla que se encontraba en el centro: hizo subir dos fuentes de aguas subterráneas a la superficie -una fluía caliente del manantial y la otra fría- e hizo surgir de la tierra alimentación variada y suficiente. Engendró y crió cinco generaciones de gemelos varones, y dividió toda la isla de Atlántida en diez partes, y entregó la casa materna y la parte que estaba alrededor, la mayor y mejor, al primogénito de los mayores y lo nombró rey de los otros. A los otros los hizo gobernantes y encargó a cada uno el gobierno de muchos hombres y una región de grandes dimensiones. A todos les dio nombres: el mayor y rey, aquel del cual la isla y todo el océano llamado Atlántico tienen un nombre derivado; porque el primero que reinaba entonces llevaba el nombre de Atlante. Al gemelo que nació después de él, al que tocó en suerte la parte externa de la isla, desde las columnas de Heracles hasta la zona denominada ahora en aquel lugar Gadirica, le dio en griego el nombre de Eumelo, pero en la lengua de la región, Gadiro. Su nombre fue probablemente el origen del de esa región. A uno de los que nacieron en segundo lugar lo llamó Anferes, al otro, Evemo. Al que nació primero de los terceros le puso el nombre de Mneseo y al segundo, Autóctono. Al primero del cuarto par le dio el nombre de Elasipo, y el de Méstor al posterior. Al mayor del quinto par de gemelos le puso el nombre de Azaes y al segundo, el de Diáprepes. Todos estos y sus descendientes vivieron allí durante muchas generaciones y gobernaron muchas otras islas en el océano y también dominaron las regiones interiores hacia aquí, como ya se dijo antes, hasta Egipto y Etruria.
    La estirpe de Atlas llega a ser numerosa y distinguida. El rey más anciano transmitía siempre al mayor de sus descendientes la monarquía, y la conservaron a lo largo de muchas generaciones. Poseían tan gran cantidad de riquezas como no tuvo nunca antes una dinastía de reyes ni es fácil que llegue a tener en el futuro y estaban provistos de todo de lo que era necesario proveerse en la ciudad y en el resto del país. En efecto, aunque importaban mucho del exterior a causa de su imperio, la mayoría de las cosas necesarias para vivir las proporcionaba la isla. En primer lugar, todo lo que, extraído por la minería, era sólido o fusible, y lo que ahora sólo nombramos -entonces era más que un nombre la especie del oricalco que se extraía de la tierra en muchos lugares de la isla, el más valioso de todos los metales entre los de entonces, con la excepción del oro- y todo lo que proporciona el bosque para los trabajos de los carpinteros, ya que todo lo producían de manera abundante y alimentaba, además, suficientes animales domésticos y salvajes. En especial, la raza de los elefantes era muy numerosa en ella. También tenía comida el resto de los animales que se alimenta en los pantanos, lagunas y ríos y los que pacen en las montañas y en las llanuras, para todos había en abundancia y así también para este animal que es por naturaleza el mayor y el que más come. Además, producía y criaba bien todo lo fragante que hoy da la tierra en cualquier lugar, raíces, follaje, madera, y jugos, destilados, sea de flores o frutos. Pero también el fruto cultivado, el seco, que utilizamos para alimentarnos y cuanto usamos para comida -denominamos legumbres a todas sus clases- y todo lo que es de árboles y nos da bebidas, comidas y aceites, y el que usamos por solaz y placer y llega a ser difícil de almacenar, el fruto de los árboles frutales, y cuantos presentamos como postres agradables al enfermo para estímulo de su apetito, la isla divina que estaba entonces bajo el sol, producía todas estas cosas bellas y admirables y en una cantidad ilimitada. Como recibían todas estas cosas de la tierra, construyeron los templos, los palacios reales, los puertos, los astilleros, y todo el resto de la región, disponiéndolo de la manera siguiente.
    En primer lugar, levantaron puentes en los anillos de mar que rodeaban la antigua metrópoli para abrir una vía hacia el exterior y hacia el palacio real. Instalaron directamente desde el principio el palacio real en el edificio del Dios y de sus progenitores y, como cada uno, al recibirlo del otro, mejoraba lo que ya estaba bien, superaba en lo posible a lo anterior, hasta que lo hicieron asombroso por la grandeza y belleza de las obras. A partir del mar, cavaron un canal de trescientos pies de ancho, cien de profundidad y una extensión de cincuenta estadios hasta el anillo exterior y allí hicieron el acceso del mar al canal como a un puerto, abriendo una desembocadura como para que pudieran entrar las naves más grandes. También abrieron, siguiendo la dirección de los puentes, los círculos de tierra que separaba los de mar, lo necesario para que los atravesara un trirremes, y cubrieron la parte superior de modo que el pasaje estuviera debajo, pues los bordes de los anillos de tierra tenían una altura que superaba suficientemente al mar. El anillo mayor, en el que habían vertido el mar por medio de un canal, tenía tres estadios de ancho. El siguiente de tierra era igual a aquel. De los segundos, el líquido tenía un ancho de dos estadios y el seco era, otra vez, igual al líquido anterior. De un estadio era el que corría alrededor de la isla que se encontraba en el centro. La isla, en la que estaba el palacio real, tenía un diámetro de cinco estadios. Rodearon ésta, las zonas circulares y el puente, que tenía una anchura de cien pies, con una muralla de piedras y colocaron sobre los puentes, en los pasajes del mar, torres y puertas a cada lado. Extrajeron la piedra de debajo de la isla central y de debajo de cada una de las zonas circulares exteriores e interiores; las piedras eran de color blanco, negro y rojo. Cuando los extranjeros, construyeron dársenas huecas dobles en el interior, techadas con la misma piedra. Unas casas eran simples, otras mezclaban las piedras y las combinaban de manera variada para su solaz, haciéndolas naturalmente placenteras. Recubrieron de hierra, al que usaban como si fuera pintura, todo el recorrido de la muralla que circundaba el anillo exterior fundieron casiterita sobre la muralla de la zona interior, y oricalco, que poseía unos resplandores de fuego, sobre la que se encontraba alrededor de la Acrópolis El palacio dentro de la Acrópolis estaba dispuesto de la siguiente manera. En el centro, habían consagrado un templo inaccesible a Clito y Posidón, rodeado de una valla de oro: ese era el lugar en el que al principio concibieron y engendraron la estirpe de las diez familias reales. De las diez regiones enviaban cada año hacia allí frutos de la estación como ofrendas para cada uno de ellos. Había un templo de Posidón de un estadio de longitud y trescientos pies de ancho. Su altura parecía proporcional a estas medidas, puesto que tenía una forma algo bárbara. Recubrieron todo el exterior del templo de plata, excepto las cúpulas, que revistieron de oro. En el interior, el techo de marfil, entremezclado con oro, plata y oricalco, tenía una apariencia multicolor. Revistieron las paredes, columnas y pavimento de oricalco. Dentro del templo colocaron imágenes de oro: El dios de pie sobre un carro llevaba las riendas de seis caballos alados y tocaba, a causa de su altura, el techo con la cabeza; lo rodeaban cien nereidas sobre delfines -pues los de aquel entonces creían que eran tantas. En el interior había muchas otras estatuas que eran exvotos de particulares. Afuera, alrededor del templo, había estatuas de oro de todos, de las mujeres y de los hombres que habían pertenecido a la familia de los diez reyes, así como muchos otros exvotos grandes de los reyes y de particulares de la ciudad y de todas las regiones exteriores que dominaron. Había un altar que concordaba en su grandeza y su manufactura con esta construcción. El palacio, igualmente, se adecuaba a la grandeza del Imperio, así como al orden alrededor del templo. Para utilizar las fuentes de agua fría y caliente que por naturaleza tenían una abundante cantidad de agua en sabor y calidad excelente para el uso, construyeron alrededor edificios, hicieron plantaciones de árboles adecuadas a las aguas, levantaron cisternas al aire libre e invernales cubiertas para los baños calientes -aparte las reales, las públicas y las privadas, además de otras para mujeres y otras para caballos y el resto de los animales de tiro- y ordenaron convenientemente cada una de ellas. Dirigieron la corriente de agua hacia el bosque sagrado de Posidón -múltiples y variados árboles de belleza y altura sobrenatural por la calidad de la tierra- y hacia los círculos exteriores por medio de canales que seguían la dirección de los puentes. Habían construido en aquel lugar muchos templos para muchos dioses, muchos jardines y muchos gimnasios, unos de hombres, otros, separados, de caballos, en las dos islas de los anillos. Además, en el centro de la isla mayor había un hipódromo de un estadio de ancho colocado aparte, cuya extensión permitía que los caballos compitiesen libremente todo el perímetro. Alrededor de este había, aquí y allí, casas de guardia para la mayoría de guardianes. La guardia de los más fieles estaba dispuesta en el anillo más pequeño y más cercano a la acrópolis y a los que más se distinguían en su fidelidad les habían dado casas dentro de la acrópolis en torno a los reyes. Los astilleros estaban llenos de trirremes y de todos los artefactos correspondientes, todo adecuadamente preparado. Los alrededores de la casa de los reyes estaban arreglados de la siguiente manera: cuando se atravesaban los puertos desde afuera -que eran tres- una muralla se extendía en círculo, a partir del mar -a cincuenta estadios por todas partes el anillo mayor y de su puerto- y se cerraba en la desembocadura del canal en el mar. Muchas casas poblaban densamente toda esta zona; la entrada del mar y el puerto mayor estaban llenos de barcos y comerciantes llegados de todas partes que, por su multitud, ocasionaban vocerío, ruido y bullicio variado de día y de noche.
    Ahora ya tenemos recordados la ciudad y los alrededores de la antigua edificación, tal y como se describieron entonces. Debemos intentar recordar el resto de la región, como era su naturaleza y su forma en que estaba ordenado. En primer lugar, se decía que todo el lugar era muy alto y escarpado desde el mar, pero que los alrededores de la ciudad eran llanos, suaves y planos, circundados a su vez de montañas que llegaban hasta el mar. Esta llanura era de forma oblonga y tenía por un lado tres mil estadios y dos mil en el centro desde el mar hacía arriba. Esta zona de la isla estaba de cara al viento sur, de espaldas a la constelación de la Osa y protegida por el viento del norte. Entonces se loaba que las montañas que la rodeaban superaban por su número, grandeza y belleza a todas las que hay ahora y que tenían en ellas muchas ricas aldeas de vecinos, ríos, lagos y prados que daban alimento suficiente a todos los animales, domésticos y salvajes, bosques variados en cantidad y especie que proveían abundantemente para todas y cada una de las obras. La naturaleza y muchos reyes, con su largo esfuerzo, habían conformado la llanura de la siguiente manera. En su mayor parte era un cuadrilátero rectangular, y lo que faltaba para formarlo lo había corregido por medio de una fosa cavada a su alrededor. Aunque la profundidad, ancho y longitud que les atribuyeron eran tan grandes, sin contar con las otras obras, que resultaba increíble para algo hecho por las manos del hombre, debemos decir los que escuchamos. Habían cavado una profundidad de cien pies; el ancho era en todos lados de un estadio y, como había sido cavada alrededor de toda la llanura, llegaba a la ciudad por ambos lados y allí dejaba fluir el agua al mar. Desde su parte superior habían abierto canales rectos de cien pies de ancho que corrían a lo ancho de la llanura hasta desembocar nuevamente en la fosa que daba al mar y distaban entre sí cien estadios de distancia uno de otro. Así bajaban a la ciudad la madera de las montañas y proveían con barcos el resto de los productos estacionales, ya que habían abierto comunicaciones transversales de unos canales a otros y hacia la ciudad. Cosechaban la tierra dos veces por año, en invierno con las aguas provenientes de Zeus, y en verano conducían desde los canales las corrientes que produce la tierra.
    En cuanto número, estaba dispuesto que cada distrito de la llanura con hombres útiles para la guerra proveyera un jefe. La extensión del distrito era de diez veces diez estadios y los distritos era sesenta mil. Se decía que la cantidad de hombres de la montaña y del resto de la región era innumerable; todos estaban distribuidos en estos distritos y asignados a jefes según las zonas y las aldeas. Estaba reglamentado que cada jefe proveyera en caso de guerra la sexta parte de un carro de guerra hasta diez mil carros, dos caballos y jinetes, además de un par de caballos sin carro, un infante con escudo pequeño y el guerrero que lucha sobre el carro y conduce los dos caballos, dos hoplitas, arqueros y honderos, también dos cada uno, lanzadores de piedras y lanceros con armamento ligero, tres cada uno, y cuatro marineros para cubrir la tripulación de mil doscientas naves. Así estaba dispuesto lo concerniente a la guerra en la ciudad real, lo de las nueve restantes lo estaba de otra manera que llevaría mucho tiempo relatar.
    Lo relativo a los puestos de gobierno y los honores estuvo ordenado desde el principio de la siguiente manera. Cada uno de los diez reyes imperaba sobre los hombres y sobre la mayoría de las leyes en su parte y en su ciudad, y castigaba y mataba a quien quería. El gobierno y la comunidad de los reyes se regían por las disposiciones de Posidón tal como se las transmitía la constitución y las leyes escritas por los primeros reyes en una columna de oricalco que se encontraba en el centro de la isla en el templo de Posidón, dónde se reunían, bien cada lustro, bien, de manera alternativa, cada seis años, ara honrar igualmente lo par y lo impar. En las reuniones, deliberaban sobre los asuntos comunes e investigaban si alguno había infringido algo y lo sometían a juicio. Cuando iban a dar veredicto se daban primero las siguientes garantías unos a otros. Rogaban a Posidón que tomara la ofrenda sacrificial que le agradara de entre los toros sueltos en su templo y ellos, que eran sólo diez lo cazaban sin hierro, con maderas y redes. Al que atrapaban lo conducían hacia la columna y lo degollaban encima de ella haciendo votos por las leyes escritas. En la columna, junto a las leyes, había un juramento que proclamaba grandes maldiciones para os que las desobedecieran. Tras hacer el sacrificio según sus leyes y ofrecer todos los miembros del toro, llenaban una cratera y vertían en ella un coagulo de sangre por cada uno. El resto lo arrojaban al fuego una vez que habían limpiado la columna. Luego, mientras extraían sangre de la cratera con fuentes doradas y hacían una libación sobre el fuego, juraban juzgar según las leyes de la columna y castigar si alguien hubiera infringido algo antes, y, además, no infringir intencionalmente en el futuro ninguna de las leyes escritas, ni gobernar ni obedecer a ningún gobernante, excepto aquel que ordenara según las leyes del padre. Una vez que cada uno de ellos hubo prometido esto de sí y de su estirpe, bebido y dedicado la fuente como exvoto en el templo del dios y se hubo ocupado de la comida y de las otras necesidades, cuando llegaba la oscuridad y se había enfriado el fuego sacrificial se vestían con un bellísimo vestido púrpura y se sentaban en el suelo junto a las ascuas del juramento sacrificial. Durante la noche, tras apagar el fuego que se encontraba alrededor del templo, eran juzgados y juzgaban si alguien acusaba a alguno de ellos de haber infringido alguna ley. Cuando terminaban de juzgar, ala hacerse de día, escribían los juicios en una tablilla de oro y la ofrendaban como recuerdo junto con las vestimentas. Había muchas otras leyes especiales acerca de los honores de cada uno de los reyes; lo más importante: no atacarse nunca unos a otros y ayudarse todos en caso de que alguien intentara destruir la estirpe real en alguna de sus ciudades, y tomar en común, como antes, las determinaciones concernientes a la guerra y a otras actividades, bajo la conducción de la estirpe de Atlante. Ningún rey podía matar a ninguno de su parientes, si no contaba con la aprobación de más de la mitad de los diez.
    Según el relato, tan gran potencia y de tales características existentes entonces en aquellas zonas ordenó y envió el Dios contra nuestras tierras por la siguiente razón. Durante muchas generaciones, mientras la naturaleza del Dios era suficientemente fuerte, obedecían las leyes y estaban bien dispuestas hacia lo divino emparentado con ellos. Poseían pensamientos verdaderos y grandes en todo sentido, ya que aplicaban la suavidad junto con la prudencia a los avatares que siempre ocurren y unos a otros, por lo que excepto la virtud, despreciaban todo lo demás, tenían en poco las circunstancias presentes y soportaban con facilidad, como una molestia, el peso del oro y de las otras posiciones. No se equivocaban, embriagados por la vida licenciosa, ni perdían el dominio de sí a causa de la riqueza, sino que, sobrios, reconocían con claridad que todas estas cosas crecen de la amistad unida a la virtud común, pero que con la persecución y la honra de los bienes exteriores, estos decaen y se destruye la virtud con ellos. Sobre la base de tal razonamiento y mientras permanecía la naturaleza divina, prosperaron todos sus bienes, que describimos antes. Más cuando se agotó en ellos la parte divina porque se había mezclado muchas veces con muchos mortales y predominó el carácter humano, ya no pudieron soportar las circunstancias que los rodeaban y se pervirtieron, y al que los podía observar les parecían desvergonzados, ya que habían destruido lo más bello de entre lo más valioso, y los que no pudieron observare la vida verdadera respecto de la felicidad, creían entonces que eran los más perfectos y felices, porque estaban llenos de injusta soberbia y de poder. El Dios de Dioses Zeus, que reina por medio de leyes puesto que puede ver tales cosas, se dio cuenta de que una estirpe buena estaba dispuesta de manera indigna y decidió aplicarles un castigo para que se hicieran más ordenados y alcanzaran la prudencia. Reunió a todos los dioses en su mansión más importante, la que, instalada en el centro del universo, tiene vista a todo lo que participa de la generación y, tras reunirlos, dijo..

    Royaumes engloutis sous les eaux, Éden à jamais perdu, civilisations grandioses que les dieux décidèrent de détruire... L'histoire de l'Atlantide et de la Lémurie demeure encore l'une des plus grandes énigmes de notre temps.

Le premier auteur citant l’Atlantide est le philosophe athénien Platon dans deux de ses oeuvres, Timée et Critias.

D’après le Timée, vers 600 av. J.C, un prêtre égyptien rapporta à Solon le récit de la lutte victorieuse menée 9000 ans plus tôt par Athènes contre l’Atlantide. Le “Timée” situe cette île nommée Atlantide “de l’autre côté des colonnes d’Hercule” (aujourd’hui détroit de Gibraltar) en plein Océan, et la décrit comme “plus grande que la Libye et l’Asie réunie”. Mais, à la suite d’une défaite, cette civilisation orgueilleuse est noyée sous les flots.

Le “Critias” aborde le thème atlante de manière plus fouillée : il retrace les grandes grandes étapes du développement de cet empire maritime; grossièrement décrite, l’Atlantide semblerait être un vrai paradis sur Terre (abondance de la faune et de la flore, de métaux précieux, mais la vertu de ses habitants ne résista pas aux désirs grandissants de pouvoir, leur sentiment religieux diminua, ils se lancèrent dans une guerre impérialiste et furent châtiés par Zeus, le roi des dieux olympiens.

Dans cette île Atlantide, des rois avaient formé une grande et merveilleuse puissance qui dominait l'île entière, beaucoup d'autres îles, et même plusieurs parties du continent. De plus, dans nos contrées, en deçà du détroit, ils étaient maîtres de la Libye jusqu'à l'Égypte, et de l'Europe jusqu'à la Tyrrhénie. Eh bien, cette vaste puissance, réunissant toutes ses forces, entreprit un jour d'asservir d'un seul coup notre pays, le vôtre, et tous les peuples situés de ce côté du détroit.

 

C'est dans ces conjonctures, ô Solon, que votre ville fit éclater à tous les regards son courage et sa puissance. Elle l'emportait sur tous les peuples voisins par sa magnanimité et son habileté dans les arts de la guerre.

(...)Mais, dans les temps qui suivirent, eurent lieu de grands tremblements de terre, des inondations et, en un seul jour, en une seule nuit fatale, tout ce qu'il y avait de guerriers chez vous fut englouti à la fois dans la terre entrouverte, et l'île Atlantide disparut sous la mer.

Donnelly est le premier à défendre la théorie selon laquelle l'Atlantide aurait été le berceau de notre civilisation actuelle, exposant l'idée que les Atlantes furent les créateurs de nos arts et de nos sciences. 

 

Donnelly souligne avant tout les ressemblances entre les cultures du Nouveau Monde et de l'Ancien pour conclure que la civilisation est née en Atlantide. Après avoir étudié les légendes du Déluge communes aux cultures de tous les peuples, Donnelly nie catégoriquement la possibilité d'une ressemblance liée au hasard. Une tradition si universelle n'offre qu'une seule explication possible: une origine unique - l'tlantide.

 

En 1927, des fouilles archéologiques effectuées par Wooley en Chaldée (Irak) ont permis de trouver "des plaquettes et un coffret (sur lequel était gravé des bijoux) sur lesquelles étaient inscrits des textes indiquant que les bijoux sont des talismans précieux venus des Atlantes qui les tenaient eux-mêmes d'êtres se disant humains, frères éloignées des étoiles. Ceux-ci les visitèrent un jour, étant venus des profondeurs intersidérales sur un navire volant. Cela confirmait les dires de Platon."

E. Cayce la décrivit comme trois immenses masses terrestres au milieu de l'océan Atlantique. Ce continent aurait été peuplé par une civilisation bien plus avancée que la nôtre, possédant la maîtrise parfaite de l'énergie nucléaire, et ayant entraîné sa propre destruction et l'immersion du continent. 

D'importants groupes de survivants atteignirent les rivages d'Amérique centrale et d'Amérique du Sud, ainsi que d'Afrique du Nord; un autre groupe, mal assimilé en raison de son isolement, a survécu dans le Pays basque. Selon lui cette civilisation dura environ 200 000 ans, pour disparaître aux alentours de l'an 10 000 avant J.C

A l'apogée de leur civilisation, les habitants de l'Atlantide connaissait la télépathie, utilisaient le courant électrique, maîtrisaient la propulsion mécanique de vaisseaux maritimes et aériens, possédaient un système de communications par ondes courtes, et avaient considérablement allongé leur espérance de vie grâce à une médecine très sophistiquée.

Los sitios más grandes eran las ciudades de Harappa y Mohenjo-Daro. Su plano consiste en un montículo elevado o ciudadela que dominaba un área residencial más extensa. Las ciudadelas parecen haber contenido edificios de naturaleza religiosa, ceremonial y administrativa, pero no existen restos de ningún palacio. En algunos lugares el trazado de la ciudad es evidente, con huellas de una red regular de calles cruzadas. Los habitantes más pobres moraban en viviendas de una sola habitación. Utilizaban en la construcción ladrillos cocido de un tamaño estándar: 24 x 14 x 7 cm. Las casas individuales tenían baños y excusados que se vaciaban en un receptáculo de cerámica o directamente en el desagüe de la calles.

En el Valle del Indo aparecen las primeras civilizaciones que se organizan rápidamente. Dos de las ciudades más importantes que fueron descubiertas en 1922 son las ciudades de Harappa y de Mohenjo Daro.

Ruinas excavadas en Mohenjo Daro

Ruinas excavadas en Mohenjo Daro

En la ciudad de Mohenjo Daro podemos encontrar una ciudad baja donde transcurría la mayor parte de la vida ciudadana y la Ciudadela, ubicada al oeste de la ciudad baja, planificada, donde aparecían edificios que se referían al gobierno. No se destacaba un elemento que se identifique como palacio, estructura de poder unitario que podía hacer suponer que existía algún personaje que dominaba o que controlaba, sino una serie de edificios que tenían que ver con el control político pero que no se destacaban uno del otro, lo que hace suponer que las estructuras de poder en las ciudades del Valle del Indo no eran monárquicas.

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Mistério no Vale da Morte

Nos Estados Unidos, no leito de um lago seco, na parte ocidental do Vale da Morte, um enigma intriga os cientistas e tem desafiado até agora qualquer explicaçã